Matthew Perry, protagonista de 'Friends', revela su desgarrador viaje de adicción

JUEVES, 20 de octubre de 2022 (HealthDay News) -- Hace apenas unos años, el actor de "Friends" Matthew Perry casi murió de un exceso de uso de opioides que estuvo a punto de destruir su colon y casi lo mató.

Ahora, está sobrio y desea contar su historia.

Matthew Perry, protagonista de 'Friends', revela su desgarrador viaje de adicción

Perry escribió unas memorias, "Friends, Lovers and the Big Terrible Thing", que se publicará el 1 de noviembre.

"Quería compartirlo cuando estuviera a salvo de volver al lado oscuro de todo de nuevo", declaró Perry a la revista PEOPLE. "Tenía que esperar hasta que estuviera bastante sobrio, y lejos de la enfermedad activa del alcoholismo y la adicción, para escribirlo todo. Y lo principal es que estaba bastante seguro de que ayudaría a las personas".

Perry comparte que ha estado 15 veces en rehabilitación, pero no dice cuánto tiempo ha estado sobrio.

"Es importante, pero si uno pierde la sobriedad, esto no significa que todo el tiempo y la educación se hayan perdido", señala. "La fecha de sobriedad cambia, pero eso es lo único que cambia. Uno sabe todo lo que sabía antes, siempre y cuando haya podido recuperarse sin morir, uno aprende mucho".

Perry habla sobre cómo su adicción al alcohol apenas comenzaba cuando tenía 24 años y consiguió su papel en el programa "Friends". Perry, que ahora tiene 53 años, hizo de Chandler Bing.

"Podía manejarlo, más o menos. Pero cuando llegué a los 34 años, de verdad estaba en graves problemas", admite. "Pero hubo años en que estuve sobrio en esa época. Estuve sobrio durante todo el año de la novena temporada. Y ese fue el año en que me nominaron como mejor actor. Pensé que eso debería decirme algo".

Uno de sus malos momentos durante los años de "Friends" fue cuando tomaba 55 Vicodin al día y pesaba apenas 128 libras (58 kilos).

"No sabía cómo parar", comenta Perry. "Si la policía hubiera venido a mi casa a decirme que si esta noche bebía, me iban a meter a la cárcel, habría hecho la maleta. No podía parar porque la enfermedad y la adicción son progresivas. Empeoran cada vez más a medida que uno cumple años".

Sus compañeros de reparto conocían sus afecciones, y lo ayudaban con paciencia.

"Es como los pingüinos. En la naturaleza, entre los pingüinos, si uno está enfermo o muy lesionado, los demás pingüinos lo rodean y lo apoyan. Caminan juntos hasta que ese pingüino pueda caminar solo. Es lo que el reparto hizo por mí".

Hace unos años, cuando tenía 49 años, Perry casi murió debido a su adicción. Su colon reventó debido al uso excesivo de opioides, lo que hizo que pasara dos semanas en coma, cinco meses hospitalizado, y que tuvieran que usar una bolsa de colostomía durante nueve meses.

"Los médicos le dijeron a mi familia que había un 2 por ciento de probabilidades de que viviera", le contó Perry a PEOPLE. "Me pusieron en una cosa que se llama máquina de OMEC, que hace todo el trabajo de la respiración del corazón y los pulmones. Y es lo que se llama una medida desesperada. Nadie sobrevive a eso".

Perry aseguró que ahora está sano, y que las cicatrices en el estómago le recuerdan su viaje hasta la sobriedad.

"Ahora estoy bastante sano", dijo Perry, antes de bromear que "tengo que dejar de ir tanto al gimnasio, no quiero poder actuar solo como superhéroe. Pero en serio, ahora mismo soy un tipo bastante sano".

Perry señaló que su terapeuta le sugirió que cuando piense en tomar Oxycontin, piense sobre la posibilidad de tener una bolsa de colostomía durante el resto de su vida.

"Se abrió una pequeña ventana que pude pasar arrastrándome, y ya no quiero tomar Oxycontin", aseguró Perry.

Perry, el único sobreviviente de cinco personas a quienes pusieron en la máquina de OMEC en su hospital la noche en que comenzó su larga estadía, está decidido a ayudar a otros que se enfrentan a la adicción.

"Digo en el libro que si me hubiera muerto, habría conmocionado a las personas, pero no habría sorprendido a nadie. Y vivir con algo así da mucho miedo. Mi esperanza es que las personas se identifiquen, y sepan que esta enfermedad ataca a todo el mundo. No importa si es una persona que tiene éxito o no, a la enfermedad no le importa", enfatizó Perry.

Aprendió que "todo comienza con la sobriedad. Porque si no tiene sobriedad, perderá todo lo que le haya puesto en frente, así que mi sobriedad es prioritaria", añade. "Estoy muy agradecido. Estoy agradecido de estar vivo, sin duda alguna. Y eso me da la posibilidad de hacer cualquier cosa".

Más información

La Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental de EE. UU. puede ayudar a las personas que luchan contra la adicción.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTE: PEOPLE magazine

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