Los estados luchan contra la arremetida de las muertes por sobredosis de opioides

Los estados luchan contra la arremetida de las muertes por sobredosis de opioides

JUEVES, 30 de agosto de 2018 (HealthDay News) -- Un nuevo informe sobre miles de muertes por sobredosis de opioides en 11 estados encuentra que el problema es cada vez más complejo, pero que se puede hacer más para detenerlo.

El informe, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., observó casi 12,000 sobredosis letales con opioides que ocurrieron entre julio de 2016 y junio de 2017 en estados del noreste, el oeste medio y el oeste.

"La mayoría de los estados se enfrentaban de forma simultánea a una compleja combinación de muertes por opioides recetados e ilícitos", reportó el equipo dirigido por Christine Mattson, del Centro Nacional de Prevención y Control de Lesiones de los CDC.

Su equipo encontró que, del total de las muertes por sobredosis, casi seis de cada 10 (un 58.7 por ciento) implicaban a drogas "callejeras" ilícitas, como la heroína o el fentanilo. Más o menos un 17 por ciento de las muertes implicaron opioides recetados como Oxycontin, Vicodin y otros parecidos, mientras que un 18.5 por ciento implicaban una combinación de medicamentos recetados y drogas ilícitas.

A veces la combinación también incluía a fármacos no opioides, y las combinaciones resultantes con frecuencia fueron letales, anotó el grupo de Mattson.

Por ejemplo, la mitad de todas las muertes por sobredosis "solo con medicamentos recetados" también implicaban a una benzodiacepina, como Xanax o Valium.

"Se sabe que las benzodiacepinas deprimen al sistema nervioso central y aumentan el riesgo de sobredosis y muerte", anotaron los autores de los CDC. Los investigadores creen que unas intervenciones que ayuden a evitar que estas mezclas de medicamentos lleguen a manos de los usuarios podrían hacer mucho por evitar las sobredosis letales.

Otra combinación potencialmente letal: los opioides utilizados con gabapentina, un anticonvulsivo. Los informes recientes sugieren que "el uso combinado de gabapentina y opioides podría ser un indicador de abuso de alto riesgo de opioides", advirtió el equipo de Mattson.

Pero había otros factores de riesgo que aumentaban las probabilidades de una sobredosis letal. El estudio encontró que en uno de cada 10 casos, la víctima había sido puesta en libertad de la cárcel, la prisión u otro centro de detención en el último mes.

Esa es otra área clave en que las medidas de prevención podrían salvar vidas, según el informe de los CDC. Los investigadores apuntaron al caso de Rhode Island, que amplió hace poco la inscripción en un programa de tratamiento asistido con medicamentos para las personas encarceladas. Tras esa medida, Rhode Island experimentó "una reducción del 60 por ciento en las muertes por sobredosis tras el encarcelamiento", según el informe.

Por último, aunque había testigos cerca en casi un 44 por ciento de las muertes por sobredosis de opioides, el medicamento de "rescate" naloxona (Narcan) se usó en apenas un 4 por ciento de las muertes vinculadas con drogas ilícitas, y en menos de un 1 por ciento de los incidentes en que hubo opioides recetados implicados.

Esa es una señal de advertencia para un médico de la sala de emergencias de la ciudad de Nueva York, el Dr. Robert Glatter, que ha visto de primera mano los estragos causados por la epidemia de adicción a los opioides.

"El uso de la naloxona es un elemento esencial de la atención tras una sobredosis de opioides, que se ha probado que salva vidas", afirmó. "Revierte los efectos del opioide y sus efectos en la respiración. Es fácil de administrar, y se puede administrar incluso por vía intranasal".

Dijo que los estados deben hacer todo lo que puedan para que la naloxona esté más disponible.

"Es esencial que haya Narcan disponible en la casa o en el ámbito de la rehabilitación para todo el que haya sido tratado recientemente por una sobredosis de opioides, o que pudiera estar en riesgo de una sobredosis", enfatizó.

También alabó a los programas como el usado en Rhode Island, ya sea antes o después de una sobredosis.

"El tratamiento asistido con medicamentos es un método validado y efectivo para mejorar los resultados a largo plazo tras una sobredosis no letal", afirmó Glatter. La intervención "trata de forma fiable los síntomas de abstinencia, lo que incluye atención de seguimiento en una clínica 'puente' para monitorizar la atención en curso".

El Dr. Harshal Kirane es director de servicios de adicción en el Hospital de la Universidad de Staten Island, en la ciudad de Nueva York. Se mostró de acuerdo con Glatter en que el informe de los CDC "revela dos áreas clave de urgente preocupación: un acceso limitado a la atención de la adicción, y una implicación limitada de la comunidad en la educación sobre las sobredosis y la distribución de naloxona".

"Ampliar el acceso a un tratamiento efectivo para la adicción y los recursos para la distribución de la naloxona es vitalmente importante", señaló.

El informe se publicó en la edición del 31 de agosto de la revista de los CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report.

Más información

Para más información sobre los opioides, visite el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

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