Un estudio de la NBA muestra que la transmisión viral posterior a la COVID es rara, incluso con un positivo

VIERNES, 23 de abril de 2021 (HealthDay News) -- Unos jugadores de la NBA que estaban en aislamiento que se habían recuperado de la COVID-19, pero que seguían teniendo resultados positivos en la prueba del virus, no infectaron a los demás tras salir del aislamiento, encuentra un estudio reciente.

Que alguien que haya tenido COVID pueda infectar a los demás ha sido un miedo persistente, pero estos hallazgos de un equipo de la liga profesional de básquetbol sugieren que muchos que se recuperan pueden volver a tener contacto con los demás sin propagar el virus, señalan los investigadores.

Un estudio de la NBA muestra que la transmisión viral posterior a la COVID es rara, incluso con un positivo

"La reinfección con la COVID-19 es posible, sobre todo ahora con las nuevas variantes, y cada prueba positiva se debe tomar en serio", comentó la investigadora principal, Christina Mack, de IQVIA, Real World Solutions en Durham, Carolina del Norte.

Pero este estudio de 2020 mostró que unas pruebas sensibles, como la RT-PCR, quizá sigan dando un resultado positivo después de que las personas se hayan recuperado de la COVID. Pero en el ambiente del campus de la NBA, esas personas no eran infecciosas, apuntó Mack.

La temporada completa de 2019-2020, la NBA creó una "burbuja" en Orlando, Florida: un campus cerrado, gobernado por los protocolos científicos para proteger de la COVID-19.

Más de 3,500 personas vivían en el campus y estaban sujetos a sus protocolos. Todas recibían pruebas de RT-PCR a diario. Algunas se habían recuperado de una infección anterior de COVID.

"Estos individuos recuperados no estaban enfermos y no se observó que fueran contagiosos para los demás, sino que excretaban partículas virales a un nivel bajo que quedaba de su infección anterior", dijo Mack.

"Observamos que los individuos podían tener un resultado positivo durante hasta 118 días después del inicio de la infección, y, una vez más, muchos de estos individuos habían tenido un resultado negativo en la mayoría de los demás días alrededor de su prueba o pruebas positivas", señaló.

Entre los participantes, un 1 por ciento tenían un virus persistente, y la mayoría eran menores de 30 años y de sexo masculino. Se encontraron anticuerpos en un 92 por ciento de esos casos persistentes, y todos eran asintomáticos. Se vigiló a estas personas, y no hubo una transmisión viral a otros, reportaron los investigadores.

El Dr. Robert Glatter, un médico de emergencias del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, no participó en el estudio, pero revisó los hallazgos.

"Los resultados de este estudio respaldan la premisa de que los individuos asintomáticos que han cumplido los criterios [de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.] para la descontinuación del aislamiento, pero que tienen unos resultados persistentemente positivos en la prueba RT-PCR, no parecen ser infecciosos para los demás", observó.

Este hallazgo es importante, y puede ayudar a desarrollar un método para los deportes universitarios y de escuela secundaria que sea seguro para los jugadores y el personal deportivo, aseguró Glatter.

"El estudio también ilustra que una prueba de PCR debe tener un grado de infectividad vinculado para hacer una evaluación realmente precisa del estatus de COVID y el riesgo para los demás en la comunidad", añadió.

Las personas cuyos valores de infección son altos podrían tener restos de ARN viral pero no ser infecciosas y no plantear un riesgo para los demás, incluso con un contacto cercano, como el observado en el estudio, indicó Glatter.

Aunque las pruebas de PCR son las más precisas, dijo que las pruebas rápidas de antígenos podrían ser una buena alternativa para medir qué tan infeccioso podría ser alguien que se haya recuperado de la COVID.

"Las pruebas rápidas de antígenos pueden ser un método valioso para detectar una infección, dado que su utilidad aumenta con la repetición, lo que hace que sean bastante útiles desde un punto de vista de salud pública", concluyó Glatter.

El estudio aparece en la edición en línea del 22 de abril de la revista JAMA Internal Medicine.

Más información

Aprenda más sobre la COVID-19 en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Christina Mack, PhD, MSPH, IQVIA, Real World Solutions, Durham, N.C.; Robert Glatter, MD, emergency physician, Lenox Hill Hospital, New York City; JAMA Internal Medicine, April 22, 2021, online

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