¿Las personas de verdad necesitarán una vacuna de refuerzo anual contra la COVID?

VIERNES, 11 de junio de 2021 (HealthDay News) -- A medida que el número de las personas que están vacunadas por completo contra la COVID-19 llega hasta los cientos de millones, los inmunólogos y los expertos en enfermedades infecciosas ponderan una nueva pregunta sobre la pandemia en desarrollo.

¿Cuándo durará la inmunidad, y las personas que se han vacunado necesitan vacunas de refuerzo para mantener la protección?

¿Las personas de verdad necesitarán una vacuna de refuerzo anual contra la COVID?

Se trata de una pregunta importante, dado que una inmunidad menguante frente a unas variantes más potentes de la COVID-19 podría provocar aumentos futuros en las infecciones y, en el peor de los casos, un completo retorno a las cuarentenas y cierres, señalan los expertos.

La inmunidad de una persona siempre se reduce hasta cierto punto tras la inmunización o la infección natural, comentó el Dr. Greg Poland, director del Grupo de Investigación en Vacunas de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota.

¿Pero la inmunidad contra la COVID desaparecerá rápidamente, como sucede con la gripe o el resfriado común, o durará más, como hace en enfermedades como el sarampión o la tos ferina?

"Los niveles de anticuerpos se reducen con el tiempo. Esto sucede con cada una de las vacunas que administramos", señaló Poland. "Nunca antes hemos inmunizado contra coronavirus, así que esa pregunta de verdad está abierta".

La inmunidad de las personas contra los coronavirus estacionales (los que provocan el resfriado común) se desvanece con rapidez. Por ese motivo contraemos resfriados una y otra vez.

Pero las vacunas desarrolladas contra el virus SARS-CoV-2, que provoca la COVID, parecen estar creando unos niveles altos de anticuerpos que protegen incluso cuando menguan.

En un estudio reciente de 3,900 trabajadores de la atención de la salud a quienes se realizaron pruebas semanales de la COVID, alrededor de un 5 por ciento tuvieron resultados positivos entre diciembre y abril, dijo Poland. Pero de los 204 que enfermaron, apenas 16 se habían vacunado del todo contra la COVID-19.

"Se trata de una tasa de infección de más o menos un 0.3 por ciento" entre las personas vacunadas del todo, apuntó Poland. "Y si estaban vacunadas, y sufrían infecciones postvacunación, tenían unas cargas virales que eran de un 40 a un 50 por ciento más bajas, y casi un 60 por ciento menos de probabilidades de tener fiebre. Si enfermaron lo suficiente como para tener que estar en cama, pasaron dos días menos en la cama que las personas sin vacunar".

Y este es el factor importante al decidir si se necesitarán refuerzos en algún momento: ¿Las vacunas cumplen con éxito su función más importante?

"La meta de esta vacuna es evitar que la persona vaya al hospital, que tenga que internarse en la UCI y que acabe en la morgue", aseguró el Dr. Paul Offit, director del Centro de Educación en Vacunas del Hospital Pediátrico de Filadelfia y asesor de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU.

Según esa medida, los expertos como Poland y Offit consideran ahora que es poco probable que se necesiten refuerzos en un momento próximo, para la mayoría, o quizá para todas, las personas que se hayan vacunado.

Incluso ante unas variante más recientes e infecciosas, como la variante Delta que surgió en India, las vacunas existentes han podido prevenir la enfermedad grave entre las personas vacunadas por completo, aseguró Poland.

Offit apuntó algo parecido.

"Es mucho más fácil prevenir una enfermedad crítica, y pienso que es mucho más probable que se tenga una protección duradera contra la enfermedad crítica", dijo. "Si esa es la meta, imaginaría que las vacunas durarían años".

Si este tipo de protección duradera da resultado, quizá uno se resfríe con la COVID, pero no acabará en la sala de emergencias.

"Cuando uno está vacunado y no usa una máscara, el virus sigue entrando a la nariz y la garganta. Sigue comenzando a reproducirse. Y quizá todavía provoque algunos síntomas antes de que el sistema inmunitario se active", planteó Offit.

Los expertos que dan seguimiento a las tasas de hospitalización están teniendo dos factores en cuenta a medida que evalúan si se necesitan refuerzos: la salud del sistema inmunitario de cada persona, y el desarrollo de nuevas variantes del coronavirus.

Las personas con un sistema inmunitario vulnerable (los fumadores, los diabéticos, los obesos y los mayores) quizá necesiten vacunas de refuerzo antes, si las estadísticas muestran que acaban en el hospital a un mayor ritmo, dijo Poland.

Por otra parte, las personas más jóvenes con unos sistemas inmunitarios sanos quizá tengan protección durante varios años.

Simplemente es demasiado pronto para decirlo, apuntan los expertos.

"Una vez se vean unas cantidades significativas de personas vacunadas del todo que desarrollan una enfermedad suficientemente grave como para ser hospitalizadas, sin duda sería una señal que indica que se requerirán refuerzos", comentó el Dr. Dial Hewlett, director médico de control de las enfermedades del Departamento de Salud del Condado de Westchester, en White Plains, Nueva York.

El Dr. Anthony Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas del gobierno federal, señaló que la protección no sería infinita.

"Imaginaría que, en algún momento, necesitaremos un refuerzo", dijo hace poco a un subcomité del Senado de EE. UU. "Lo que estamos averiguando ahora mismo es cuál será el intervalo".

Ahora, el miedo principal es que surja una nueva variante que "sea lo suficientemente distinta del virus de tipo salvaje que no se esté protegido, pero suficientemente cercano que el cuerpo crea que ya lo ha visto y permita que se infecte sin control", dijo Poland.

Por eso los expertos en salud pública están haciendo presión para vacunar a la mayor cantidad de personas lo antes posible. Estados Unidos acaba de pasar el punto intermedio, y más de un 50 por ciento de las personas de a partir de 12 años están vacunadas del todo contra la COVID-19, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

La meta del Presidente Joe Biden es que un 70 por ciento del país haya recibido al menos una dosis el 4 de julio. Pero la tasa de nuevas vacunaciones se han ralentizado recientemente, y es ahora de menos de 600,000 al día.

"La fase en que estamos ahora mismo es una carrera muy desesperada entre la vacuna y las variantes", apuntó Poland. "Si podemos vacunar a todo el mundo muy rápido y no permitimos que la variante Delta se arraigue, creo que estaremos seguros".

Poland apuntó a un modelo alentador.

"Hay un modelo que muestra que si podemos llegar a una cobertura de la vacuna de un 50 por ciento de toda la población, prevendremos unos 6 millones de casos adicionales de COVID", afirmó. "Esto es realmente importante, porque si el virus no puede infectar, no puede replicarse. Si no puede replicarse, no puede mutar".

La pregunta sobre los esfuerzos podría volverse irrelevante si, como están investigando algunas compañías farmacéuticas, la vacuna contra la COVID al final se incluye en la vacuna anual contra la gripe como un dos por uno, dijo Poland.

"Tenemos que administrar una vacuna anual contra la gripe. ¿Qué pasa si las juntamos? Quizá no necesite el componente del coronavirus, pero fomentaremos la inmunidad de cualquier forma siempre y cuando se ponga la vacuna contra la gripe", añadió.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre las vacunas contra la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Greg Poland, MD, director, Vaccine Research Group, Mayo Clinic, Rochester, Minn.; Paul Offit, MD, director, Vaccine Education Center, Children's Hospital of Philadelphia; Dial Hewlett, MD, medical director, Division of Disease Control, Westchester County Department of Health, White Plains, N.Y.

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