Hay señales de que un fármaco experimental podría frenar una forma de ELA

VIERNES, 23 de septiembre de 2022 (HealthDay News) -- Las personas con una rara forma genética de la ELA quizá se beneficien del uso extendido de un medicamento bajo investigación, muestra un estudio reciente.

El fármaco, tofersen, benefició a los pacientes con mutaciones en el gen SOD1. Estas mutaciones crean una versión mal plegadas de una proteína, lo que conduce a la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), también conocida como enfermedad de Lou Gehrig.

Hay señales de que un fármaco experimental podría frenar una forma de ELA

En un ensayo clínico en fase 3, tofersen redujo las señales moleculares de la enfermedad y frenó la neurodegeneración, que es el deterioro y la pérdida de la función de las células nerviosas. No mejoró el movimiento ni la fuerza muscular en seis meses. Pero un uso a más largo plazo tal vez ayude a estabilizar la fuerza y el control de los músculos, mostró el estudio.

Los investigadores, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en St. Louis, afirmaron que el resultado es alentador.

"Es un paso emocionante y esperanzador para encontrar una terapia para la ELA relacionada con el SOD1", comentó el investigador principal, el Dr. Timothy Miller, codirector del Centro de ELA de la universidad.

Los investigadores observaron unas evidencias claras de que el medicamento ralentiza la mutación del SOD1 y el proceso de la enfermedad.

"No observamos una mejora clínica sustancial a los seis meses, pero la estabilización de la función y la fuerza en unos momentos posteriores sugieren que quizá las personas tarden un tiempo en sanar del daño que ya se ha causado", planteó Miller en un comunicado de prensa de la universidad. "La gran mayoría de las personas que viven con ELA también experimentan un empeoramiento progresivo imparable, de forma que la estabilización de la función... es de verdad excepcional".

Unos 20,000 estadounidenses viven con ELA, que es progresiva y letal. Más o menos un 2 por ciento de los casos de ELA son provocados por las mutaciones en el SOD1.

El tofersen es lo que se conoce como un oligonucleótido antisentido, que es una molécula basada en ADN que interfiere con las instrucciones genéticas para construir las proteínas. La molécula está diseñada para bloquear la producción de la proteína SOD1.

El ensayo en fase 3 incluyó a 108 pacientes con ELA de 10 países. Alrededor de dos tercios se asignaron al azar a recibir ocho dosis de tofersen durante 24 semanas. El medicamento se administró directamente en el fluido que rodeaba a su médula espinal.

El otro tercio, es decir, 36 personas, recibieron ocho dosis de un placebo.

Al inicio y de nuevo 28 semanas más tarde, se evaluó a los participantes en cuatro áreas: la deglución y el habla, la respiración, las habilidades motoras finas, y las habilidades motoras gruesas. Los investigadores también midieron los niveles de proteínas asociadas con la ELA en el líquido cefalorraquídeo.

Al final de la parte del estudio controlada con placebo, se ofreció a los participantes la opción de continuar recibiendo tofersen durante hasta cuatro años y medio, y un 95 por ciento de los participantes decidieron aprovechar este ensayo de extensión con etiqueta abierta.

Un análisis provisional de los dos grupos seis meses más tarde encontró una diferencia significativa en el control motor de los que habían comenzado a tomar tofersen al inicio del ensayo y los que comenzaron a tomarlo más tarde, cuando la parte del ensayo que se controló con placebo se completó.

Algunos habían estado tomando el fármaco durante un año cuando observaron una estabilización de su fuerza y control musculares. Los investigadores apuntaron que esto fue notable en una enfermedad caracterizada por el deterioro.

"La mayoría de los participantes continuos de nuestro centro han recuperado o mantenido varias de las actividades de la vida diaria, y nuestros exámenes y medidas de la fuerza corroboran su historia de mejora, estabilización, o ambas cosas", señaló el Dr. Robert Bucelli, codirector del Centro de ELA.

Los investigadores planifican continuar monitorizando la función motora de los participantes mientras la extensión de etiqueta abierta continúe.

Biogen, la compañía farmacéutica que fabrica el medicamento, financió el ensayo.

En julio, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. aceptó la solicitud de medicamento nuevo de Biogen para tofersen como tratamiento de la ELA vinculada a mutaciones del SOD1.

Los hallazgos se publicaron en la edición del 22 de septiembre de la revista The New England Journal of Medicine.

La coinvestigadora, la Dra. Merit Cudkowicz, afirmó que los resultados ofrecen a la comunidad de la ELA una gran esperanza de tratamientos que puedan ralentizar o parar la progresión de la enfermedad.

"El medicamento tiene el potencial de mejorar la calidad de vida de las personas que viven con ELA relacionada con el SOD1, al estabilizar la función muscular con un uso a más largo plazo, un evento muy promisorio", apuntó Cudkowicz, directora del Centro de ELA Sean M. Healy y AMG, en Boston.

Aunque los resultados de este ensayo solo aplican a los pacientes que tienen ELA con una mutación en el SOD1, los autores añadieron que esta investigación podría orientar otros trabajos que quizá beneficien a personas con otras formas de la enfermedad.

Más información

El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de EE. UU. ofrece más información sobre la ELA.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: Washington University School of Medicine in St. Louis, news release, Sept. 21, 2022

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