Se dispara la tasa de suicidios de los preadolescentes

MARTES, 15 de marzo de 2022 (HealthDay News) -- En las dos últimas décadas, un creciente número de preadolescentes han estado tomando fármacos u otras sustancias como forma de acabar con sus vidas, advierte una investigación reciente.

La salud mental de los niños se ha convertido en un gran tema de debate ante la pandemia, pero los datos del estudio mostraron que el problema ha estado propagándose durante años: ha habido un aumento de 4.5 veces en los casos de ingesta suicida entre los niños de 10 a 12 años desde 2000.

Se dispara la tasa de suicidios de los preadolescentes

El Dr. David Sheridan, coautor del estudio y médico de la sala de emergencias pediátricas de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón, apuntó que las dificultades de salud mental son un problema creciente entre los pacientes del departamento de emergencias.

"Hemos visto una cantidad rápidamente creciente de adolescentes que ingresan con pensamientos suicidas. Y parece que también lo estamos viendo en pacientes más jóvenes", apuntó Sheridan.

Para verificar esta información anecdótica, los investigadores recurrieron a datos recolectados por el Sistema Nacional de Datos de Intoxicaciones de niños y adolescentes de 6 a 18 años. Los casos estaban codificados para mostrar si era un intento de suicidio sospechado o un mal uso o abuso recreativo de un medicamento o sustancia, además del resultado final de cada caso.

Durante el periodo del estudio, hubo más de 1.2 millones de casos, alrededor de dos tercios en chicas. Casi un 29 por ciento de los casos tuvieron resultados graves, lo que incluyó a más de 1,000 muertes.

Aunque la ingesta recreativa se mantuvo constante, las ingestas suicidas aumentaron de forma dramática. En los adolescentes, aumentó 2.4 veces, en comparación con un aumento de 4.5 veces en los que tenían de 10 a 12 años.

"Es bueno que el uso recreativo no esté aumentando, pero es muy preocupante que los que son suicidas estén aumentando de forma significativa", anotó Sheridan.

A pesar del aumento dramático, el número real de adolescentes con ingestión suicida continúa siendo mucho más grande que el de los preadolescentes, dijo Sheridan.

Añadió que es importante que los padres sepan que los medicamentos que estos niños toman son a veces los más comunes en el hogar, por ejemplo acetaminofén (Tylenol), ibuprofeno (Motrin, Advil), y antialérgicos como el Benadryl.

"Lamentablemente, hay niños que son suicidas e impulsivos, y toman lo que haya en casa", señaló Sheridan, que sugirió guardar incluso estos medicamentos comunes bajo llave si se tiene hijos en este rango de edad.

Aunque los autores del estudio anotaron que la ideación suicida puede verse fomentada por muchos factores, y que no se comprende bien, también dijeron que muchas plataformas de redes sociales se lanzaron más o menos en 2013, lo que coincide con el aumento en los casos. Pero Sheridan instó a tener cuidado respecto a conectar las dos cosas.

"Este estudio no se diseñó para observar qué causa este aumento o cuáles son los factores", indicó Sheridan. "Pienso que la meta es resaltar que esto está sucediendo, con el objetivo de fomentar más investigación para, con algo de suerte, llegar al fondo de lo que se está preguntando, que pienso que es lo realmente importante".

A los investigadores también les gustaría ver qué sucede con los casos de ingesta suicida durante todo el transcurso de la pandemia, y están esperando que los datos se pongan al día. El estudio solo incluyó un año de la pandemia.

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 14 de marzo de la revista JAMA Pediatrics.

Susan Tellone, directora clínica de la Sociedad para la Prevención del Suicidio Adolescente (Society for the Prevention of Teen Suicide), aseguró que es importante iniciar la conversación sobre la salud mental, de forma que las personas puedan hablar al respecto con la misma apertura con la que hablan de su salud física. Un efecto positivo de la pandemia es que esto está sucediendo con más frecuencia.

"Tengo muchas esperanzas de que podamos reducir el estigma y la vergüenza vinculados con la salud mental y hacer que comience a parecerse a la forma en que hablamos sobre nuestra salud física, porque el cerebro es un órgano, justo igual que el corazón, los pulmones y todas las demás partes del cuerpo", planteó Tellone.

Los padres pueden hacerlo con sus propios hijos al preguntar "¿Estás bien?", planteó Tellone.

"Y si no estás bien, ¿qué está sucediendo en tu vida que te entristece?", sugirió Tellone. "Y hacer la pregunta, '¿La situación es tan mala que en realidad estás pensando en que no quieres seguir viviendo?'".

Es importante poder tener esta conversación con sus hijos, apuntó Tellone, y ayudarlos cuando comienzan a sentirse mal. Dos palabras importantes para mantener la conversación activa son "Cuéntame más", afirmó.

"Y simplemente escuche sin consejos ni juicios, solo 'Estoy aquí para ti. Cuéntame más'", recomendó Tellone.

Durante la pandemia, los niños han experimentado aislamiento e incertidumbre junto con todos los demás, y han sufrido muchísimas pérdidas, anotó Tellone. Muchos niños están siendo criados por unos padres que están bajo mucha presión y estrés.

"Para nuestros niños, hay muchos factores que tienen que ver con la ideación suicida, pero pienso que la pandemia y el nivel crónico de incertidumbre se han cobrado un precio, y se han cobrado un precio a las familias", añadió Tellone.

Más información

La Red Nacional de Prevención del Suicidio ofrece información y una línea de ayuda en el 1-800-273-8255.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: David Sheridan, MD, MCR, emergency department physician and associate professor, emergency medicine, Oregon Health and Science University, Portland, Ore.; Susan Tellone, RN, MSN, clinical director, Society for the Prevention of Teen Suicide, Freehold, N.J.; JAMA Pediatrics, March 14, 2022, online

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