Las elecciones de noviembre podrían celebrarse de forma segura

Las elecciones de noviembre podrían celebrarse de forma segura

Faltan apenas tres meses para las elecciones presidenciales de 2020, y una nueva investigación sugiere que se pueden celebrar de forma segura si se toman unas estrictas medidas para reducir el riesgo de infección con la COVID-19.

La conclusión proviene de una investigación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., que observó lo que sucedió en la ciudad de Milwaukee el pasado abril, después de que Wisconsin se convirtiera en el primer estado que celebró unas elecciones en medio de la pandemia.

El resultado fue que no pareció que las elecciones provocaran un aumento de los casos, hospitalizaciones o muertes debidos a la COVID-19.

La salvedad es que la gran mayoría de los votantes (un 68 por ciento) usaron la votación por correo con boleta de voto ausente. Y las que votaron de forma presencial lo hicieron bajo la supervisión de la Guardia Nacional del estado y del personal del departamento de salud de la ciudad.

Según la autora del estudio, Eva Leidman, una epidemióloga de la rama de respuesta y recuperación de emergencias de los CDC en Atlanta, cumplir las recomendaciones de seguridad es esencial.

Leidman afirmó que los CDC respaldan las medidas de seguridad como "el lavado de manos, quedarse en casa si está enfermo, toser y estornudar [en el] codo, y las cubiertas faciales". La limpieza y la desinfección ambientales también son importantes, añadió, en un esfuerzo por "asegurar que los estadounidenses puedan participar en las elecciones de forma segura".

Además, una directiva de los CDC publicada a finales de junio también propugna una "amplia variedad de opciones de votación" y unos periodos de votación más amplios, ya sea que esto implique semanas de votaciones tempranas o un horario más extenso el día de las elecciones. Y advierte que "las elecciones con voto solo presencial en un solo día plantean un riesgo más alto de propagación de la COVID-19, porque habrá unas multitudes de mayor tamaño y unos tiempos más largos de espera".

La directriz de junio se publicó bastante después de las elecciones primarias de Wisconsin, que fueron el 7 de abril. Pero Leidman y sus colaboradores encontraron que los votantes de Milwaukee parecieron adoptar las mismas ideas por adelantado.

Por ejemplo, en las últimas semanas, el Presidente Donald Trump ha hablado mal del uso generalizado del voto ausente, llegando incluso a plantear la idea de posponer las elecciones de noviembre, basándose en afirmaciones de que el voto por correo es vulnerable a un fraude masivo.

Pero está claro que los votantes de Milwaukee no sintieron esos recelos. Los mensajes públicos en todo el estado animaron de forma contundente el voto ausente, y la Comisión Electoral de Milwaukee encontró que un 68 por ciento de los votantes de Milwaukee le hicieron caso al llamamiento en 2020, frente a un 4 por ciento en 2016.

De manera similar, el voto temprano aumentó en un 160 por ciento, al pasar de menos de un 5 por ciento de los votantes en 2016 a un 12 por ciento en 2020.

Al contrario, mientras el voto presencial el día de las elecciones conformó un 91 por ciento de todos los votos en 2016, esa cifra se desplomó a menos de un 20 por ciento en 2020.

Al mismo tiempo, los centros de votación presenciales se limitaron drásticamente, de 181 en 2016 a apenas cinco en 2020. Y todos fueron supervisados por el departamento de salud de la ciudad, para el cumplimiento del distanciamiento social, el uso de máscaras y la limpieza rutinaria de las superficies.

¿El resultado? Los 572 casos de COVID-19 reportados en Milwaukee en las dos semanas tras las elecciones representaron una reducción respecto a los 693 casos en las dos semanas anteriores. Las muertes por la COVID-19 también se redujeron al comparar el periodo anterior y el periodo posterior a las elecciones, en un 33 por ciento. Y las hospitalizaciones continuaron una tendencia a la baja que comenzó a finales de marzo.

Aun así, Leidman describió los hallazgos como "evidencias preliminares", y añadió que "se necesitan más observaciones".

Mark Jones, miembro del Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad de Rice, en Houston, se hizo eco de esa idea.

"Son evidencias necesarias, pero no suficientes, de que podemos realizar unas elecciones presenciales en noviembre sin unos problemas graves", comentó. "Son necesarias porque si no lo hubieran podido hacer en las primarias de Wisconsin, serían evidencias firmes de que sería imposible hacerlo en noviembre", explicó Jones.

"Pero, dependiendo del estado, es probable que la participación de noviembre sea de tres a cinco veces mayor", apuntó Jones. "Y, en principio, el voto presencial implica que las personas esperen en largas filas para entrar a áreas cerradas donde usarán la misma máquina que todos los demás". (Los CDC encontraron que en Wisconsin hubo unas largas filas).

Y resolver ese problema es complejo, advirtió. "Si se distribuyen las máquinas en el centro de votación, se crean unas filas más largas, a menos que se aumente de forma sustancial el número o el tamaño de esos centros de votación", dijo Jones.

Su opinión: "creo que las elecciones son factibles. El voto por correo es una solución clara, aunque presenta desventajas, porque con las boletas por correo se pueden cometer errores", y esto, lamentó puede resultar en la invalidación del voto.

Por otra parte, "que las personas voten presencialmente hará que algunas estén en riesgo", advirtió Jones. "Sobre todo las personas que de verdad deben aislarse: los mayores, los vulnerables, o sus cuidadores. Tendrán un verdadero dilema. Pero si alguien ya va al supermercado, a la farmacia o a comer fuera, votar no será más peligroso".

Leidman y sus colaboradores reportaron sus hallazgos en la edición del 31 de julio de la revista de los CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report.

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