Más mujeres jóvenes de EE. UU. fallecen de enfermedad cardiaca

MARTES, 16 de febrero de 2021 (HealthDay News) -- Las mujeres más jóvenes están comenzando a pagar el precio de la epidemia de obesidad de EE. UU.: un nuevo estudio muestra que, en la última década, las muertes por enfermedad cardiaca han aumentado en este insólito grupo.

¿Qué otra cosa, además de la obesidad, probablemente tenga la culpa? La diabetes tipo 2, junto con las enfermedades del embarazo, como la preeclampsia y el parto prematuro, señalaron los investigadores.

Más mujeres jóvenes de EE. UU. fallecen de enfermedad cardiaca

"La mortalidad por la enfermedad cardiovascular está aumentando entre las mujeres jóvenes, y si continúa a este ritmo, podría superar al cáncer como la principal causa de muertes entre las mujeres jóvenes", advirtió la investigadora principal, la Dra. Erin Michos, profesora asociada de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore.

Aunque la enfermedad cardiaca es la principal causa de muerte en todo el mundo, el cáncer ha sido la principal causa de muerte de las mujeres jóvenes en Estados Unidos. En el estudio, los investigadores utilizaron los certificados de defunción para comparar las muertes por el cáncer con las muertes por enfermedad cardiaca en mujeres menores de 65 años entre 1999 y 2018.

En ese periodo, las tasas de mortalidad por cáncer y por enfermedad cardiaca fueron de 53 y de 24 personas por cada 100,000, respectivamente. La causa más común de muerte por enfermedad cardiaca fue la insuficiencia cardiaca (un 56 por ciento), mientras que el cáncer respiratorio y del pulmón fue la principal causa de muerte por cáncer (con un 23 por ciento).

Aunque las muertes por cáncer se redujeron a lo largo del periodo del estudio, las tasas de muertes por la enfermedad cardiaca se redujeron al principio, y luego aumentaron de nuevo entre 2010 y 2018, encontraron los investigadores.

La diferencia en la mortalidad entre el cáncer y la enfermedad cardiaca se redujo de 33 a 23 por cada 100,000 por año, anotaron los investigadores.

El informe se publicó en la edición del 10 de febrero de la revista European Heart Journal – Quality of Care and Clinical Outcomes.

Michos dijo que las mujeres más jóvenes deben abogar por su propia salud. Deben asegurarse de conocer sus niveles de presión arterial, colesterol y azúcar en la sangre, y de obtener tratamiento para éstos y otros factores de riesgo de la enfermedad cardiaca.

"También de verdad animo a las mujeres a hablar sobre sus historiales de embarazo con los médicos", planteó Micho. "Sabemos que las mujeres con antecedentes de preeclampsia o diabetes gestacional o parto prematuro tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. Muchas mujeres no se dan cuenta de que un historial de preeclampsia las hace más vulnerables a la enfermedad cardiaca una década tras su embarazo".

"Además, las mujeres que pasan por la menopausia a una edad temprana, antes de los 45 años, tienen un riesgo más elevado de enfermedad cardiaca", añadió.

Los médicos también deben tomarse en serio la salud cardiaca de las mujeres jóvenes, anotó Michos.

"Todavía existe la idea errónea de que las mujeres tiene un riesgo más bajo, sobre todo antes de la menopausia. Pero esto no necesariamente es cierto: un riesgo más bajo no significa que no haya riesgo", enfatizó. "Creo que tanto los médicos como las mujeres claramente subestiman el riesgo".

La Dra. Suzanne Steinbaum, del Centro de Salud Integral Juhi-Ash en la ciudad de Nueva York y vocera de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), dijo que el aumento en el estrés podría estar fomentando a la obesidad y a otros factores vinculados con el incremento en la enfermedad cardiaca entre las mujeres más jóvenes.

"El estrés está conduciendo a un aumento en los factores de riesgo, como la diabetes, la obesidad, el colesterol alto y la hipertensión", aseguró Steinbaum, que no participó en el estudio. "Las mujeres no pueden cuidarse. Son las últimas de la lista, y esto resulta en lo que sabemos y sobre lo que hablamos hace años, en que las mujeres desarrollan enfermedad cardiaca".

Dijo que se han logrado importantes avances a la hora de tomarse la salud de las mujeres en serio, pero que todavía falta mucho.

"Hay unas disparidades definidas en la atención, hay un sesgo inconsciente, que existe para todas las mujeres, y de forma más específica para las mujeres de color", dijo Steinbaum. "Hay investigaciones que muestran que las mujeres que acuden a la sala de emergencias experimentan un retraso en el tratamiento de hasta un 30 por ciento. Las mujeres que presentan ataques cardiacos tienen menos probabilidades de recibir unos tratamientos y medicamentos que salvan vidas. Y sabemos que es más probable que a las mujeres que ven a médicas de su mismo sexo les vaya mejor".

Las mujeres deben defenderse a sí mismas, enfatizó Steinbaum.

"Me temo que no todos los médicos tienen la base de conocimientos y los recursos para de verdad comprender qué hacer con las mujeres cuando existen estos factores de riesgo [cardiacos]", lamentó.

Más información

Aprenda más sobre la salud cardiaca de las mujeres en Go Red For Women.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

SOURCES: Erin Michos, MD, associate professor, medicine, Johns Hopkins University School of Medicine, Baltimore; Suzanne Steinbaum, DO, Juhi-Ash Integrative Health Center, New York City, and spokesperson, American Heart Association; European Heart Journal – Quality of Care and Clinical Outcomes, Feb. 10, 2021

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