La universidad es incluso más estresante para las chicas, según un estudio

JUEVES, 26 de agosto de 2021 (HealthDay News) -- Incluso antes de la COVID-19, la universidad podía ser una experiencia difícil, pero un nuevo estudio sugiere que ese estrés es mucho más alto en las estudiantes de sexo femenino.

Pero ante una pandemia que continúa, quizá todos los estudiantes necesiten intervenciones para desarrollar unas estrategias saludables de afrontamiento, plantearon los autores del estudio.

La universidad es incluso más estresante para las chicas, según un estudio

"Están haciendo malabarismos con el trabajo, las clases, las relaciones y la familia, y ahora encima tenemos que incluir a la COVID", señaló la autora del estudio, B. Sue Graves, profesora asociada del departamento de ciencias del ejercicio y fomento de la salud de la Universidad Atlántica de Florida, en Boca Ratón. "Nuestro estudio fue antes que la COVID, pero ya estaban estresados con esos otros problemas".

En el estudio, los investigadores encuestaron a los estudiantes inscritos en uno de varios cursos distintos de salud y bienestar: yoga, pilates, y un curso en que los estudiantes aprendían sobre la gestión del peso, el manejo del estrés, el ejercicio y otros componentes de una vida sana.

Compararon a los hombres y a las mujeres menores de 30 años, observaron sus niveles de estrés y sus mecanismos de afrontamiento de ese estrés.

"Tener la COVID encima de todo esto en realidad lleva los mecanismos de afrontamiento a otro nivel, en mi opinión, pero es una observación. Por supuesto, no tengo ningún dato específico al respecto", aclaró Graves. "Pensaba que estaban suficientemente estresados en una situación normal".

¿Quién es el que más sufre? El estudio encontró que las estudiantes de sexo femenino tenían unos niveles más altos de estrés que sus contrapartes de sexo masculino.

Según el informe, las mujeres usaban cuatro estrategias de afrontamiento para gestionar el estrés: la autodistracción, el respaldo emocional, el respaldo instrumental y el desahogo. Algunas de estas estrategias de afrontamiento son efectivas, y otras menos. Las mujeres también se culpan a sí mismas y a los demás por su estrés, mostraron los hallazgos.

Poco más de un 34 por ciento de los estudiantes universitarios dijeron que el principal obstáculo para el aprendizaje era su estrés, según la Evaluación de salud de primavera de 2019 de la Asociación Americana de Salud Universitaria (American College Health Association), que se citó en el estudio.

El ambiente estresante hace que los estudiantes universitarios sean vulnerables a los problemas de la salud mental, que incluyen a la ansiedad, la depresión, las autolesiones y la tendencia suicida, añadieron los investigadores.

Otras investigaciones anteriores han descubierto resultados distintos, anotó Graves, lo que sugiere que podría deberse en parte al momento en que se realizaron los estudios, por ejemplo a principios del semestre en lugar de cerca de los exámenes finales, que es cuando se realizó este estudio.

Los hallazgos más recientes sugieren que más universidades deben plantear el estrés y el afrontamiento en los estudiantes entrantes, sobre todo los de primer y segundo año.

"Lo bueno es que muchas universidades cuentan con unos servicios de salud y respaldo realmente buenos, pero algunos de los estudiantes no los usan, y a veces creo que quizá debemos hacer algo más para diseminar esa [información]", señaló Graves. "Si los estudiantes pueden localizarlos y encontrarlos, creo que esto a veces los ayuda a dar el próximo paso".

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 12 de agosto de la revista PLOS ONE.

Jeffrey Arnett, profesor de investigación del departamento de psicología de la Universidad Clark en Worcester, Massachusetts, adopta un método distinto en cuanto a la idea de reducir el estrés y la ansiedad en los estudiantes universitarios, aunque anota que estudios anteriores con frecuencia han encontrado que las mujeres y las chicas de todas las edades experimentan unos niveles más altos de estrés y ansiedad.

"Últimamente, mi idea es que estamos pensando sobre el estrés de la forma equivocada. Siempre damos por sentado, como este artículo parece dar por sentado, que el estrés y la ansiedad son malos y que mientras menos se tenga, mejor, pero en realidad no pienso que esto sea cierto", señaló Arnett, que no participó en el estudio. "Creo que, hasta cierto punto, el estrés y la ansiedad pueden ser saludables".

Arnett sugirió que el estrés y la ansiedad pueden ser motivadores, e inspirar a una persona a estudiar más para un examen respecto al cual se siente ansiosa.

"Algunas personas experimentan estrés y ansiedad hasta un grado en que son debilitantes. Son sobrecogedores. Se sienten mal. Sienten que no pueden manejarlo en lo absoluto. Obviamente, esto no es bueno", enfatizó Arnett.

En ese caso, algunas formas positivas de reducir el estrés pueden incluir hablar con un amigo o un ser querido, y hacer ejercicio, planteó. Arnett sugirió que la ansiedad tiene un punto óptimo, en algún lugar entre sentirse motivado y sentirse abrumado.

"Pienso que es distinto para las distintas personas, pero pienso que cuando interfiere con las actividades, en lugar de motivar las actividades, entonces ese punto óptimo ha pasado", apuntó Arnett.

Más información

La Universidad de Purdue, en Indiana, ofrece a los estudiantes consejos para gestionar el estrés.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: B. Sue Graves, EdD, associate professor, department of exercise science and health promotion, Florida Atlantic University, Boca Raton, Fla.; Jeffrey Arnett, PhD, research professor, department of psychology, Clark University, Worcester, Mass.; PLOS ONE, Aug. 12, 2021, online

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