Valium y Xanax, más riesgosos para mujeres

Valium y Xanax, más riesgosos para mujeres
Nuevas investigaciones alertan sobre el riesgo de tomar benzodiacepinas, como Xanax o Valium, durante el embarazo. | Foto: ISTOCK

 Con frecuencia, el embarazo es un periodo que genera mucha preocupación y ansiedad. Pero los investigadores advierten que tomar ansiolíticos, como el Valium y el Xanax, podría aumentar el riesgo de aborto espontáneo.

Desde hace un tiempo esos potentes fármacos, que pertenecen al grupo de benzodiacepinas, se recetan para tratar una variedad de trastornos del estado de ánimo o simplemente para poder dormir. Un nuevo estudio llegó a la concusión de que cuando se toman a principios del embarazo, aumentan el riesgo de un aborto espontáneo en el primer trimestre en un 11 por ciento.

Algunos ejemplos de benzodiacepinas, además del diazepam (Valium) y alprazolam (Xanax),  son el lorazepam (Ativan), clonazepam (Klonopin o Rivotril) y clordiazepóxido (Librium).

El uso de medicamentos durante el embarazo es un tema complejo, señalan los expertos.

"Durante el embarazo, los médicos deben decidir si los riesgos de los medicamentos son mayores que sus beneficios, porque no hay ningún riesgo que sea cero", advirtió la investigadora principal, Anick Berard, profesora en el Centro Hospitalario Universitario Sainte-Justine, en Montreal.

En este caso, los médicos deben equilibrar la gravedad del problema del estado de ánimo de la mujer con el posible daño al feto en desarrollo.

En el estudio mencionado, Berard y sus colaboradores recolectaron datos sobre unas 442,000 embarazadas de 1998 a 2015.

El estudio encontró que un 6 por ciento de esos embarazos acabaron en un aborto espontáneo. Entre las que perdieron el embarazo, poco más de un 1 por ciento tomaron una benzodiacepina por primera vez a principios del embarazo.

Berard apuntó que no importaba cuál benzodiacepina tomaba una mujer, porque todas se vincularon con un aumento en el riesgo de aborto espontáneo. 

Pero Berard advirtió que este estudio no puede probar que los tranquilizantes provocaran los abortos espontáneos, sino solo que existe una asociación.

No se sabe exactamente cómo esos medicamentos se vinculan con un embarazo fallido. Pero estudios con animales han mostrado que las benzodiacepinas afectan al desarrollo fetal y aumentan las probabilidades de aborto espontáneo.

Y enfatizó que aunque las benzodiacepinas podrían tener un efecto negativo en el embarazo, la ansiedad y el insomnio también.

Las mujeres no deben dejar de tomar sus benzodiacepinas, sino hablar con el médico sobre los riesgos y beneficios de esos fármacos.

Más ansiedad que diabetes gestacional

La ansiedad puede afectar a hasta un 15 por ciento de las mujeres embarazadas, una tasa que es casi el doble que la de diabetes gestacional. 

Con frecuencia los médicos de atención primaria o los obstetras receten benzodiacepinas en lugar de remitir a las madres embarazadas a un profesional de la salud mental para su evaluación y un tratamiento no farmacológico.

Los psicoterapeutas pueden fomentar unos buenos hábitos de sueño, ayudar a crear un "diario de preocupaciones", y aconsejar meditación. Usando lo que se conoce como terapia cognitivo conductual, también pueden enseñar a las pacientes a considerar las preocupaciones desde perspectivas distintas y a usar técnicas de relajación, apuntaron los investigadores.

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Parto prematuro

El Dr. Rahul Gupta, director médico y de salud de March of Dimes, dijo que las benzodiacepinas también aumentan el riesgo de parto prematuro y bebés con un peso bajo al nacer.

"Este estudio refuerza el hecho de que estos fármacos tienen un potencial de riesgo que es significativo, y que se debe hablar con la paciente", comentó.

Se deben ofrecer a las pacientes "terapias no farmacológicas, además de otras opciones farmacológicas si las opciones no farmacológicas no funcionan", añadió.

El informe aparece en la edición en línea del 15 de mayo de la revista JAMA Psychiatry.

Otros peligros de las benzodiacepinas 

Cuando las personas  utilizan fármacos como Valium o Xanax para calmar la ansiedad o como ayuda para dormir, tienen un riesgo alto de hacerse dependientes del medicamento. Pero además hay otros problemas de salud relacionados con estas benzodiacepinas. 

En las personas mayores, los pacientes que sufren de Alzheimer u otro tipo de demencia suelen ser tratados a largo plazo con sedantes como Valium o Xanax. Ahora se ha probado que estos medicamentos pueden provocar un mayor riesgo de neumonía.

Dado que las benzodiacepinas son sedantes, es posible que las personas que las tomen introduzcan saliva o comida hasta los pulmones al respirar, lo que aumenta el riesgo de neumonía, sugirieron los autores del estudio.

 La neumonía con frecuencia lleva a la hospitalización, y los pacientes con demencia tienen un riesgo más alto de muerte.  Los beneficios y los riesgos de estos medicamentos deben ser evaluados con cuidado antes de darlos a alguien con Alzheimer u otro tipo de demencia.

Las terapias sin medicamentos deberían ser el punto de partida cuando llega el momento de manejar  los síntomas neuropsiquiátricos en los pacientes mayores. Pero muchas veces las instituciones geriátricas no tienen suficientes profesionales que puedan tratar esos trastornos con psicoterapia. 

Abuelos adictos

"Debemos ayudar a los médicos a tener en mente que cuando receten una benzodiacepina, empiecen con una receta de corta duración", opinó la Dra. Lauren Gerlach, psiquiatra geriátrica en la Universidad de Michigan, en Ann Arbor. La doctora también sugiere que los médicos le expliquen a los pacientes los riesgos de las benzos y que por esa razón deberá dejarla de tomar.

"También debemos educar a los proveedores sobre las alternativas efectivas no farmacéuticas, como la terapia cognitivo conductual, para esos pacientes", comentó Gerlach.

Más información sobre benzodiacepinas

El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EE. UU. tiene más información sobre las benzodiacepinas.

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