Quizá haya una humedad de interiores perfecta para frenar la propagación de la COVID

VIERNES, 18 de noviembre de 2022 (HealthDay News) -- Es un poco como el principio de Ricitos de Oro: una habitación que está demasiado seca o húmeda puede influir en la transmisión de la COVID-19, y provocar más enfermedades y muertes, señalan investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

Mantener una humedad interior relativa de entre un 40 y un 60 por ciento se asocia con unas tasas más bajas de infecciones y muertes por la COVID-19, reportaron en la edición del 16 de noviembre de la revista Journal of the Royal Society Interface.

Quizá haya una humedad de interiores perfecta para frenar la propagación de la COVID

Las condiciones interiores fuera de estos rangos se asocian con unos peores resultados por la COVID, según el informe.

"Hay un efecto protector potencial de esta humedad de interiores relativa intermedia", señaló el autor principal, Connor Verheyen, estudiante doctoral del Programa de Ciencias de la Salud y Tecnología de la Universidad de Harvard y el MIT ,en Cambridge, Massachusetts.

El equipo de la investigación anotó que la mayoría de las personas están cómodas con una humedad relativa de un 30 a un 50 por ciento. La cabina de un avión se mantiene en alrededor de un 20 por ciento.

Hasta ahora, los investigadores han considerado que la COVID-19 podría ser influida por las estaciones, pero tendían a examinar los patrones del virus en el contexto de las condiciones climáticas exteriores.

El equipo del MIT decidió que quizá los demás investigadores estaban observando en la dirección equivocada, dado que las personas en la mayoría de los lugares pasan más de un 90 por ciento de su tiempo bajo techo. Las condiciones en el interior también son el lugar donde ocurre la mayor parte de la transmisión.

En el estudio, los investigadores combinaron los datos sobre la COVID con las medidas meteorológicas tomadas en 121 países.

Reunieron los conteos de casos y muertes por la COVID de entre enero y agosto de 2020, antes de que hubiera vacunas disponibles, y entonces compararon cada día de datos con un estimado promedio de la humedad en interiores de ese día.

Por ejemplo, razonaron que si las temperaturas del exterior se reducían por debajo del rango típico de comodidad humana de 66 a 77 grados Fahrenheit (de unos 19 a 25 grados centígrados), las personas aumentarían la calefacción, y que esto haría que la humedad de interiores se redujera.

Como resultado, encontraron que la humedad interior relativa tendía a reducirse por debajo de un 40 por ciento durante los periodos más fríos, y que los casos y las muertes por la COVID también se disparaban en esas épocas.

El equipo también encontró que un aumento gradual en la humedad de interiores durante la temporada de verano de los países tropicales reflejaba un aumento gradual en las muertes por COVID, a medida que la humedad superaba un 60 por ciento.

Los casos y las muertes por la COVID-19 tendían a aumentar cuando la humedad de interiores promedio estimada de una región era inferior a un 40 por ciento o superior a un 60 por ciento, sin importar la época del año.

Casi todas las regiones tenían menos infecciones y muertes por la COVID cuando la humedad de interiores promedio se encontraba alrededor del "punto ideal" de entre un 40 y un 60 por ciento, señalaron los autores del estudio.

"Al principio sentimos escepticismo, sobre todo dado que los datos sobre la COVID-19 pueden ser confusos e inconstantes", comentó la investigadora Lydia Bourouiba, directora del Laboratorio de Dinámica de Fluidos en la Transmisión de Enfermedades del MIT. "Así que intentamos de forma muy rigurosa encontrar huecos en nuestro análisis", anotó en un comunicado de prensa del MIT.

Bourouiba comentó que el equipo utilizó una variedad de métodos para evaluar los hallazgos, lo que incluye tomar en cuenta factores como la intervención gubernamental.

"A pesar de nuestros mejores esfuerzos, encontramos que incluso cuando se tomaba en cuenta los países con unas políticas de mitigación de la COVID-19 muy fuertes en comparación con las muy débiles, o unas condiciones exteriores muy distintas, la humedad relativa de interiores (en lugar de en exteriores) mantiene un vínculo subyacente fuerte y robusto con los resultados de la COVID-19", enfatizó Bourouiba.

Los investigadores no están seguros del motivo de que la humedad en interiores pudiera tener tanta influencia en la virulencia de la COVID, pero unos estudios de seguimiento han sugerido que los gérmenes podrían sobrevivir más tiempo en las gotitas respiratorias en condiciones muy secas o muy húmedas.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre el riesgo de COVID en ambientes específicos.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTE: Massachusetts Institute of Technology, news release, Nov. 15, 2022

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