Asegúrate de lavar tu máscara casera

Asegúrate de lavar tu máscara casera
| Foto: HEALTHDAY

Las máscaras caseras de tela recomendadas para ralentizar la propagación de la COVID-19 parecen expulsar fibras invisibles de algodón al aire mientras las personas hablan, tosen o incluso respiran, lo que subraya la importancia de lavarlas con regularidad, señalan unos investigadores.

En los experimentos, los investigadores encontraron que las máscaras de grado médico (las quirúrgicas y las N95) bloqueaban la mayoría de las partículas "exhaladas" por la boca del usuario. Pero los resultados con las máscaras de tela, hechas de tela de camiseta, fueron sorprendentes.

Las personas en realidad emitían más partículas invisibles mientras usaban una máscara de tela que si no usaban ninguna máscara. Y esto, apuntaron los investigadores, se debía a que las máscaras liberaban fibras microscópicas de algodón.

En este momento no hay ninguna prueba de que las fibras puedan portar partículas virales infecciosas. Y los expertos enfatizaron que todo el mundo debe seguir usando máscaras según las directrices de salud pública.

"No mostraron que se estén liberando partículas infecciosas", comentó Ravina Kullar, vocera de la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (Infectious Diseases Society of America). "Así que no está claro qué significa esto desde el punto de vista de la infección".

Y sin duda alguna, añadió, las personas se pondrían en un mayor riesgo de contraer el SARS-CoV-2 si salieran en público sin máscaras.

William Ristenpart, investigador sénior del trabajo, se mostró de acuerdo en que nadie debe interpretar los hallazgos como un argumento contra el uso de máscaras.

"No es para nada lo que estamos diciendo", comentó Ristenpart, profesor de ingeniería química de la Universidad de California, en Davis.

Al contrario, cree que el mensaje práctico es el siguiente: lave su máscara tras cada uso. Si se liberan unas minúsculas fibras de algodón en el aire, que estén lo más limpias posible.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. y otras autoridades de salud instan a las personas a usar una máscara de tela al salir en público, sobre todo en los lugares donde mantener la distancia física de los demás resulta difícil.

Los CDC recomiendan usar máscaras con al menos dos capas de tela, y dicen que "se pueden hacer unas máscaras sencillas en casa con una tela lavable y respirable".

Pero no está claro exactamente qué tan bien funcionan esas máscaras caseras. Nadie está realizando un ensayo clínico en que las personas se asignen al azar a usar máscaras o a ir sin máscaras.

Pero hay evidencias menos directas que respaldan que el público general use máscaras.

Kullar apuntó al caso bien conocido de una peluquería de Missouri donde dos estilistas tuvieron una COVID-19 sintomática. En cumplimiento de la ley local, el salón obligaba a los estilistas y a los clientes a usar coberturas faciales. Una investigación encontró que ninguno de los 139 clientes ni contactos secundarios de los dos estilistas enfermó, y ninguno de los clientes que se ofrecieron a realizar las prueba tuvo un positivo del virus.

Pero Ristenpart dijo que las pruebas de laboratorio, como esta, pueden ofrecer más información sobre qué tan efectivas son las distintas cubiertas faciales para bloquear el escape de las partículas al aire.

En el estudio, su equipo reclutó a 10 voluntarios. Cada uno se sentó frente a un embudo en una cabina de flujo laminar. El embudo dirigió el aire frente a las caras a un dispositivo que midió el tamaño y el número de partículas que exhalaban.

Los voluntarios no usaron ninguna máscara, o usaron una máscara de grado quirúrgico, dos tipos de máscara N95, una máscara casera de papel, o una máscara casera de tela, de una o dos capas, hecha de una camiseta de algodón según las indicaciones de los CDC.

Las máscaras médicas redujeron de forma sustancial las partículas que las personas emitían, en comparación con no usar una máscara, en un promedio de un 90 por ciento cuando hablaban, y de un 74 por ciento cuando tosían.

Al contrario, usar máscaras de tela aumentó el número de minúsculas partículas "a escala de micrones" que las personas emitían. Parecían provenir de la liberación de fibras de algodón.

El factor desconocido más importante es si esas minúsculas fibras tienen alguna importancia. En un estudio publicado en agosto, el equipo de Ristenpart encontró que es posible que las fibras microscópicas, e incluso el polvo, lleven el virus de la gripe al aire.

Pero nadie lo ha demostrado respecto al SARS-CoV-2, comentó.

E incluso aunque las minúsculas fibras puedan portar el virus, la próxima pregunta sería si pueden o no transmitir una infección.

Un aspecto positivo es que las máscaras de tela sí redujeron el número de partículas de mayor tamaño que las personas emitían. Pero como la tela en sí liberaba fibras, Ristenpart dijo que no es posible evaluar qué tan bien las máscaras funcionaban contra las minúsculas partículas respiratorias.

Tanto él como Kullar se mostraron de acuerdo en la conclusión: siga usando, y lavando de forma regular, esas máscaras de algodón.

El público general no debe comprar máscaras de grado médico, dado que todavía no hay suficientes para los trabajadores de la atención de la salud en algunas áreas, añadió Kullar.

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente en línea de la revista Scientific Reports.

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