La generación X y los milénicos tienen una peor salud que generaciones anteriores a la misma edad

JUEVES, 25 de marzo de 2021 (HealthDay News) -- La medicina quizá haya avanzado mucho en el último siglo, pero los miembros de la generación X y los milénicos tienen una peor salud que sus padres y abuelos a su edad.

Esta es la conclusión de un estudio reciente que observó los marcadores de la salud física y mental a lo largo de generaciones.

La generación X y los milénicos tienen una peor salud que generaciones anteriores a la misma edad

Y, en general, la habido un empeoramiento con el tiempo: los miembros de la generación X y los milénicos estaban en peor forma según varias medidas de la salud física. También reportaron más síntomas de ansiedad y depresión, un alto consumo de alcohol y uso de drogas.

Lamentablemente, los hallazgos no resultan sorprendentes, de acuerdo con Benjamin Miller, director de estrategia de Well Being Trust, una organización sin fines de lucro en Oakland, California.

"Estudios como éste corroboran lo que sabíamos", dijo Miller, que no participó en la investigación.

En los últimos años ha habido un aumento nacional bien documentado en las muertes por suicidio, abuso de drogas y problemas con el alcohol, lo que algunos expertos han denominado "muertes por desesperación".

Esas muertes se aceleraron durante y después de la recesión de 2008, y desde entonces no ha cambiado gran cosa, apuntó Miller.

La generación X se refiere en general a los estadounidenses nacidos entre 1965 y 1980, mientras que en general se considera que los milénicos (o generación Y) incluyen a las personas nacidas entre 1981 y mediados de los 1990. En este estudio, el rango fue de 1981 a 1999.

En general, a ambas generaciones les iba peor en términos de la "desregulación fisiológica", lo que incluye problemas como una presión arterial y un colesterol elevados, un exceso de grasa abdominal, y sustancias en la sangre que sugieren que el cuerpo está en un estado de inflamación crónica.

La señales de desregulación fisiológica comenzaron a aumentar con la generación de la postguerra (en comparación con las personas nacidas antes de 1946) y continuaron empeorando a partir de entonces, señalaron los autores del estudio.

La desregulación fisiológica se considera como un precursor de varias enfermedades, y un factor de riesgo de una muerte más temprana, comentó el líder del estudio, Hui Zheng, profesor asociado de sociología de la Universidad Estatal de Ohio, en Columbus.

Un sospechoso potencial obvio es la obesidad. Y el análisis de Zheng sugirió que las crecientes tasas de obesidad explicaban parte de la tendencia al deterioro de la salud, pero no del todo.

Zheng dijo que ningún estudio, por sí solo, puede llegar a la raíz de un tema tan complejo. Pero ya está claro que las soluciones deben ir más allá de decirles a los estadounidenses que coman mejor y que hagan más ejercicio.

"El deterioro de la salud entre las generaciones más jóvenes no es solo un problema individual, sino más bien un problema social", enfatizó Zheng. "La sociedad debe cambiar el ambiente [que promueve a la obesidad], reducir la desigualdad y mejorar la seguridad laboral de las generaciones más jóvenes".

Miller dijo lo mismo.

"Si simplemente se apunta que la obesidad es el problema, nunca se llegará a su origen", advirtió. "Este es un problema social, es un problema económico".

Los hallazgos, que se publicaron en una edición reciente de la revista American Journal of Epidemiology, se basan en los datos de más de 688,000 estadounidenses que participaron en uno de dos estudio de larga duración sobre la salud del gobierno.

Cuando se trataba de los hábitos del estilo de vida, el consumo empedernido de alcohol se hizo más común a partir de la generación X, en específico entre los hombres y las mujeres blancas, y los hombres negros. Por otro lado, el abuso de drogas alcanzó su máximo en la generación de la postguerra, antes de reducirse y volver a remontar en la generación X "tardía" (los nacidos entre 1973 y 1980).

La salud mental mostró un declive similar, al menos entre los estadounidenses blancos.

La depresión y la ansiedad se evaluaron al hacer preguntas a los participantes sobre los síntomas en el mes anterior. En general, encontró el equipo de Zheng, ambas afecciones se hicieron cada vez más comunes entre los adultos blancos, a partir de la generación de la postguerra.

Pero entre los estadounidenses negros e hispanos, las tasas de depresión y ansiedad se estabilizaron a partir de la generación de la postguerra, aunque las medidas de la salud física continuaron en declive.

El hallazgo fue sorprendente, dijo Zheng, y no hay una explicación obvia.

Miller apuntó que quizá se relacione con las formas limitadas en que se midieron la depresión y la ansiedad. También anotó que la investigación ha mostrado una creciente tasa de conductas suicidas entre los adolescentes negros en los últimos años.

Todas las tendencias observadas en este estudio (un empeoramiento en el abuso de sustancias y en la salud física y mental) podrían tener raíces comunes, dado que todas están interrelacionadas, según Miller.

La inseguridad laboral, las preocupaciones sobre el pago del alquiler y la comida, la soledad y el aislamiento, la falta de una atención de la salud asequible, y el racismo sistémico podrían ser factores.

"Son fundamentalmente problemas estructurales", aseguró Miller. "Si a las personas se les da un sueldo digno, esto tendrá un impacto profundo en su salud física y mental".

Esto plantea la pregunta sobre cómo la pandemia, y sus secuelas económicas y sociales, afectarán al final al bienestar de varias generaciones.

En un estudio del año pasado, Well Being Trust estimó que Estados Unidos podría experimentar 75,000 muertes por desesperación adicionales relacionadas con la pandemia.

Más información

Well Being Trust ofrece recursos para la salud mental.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Hui Zheng, PhD, associate professor, sociology, Ohio State University, Columbus; Benjamin Miller, PsyD, chief strategy officer, Well Being Trust, Oakland, Calif.; American Journal of Epidemiology, March 18, 2021, online

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