Un dispositivo portátil detecta y revierte las sobredosis de opioides

MIÉRCOLES, 24 de noviembre de 2021 (HealthDay News) -- Quizá pronto haya un dispositivo portátil que podría inyectar un antídoto que salva vidas contra una sobredosis de opioides.

Un nuevo estudio muestra que el dispositivo, que se pone en el estómago como una bomba de insulina, puede detectar cuando alguien deja de respirar por una sobredosis, e inyectar el medicamento naloxona para restaurar la respiración.

Un dispositivo portátil detecta y revierte las sobredosis de opioides

"Las sobredosis letales están en un máximo histórico en Estados Unidos, y las sobredosis de opioides conforman la mayoría de estas muertes. Sin embargo, hasta un 52 por ciento de las sobredosis ocurren cuando la persona está sola", comentó el investigador principal, Justin Chan, estudiante doctoral de la Facultad de Ciencias e Ingeniería Informáticas Paul G. Allen, de la Universidad de Washington.

"Nuestro sistema de detección puede potencialmente reducir las muertes provocadas por las sobredosis, al administrar naloxona de forma oportuna a los sujetos, incluso cuando están solos", indicó Chan. "Nuestro sistema también se puede utilizar potencialmente para alertar a los servicios médicos de emergencias de que las personas están experimentando una sobredosis, que pueden entonces proveer una atención adicional a los pacientes".

El dispositivo incluye unos acelerómetros que miden la respiración, y un procesador que detecta cuando la respiración para. Cuando esto ocurre, el dispositivo puede activar un inyector. También transmite la frecuencia respiratoria a un teléfono inteligente, mediante Bluetooth.

Para evaluar el dispositivo, Chan y sus colaboradores reclutaron a 25 participantes. El dispositivo monitorizó con precisión las respiraciones entre las personas con una adicción a los opioides. El dispositivo también puede identificar la apnea inducida por opioides, un patrón de respiración que en general sucede antes de una sobredosis letal.

La prueba inicial medía la respiración para desarrollar el algoritmo, y no inyectó naloxona.

Pero en un segundo estudio, 20 participantes simularon una sobredosis en un ámbito hospitalario al respirar con normalidad, y entonces aguantando la respiración durante 15 segundos. Cuando el dispositivo no detectaba el movimiento de respiración durante al menos 15 segundos, se activaba e inyectaba la naloxona.

Las pruebas de sangre confirmaron que el sistema administró la naloxona, anotaron los investigadores.

Quieren hacer que estos dispositivos estén ampliamente disponibles, pero primero deben ser aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. La FDA publicó una directriz especial sobre estos tipos de dispositivos, dijo Chan.

"Hay una necesidad crítica de sistemas que puedan revertir los eventos de sobredosis de opioides, sobre todo ante la ausencia de testigos, como ocurren muchas sobredosis", apuntó. "Nuestro sistema de inyector portátil es útil, incluso en las situaciones en que los eventos de sobredosis tienen testigos, ya que quizá los amigos y los familiares no sean conscientes de que está ocurriendo una sobredosis. En estas situaciones, nuestro sistema de inyector seguiría siendo capaz de reconocer una sobredosis y administrar el antídoto".

El Dr. Robert Glatter, médico de emergencias del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, dijo que este dispositivo podría tener el potencial de ofrecer las mayores probabilidades de sobrevivir a las personas que tienen una adicción a los opioides que tengan el riesgo más alto de sobredosis.

"Se trata de un método novedoso para los que tienen el riesgo más alto de sobredosis de opioides, que son los menos propensos a tener un acceso fiable y rápido a la naloxona", aseguró. "También es un punto de inflexión potencial sobre cómo podríamos abordar a las personas que tiene un riesgo alto de una sobredosis de opioides".

Glatter, que no participó en el estudio, añadió que la pandemia ha aumentado la desesperación entre los adictos a los opioides, y que las muertes debidas a sobredosis de drogas han aumentado.

"Además, una combinación de un trastorno de abuso de sustancias sin tratar o tratado de forma inadecuada, junto con una depresión y una ansiedad actuales sin tratar, y la falta de acceso a los programas de atención y tratamiento de la salud mental, sigue impactando a nuestra capacidad de reducir las muertes actuales [por sobredosis]", lamentó.

La realidad es que aunque la naloxona está disponible de venta libre y sin receta, llevar este medicamento que salva vidas a los hogares sigue siendo difícil, aseguró Glatter.

"El momento de la administración es esencial, ya que los opiáceos en dosis en aumento y en sobredosis son letales en cuestión de minutos, si se ingieren unas cantidades suficientemente altas. Los opiáceos suprimen el impulso respiratorio, y al final conducen a la muerte por hipoxia [un oxígeno bajo en sangre]", señaló.

Aunque otros medicamentos pueden ayudar a las personas con una adicción a los opioides, no son un reemplazo a tener la naloxona lista para inyectar en el momento en que alguien sufre una sobredosis, enfatizó Glatter.

"Una dura realidad con la que seguimos viviendo es la crisis continua de opioides, provocada por la amplia disponibilidad de un opioide sintético y barato, el fentanilo, que se obtiene en línea, pero también de los traficantes locales, que lo usan para diluir la heroína y elevar su potencia", añadió.

En 2017, casi un 60 por ciento de las muertes relacionadas con los opioides implicaron al fentanilo, en comparación con poco más de un 14 por ciento en 2010. "El fentanilo es 60 veces más potente que la heroína, y 100 veces más potente que la morfina, lo que hace que su letalidad sea extrema", explicó Glatter.

El informe, que fue financiado por la National Science Foundation, se publicó en la edición en línea del 22 de noviembre de la revista Scientific Reports.

Más información

Aprenda más sobre las sobredosis de opioides en el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Justin Chan, PhD student, Paul G. Allen School of Computer Science and Engineering, University of Washington, Seattle; Robert Glatter, MD, emergency physician, Lenox Hill Hospital, New York City; Scientific Reports, Nov. 22, 2021, online

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