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La mitad de los residentes de Chicago han sido testigos de un tiroteo antes de cumplir los 40 años

MIÉRCOLES, 10 de mayo de 2023 (HealthDay News) -- Vivir con el potencial de violencia con armas de fuego se cobra "un precio psicológico acumulativo" en las personas de Chicago y de todo el país, señalaron unos investigadores, cuyo nuevo estudio encontró que la mitad de los residentes de esa ciudad habían sido testigos de un tiroteo antes de cumplir los 40 años.

El estudio dio seguimiento a chicaguenses desde la niñez y la adolescencia, en la década de los 1990, a lo largo de 25 años.

La mitad de los residentes de Chicago han sido testigos de un tiroteo antes de cumplir los 40 años

De los más de 2,400 participantes del estudio, alrededor de un 56 por ciento de los residentes negros e hispanos habían visto al menos un tiroteo cuando habían cumplido los 40 años. Más o menos un 25 por ciento de los chicaguenses blancos habían sido testigos de un tiroteo en ese momento.

La edad promedio a la que los residentes de Chicago vieron un tiroteo por primera vez fue de 14 años.

Algunos no solo vieron la violencia con armas de fuego, sino que la experimentaron. Más de un 7 por ciento de las personas negras e hispanas habían recibido un disparo antes de cumplir los 40 años, en comparación con un 3 por ciento de las personas blancas. La edad promedio a la que recibieron un disparo fue de 17 años.

"Previmos unos niveles de exposición a la violencia con las armas de fuego, pero no tan alta. Francamente, nuestros hallazgos son sorprendentes y preocupantes", lamentó el autor principal del estudio, Charles Lanfear, del Instituto de Criminología de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.

"Una porción sustancial de la población de Chicago podría estar viviendo con un trauma como resultado de ser testigos de tiroteos y homicidios, con frecuencia a una edad muy temprana", señaló Lanfear en un comunicado de prensa de la universidad. "Está claro que las personas negras, en particular, viven en un contexto social muy distinto, con unos riesgos mucho más altos de ver y de convertirse en víctimas de la violencia con las armas de fuego en las calles cercanas a sus viviendas, que duran hasta la mediana edad".

La investigación fue dirigida en colaboración con investigadores de la Universidad de Harvard y la Universidad de Oxford.

El Proyecto de Desarrollo Humano en los Vecindarios de Chicago (Project on Human Development in Chicago Neighborhoods, PHDCN), un estudio de la Universidad de Harvard, ha seguido a miles de niños desde que fueron encuestados por primera vez en los 1990.

Los participantes provienen de familias elegidas al azar de una lista de ochenta distritos de Chicago, que fueron elegidos con cuidado para que reflejaran el espectro de razas y niveles de ventaja social de Chicago.

En esta última investigación, el foco fueron unos datos reunidos de 2,418 participantes que nacieron entre principios de los 1980 y mediados de los 1990.

Los participantes de más edad del estudio nacieron en 1981, y alcanzaron la adolescencia cuando la violencia letal había llegado a un pico en Estados Unidos.

"En los 1990 hubo un aumento demográfico, que chocó con unos niveles altos de pobreza y aumentos en los crímenes de las bandas, resultado en parte de la epidemia de crack", apuntó Lanfear. "Pero desde 2016, hemos observado otro incremento en la violencia con armas de fuego. Las tasas de tiroteos letales de Chicago son ahora más altas de lo que fueron en los 1990".

El estudio también encontró que las tasas de tiroteos en un radio de 250 metros de los hogares de los participantes negros eran 12 veces más altas que en los de los participantes blancos. Las tasas de tiroteos cerca de los hogares de las personas hispanas eran casi cuatro veces más altas que en los de las personas blancas.

En general, este estrés crónico podría tener implicaciones para la salud de las personas de Chicago y otras grandes ciudades.

"Las evidencias existentes sugieren que el estrés a largo plazo de la exposición a la violencia con armas de fuego puede contribuir a todo tipo de cosas, desde unas puntuaciones más bajas en los exámenes de los estudiantes escolares hasta una reducción en la esperanza de vida debido a la enfermedad cardiaca", advirtió Lanfear.

Era mucho más probable que los hombres estuvieran implicados en el crimen violento. El riesgo de recibir un disparo antes de cumplir los 40 años fue cinco veces más alto entre los hombres que entre las mujeres.

Sin embargo, la diferencia en la exposición a la violencia con armas de fuego fue mucho más baja: un 43 por ciento de las mujeres, y un 58 por ciento de los hombres, habían sido testigos de que alguien sufriera un disparo.

Los hallazgos se publicaron en la edición del 9 de mayo de la revista JAMA Network Open.

"Las consecuencias para la salud pública de vivir en vecindarios violentos y traumatizados se verán no solo en Chicago, sino en muchas ciudades de todo Estados Unidos", añadió Lanfear.

Más información

El Centro de Investigación Pew ofrece más información sobre las muertes por las armas de fuego en Estados Unidos.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: University of Cambridge, news release, May 9, 2023

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