Más estadounidenses están muriendo de enfermedad de Parkinson, según un estudio

JUEVES, 28 de octubre de 2021 (HealthDay News) -- El número de estadounidenses que fallecen de enfermedad de Parkinson aumentó en un 63 por ciento en las dos última décadas, muestra una nueva investigación.

El análisis reciente también reveló que los hombres se enfrentan al doble de probabilidades de fallecer de la enfermedad, que es progresiva e incurable, que las mujeres. También se observó una tasa de mortalidad notablemente más alta entre las personas blancas, en comparación con sus pares de otros grupos raciales/étnicos.

Más estadounidenses están muriendo de enfermedad de Parkinson, según un estudio

"El mensaje es directo", aseguró el autor del estudio, el Dr. Wei Bao. "Este estudio mostró que un creciente número de personas murieron de enfermedad de Parkinson en los últimos 20 años, y no se puede explicar simplemente mediante el envejecimiento de la población".

Bao es profesor asociado del departamento de epidemiología del Colegio de Salud Pública de la Universidad de Iowa, en Iowa City. Él y sus colaboradores publicaron sus hallazgos en la edición en línea del 27 de octubre de la revista Neurology.

Según la Michael J. Fox Foundation, el Parkinson afecta a alrededor de 1 millón de estadounidenses, y a más de 6 millones de personas alrededor del mundo.

Para entender las tendencias de los pacientes de Parkinson, Bao y sus colaboradores analizaron datos recolectados por el Sistema Nacional de Estadísticas Vitales de EE. UU.

El equipo encontró que casi 480,000 estadounidenses murieron de Parkinson entre 1999 y 2019.

En ese tiempo, el riesgo de morir de Parkinson aumentó año tras año en un promedio de un 2.4 por ciento, y se observó un aumento significativo en el riesgo tanto entre los hombres como entre las mujeres de todas las edades y etnias, en los lugares tanto urbanos como rurales, y en todos los estados del país.

Ese aumento constante significó a que casi nueve de cada 100,000 estadounidenses fallecieron de Parkinson en 2019. Esta cifra es un aumento notable respecto a poco más de cinco muertes por Parkinson por cada 100,000 estadounidenses apenas 20 años antes.

Aunque el riesgo aumentó en general, los hombres parecieron ser mucho más vulnerables que las mujeres, mostraron los hallazgos.

En 2019, se determinó que la tasa de mortalidad entre los hombres era el doble que entre las mujeres. Un motivo posible es que los niveles más altos de estrógeno en las mujeres podrían al final mejorar el control motor, apuntaron los investigadores, y proteger a las mujeres del desarrollo del Parkinson.

También se citaron las tasas de mortalidad más altas entre los pacientes blancos (9.7 por cada 100,000 personas), seguidas de los hispanos (6.5 por cada 100,000) y las personas negras (4.7 por cada 100,000). Pero el equipo advirtió que parte de la diferencia podría reflejar unas tasas más altas de diagnóstico entre los blancos, debido a un mayor acceso a la atención neurológica.

En cuanto a qué podría estar motivando el aumento en las tasas generales de mortalidad, los autores del estudio enfatizaron que su investigación no buscaba identificar la causa, y Bao reconoció que "el motivo todavía no está claro, y amerita más investigación".

Pero el equipo teorizó sobre varias posibilidades. Por un lado, una tasa de mortalidad más alta entre los pacientes de Parkinson podría vincularse al menos en parte con un creciente riesgo de desarrollar Parkinson en primer lugar. Y los investigadores apuntaron a una variedad de motivos de que el Parkinson pudiera estarse haciendo más común, entre ellos unos factores ambientales que empeoran, por ejemplo, unas exposiciones elevadas a los pesticidas, a los metales pesados, al aire contaminado y a los herbicidas.

Una mejora en la precisión de la causa de muerte (según se anota en el certificado de defunción) también podría haber tenido un rol, añadieron los investigadores.

Aun así, James Beck, director científico de la Parkinson's Foundation, dijo que los hallazgos "no son sorprendentes".

La fundación también ha observado que la cantidad de personas con Parkinson ha aumentado, y "continuará en aumento a medida que la población envejezca, así que un aumento en las tasas de mortalidad es de prever", anotó.

Beck señaló que la mejora en el diagnóstico es lo que explica gran parte de las tasas crecientes de mortalidad, a medida que la pericia de los médicos para la detección del Parkinson aumenta, "lo que conduciría a unas tasas más altas de identificación de la EP [enfermedad de Parkinson] como causa de muerte".

De cualquier forma, la Dra. Rachel Dolhun, vicepresidenta sénior de comunicaciones médicas de la Michael J. Fox Foundation, sugirió que aunque "se necesitan más datos para comprender mejor estas tendencias", estos números no deben desalentar a los pacientes con Parkinson.

"Si usted es una persona o una familia que vive con la EP, comprendo cómo un titular como este podría resultar aterrador", dijo. "Pero la conclusión es que estos tipos de estudios nos ayudan a dirigir más recursos e investigación, de forma que podamos aprender más sobre la enfermedad y su impacto en la comunidad, desarrollar mejores tratamientos y una cura y, al final, prevenir el Parkinson".

Mientras tanto, "con frecuencia les digo a las personas, sobre todo a las recién diagnosticadas, que su Parkinson es su Parkinson. Sus síntomas, la forma en que cambian con el tiempo, y cómo afectan a su vida son cosas exclusivamente suyas", añadió Dolhun. "La naturaleza individualizada de la enfermedad puede dificultar que se prediga la progresión y los síntomas en cualquier persona dada".

Añadió que la meta es "gestionar la enfermedad y vivir de la mejor forma posible", mediante una combinación de dieta, ejercicio y buena orientación médica, porque "para muchos, el Parkinson no significa una esperanza de vida más baja".

Más información

Aprenda más sobre el Parkinson en la Michael J. Fox Foundation.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Wei Bao, MD, PhD, associate professor, department of epidemiology, College of Public Health, University of Iowa, Iowa City; James Beck, PhD, chief scientific officer, Parkinson's Foundation, Miami; Rachel Dolhun, MD, senior vice president, medical communications, Michael J. Fox Foundation, New York City; Neurology, Oct. 27, 2021, online

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