Su estufa de gas podría enfermarlo a usted, y al planeta

VIERNES, 28 de enero de 2022 (HealthDay News) -- Esa estufa de gas que usa se enciende rápido y cocina la comida de forma uniforme. No tiene nada de malo, ¿no?

Resulta que mucho.

Su estufa de gas podría enfermarlo a usted, y al planeta

Las emisiones de las estufas de gas se consideran como importantes contribuyentes al cambio climático, y dañan la salud humana. Ahora, una nueva investigación sugiere que son problemáticas incluso cuando están apagados.

El problema es considerable. Mas de 40 millones de familias de EE. UU. cocinan con gas, y las estufas de gas exponen directamente a las personas a emisiones nocivas que con frecuencia incluyen al formaldehído, el monóxido de carbono y los óxidos nítricos (NOx), que pueden desencadenar asma, tos, sibilancia y dificultades para respirar, señalaron los investigadores.

"Creo que una de las conclusiones del trabajo es que los aparatos de gas natural calientan a la Tierra y dañan al planeta, y también afectan a la calidad del aire que respiramos", enfatizó el autor sénior del estudio, Rob Jackson, profesor de ciencias de sistemas de la Tierra de la Universidad de Stanford, en California.

"Por consiguiente, la electrificación podría enfriar al planeta y asegurar que el aire sea más limpio y nos dé más salud", añadió Jackson.

Para llegar a esta conclusión, su equipo midió el metano y los NOx emitidos en 53 viviendas de California durante la combustión, la ignición y la extinción, y además cuando los dispositivos estaban apagados.

Las estufas del estudio tenían entre tres y 30 años de antigüedad. Eran de 18 marcas distintas. Pero ni la edad ni el costo de la estufa pareció importar.

Estos dispositivos domésticos emitían un estimado de alrededor de un 1.3 por ciento del gas que usaban como metano sin quemar, encontró el estudio. Esto fue sustancialmente superior que las emisiones reportadas por la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. de todas las fuentes residenciales en conjunto, según los investigadores.

Alrededor de tres cuartas partes de todas las emisiones de metano registradas por el estudio ocurrieron mientras las estufas estaban apagadas, posiblemente debido a accesorios y conexiones a la estufa y a las línea de gas en la vivienda.

El metano no fue la único emisión: también se liberó NOx, incluyendo dióxido de nitrógeno (NO2).

"Actualmente no hay estándares para el NO2 en interiores. Deseábamos medir las tasas de emisiones de estos contaminantes dentro de los hogares para ver con qué rapidez son generados por las estufas, para ver qué tan rápido las concentraciones se acumularían en la vivienda, con el tiempo, dependiendo de la ventilación y el tamaño de la cocina", comentó el autor principal del estudio, Eric Lebal, que era estudiante de postgrado de la Facultad de Ciencias de la Tierra, la Energía y Ambientales de la Stanford en el momento de la investigación, y que es ahora científico sénior de PSE Healthy Energy en Oakland, California.

"En algunos casos, encontramos que superaba el estándar de una hora [para exteriores] en cuestión de apenas minutos", apuntó Lebel. Esto fue particularmente verdad en las cocinas más pequeñas, en las viviendas con mala ventilación y en los lugares donde las personas no usaban campanas extractoras.

Estos dispositivos calientan al planeta tanto al generar el dióxido de carbono cuando queman gas natural como al liberar metano sin quemar, según el informe, que anotó que el impacto de las estufas que queman gas en Estados Unidos tiene un equivalente climático a las emisiones de dióxido de carbono de más de 500,000 coches de gasolina.

El trabajo es el segundo que publican estos investigadores que observan el impacto de las emisiones de gas natural de los dispositivos del hogar. El estudio anterior, que se publicó en 2020, observó la diferencia en las emisiones entre los calentadores de agua sin tanque y con tanque.

"Este era el próximo paso natural", aseguró Lebel. "Las estufas son uno de los tres principales dispositivos que usan gas en las viviendas residenciales. Las calderas y los calentadores de agua son el primero y el segundo, dependiendo del lugar donde viva".

El potencial de calentamiento global del metano es unas 86 veces mayor a lo largo de 20 años, y 25 veces mayor un siglo tras su liberación que el dióxido de carbono, según los autores del estudio. Aunque hay más dióxido de carbono en la atmósfera, la concentración relativa del metano se ha multiplicado por dos desde el inicio de la Revolución Industrial.

Jackson comentó que "siempre que reemplacemos un dispositivo, debe ser eléctrico. Punto".

Los hallazgos se publicaron en la edición del 27 de enero de la revista Environmental Science & Technology.

"Sin duda esta es un área de preocupación importante y emergente, tanto para la salud pública como para el cambio climático", dijo Katherine Pruitt, directora nacional sénior de políticas de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association).

Comprender mejor dónde se emite en realidad el metano es realmente importante, dijo.

"Pienso que uno de los hallazgos más significativos en este estudio fue la contribución de las emisiones de metano de las estufas, incluso cuando no están encendidas", apuntó Pruitt.

El dióxido de nitrógeno es un irritante respiratorio, anotó Pruitt. Puede hacer que respirar sea más difícil, puede exacerbar el asma en las personas que tienen la afección, y hay ciertas evidencias de que en realidad podría provocar asma en los niños pequeños. También se ha vinculado con el daño cardiovascular, el peso bajo al nacer y la muerte prematura.

Pruitt ofreció algunas sugerencias prácticas para los propietarios de viviendas con dispositivos de gas, entre ellas hacer que les hagan una revisión para asegurarse de que estén funcionando de forma adecuada, y utilizar campanas extractoras que ventile y que no solo recirculen el aire.

Todo el mundo tiene el derecho a un ambiente interior seguro y saludable en casa, enfatizó Pruitt.

"Este en realidad ha sido un principio de nuestra posición sobre la salud pulmonar durante muchos años", añadió. "Y como cualquier protección de salud pública, se trata de una combinación de educar al público sobre las medida que pueden tomar para protegerse, y asegurar que implementamos las políticas para proteger a la población".

Más información

La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. ofrece un resumen de los gases de invernadero.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Rob Jackson, PhD, Michelle and Kevin Douglas Provostial Professor and professor, Earth system science, Stanford University, Calif.; Eric Lebel, PhD, senior scientist, PSE Healthy Energy, Oakland, Calif.; Katherine Pruitt, BA, national senior director, policy, American Lung Association, Chicago; Environmental Science & Technology, Jan. 27, 2022

Comparte tu opinión