El sexting puede debilitar las relaciones estables

El sexting puede debilitar las relaciones estables
El sexting puede conducir a la inconformidad. | Foto: GETTY IMAGES

El sexting puede conducir a la inconformidad.

Esa parece ser la moraleja de una pequeña encuesta de adultos norteamericanos en relaciones estables que comparten fotografías y/o mensajes de texto explícitos a través de los teléfonos celulares entre sí.

Aunque la encuesta sugiere que algunas parejas que hacen sexting sí experimentan mejoras en su vida sexual en el mundo real, la práctica virtual se vinculó con un aumento en la ambivalencia respecto a la relación. También se vinculó con un aumento en la inclinación a ver pornografía y a realizar otras conductas en línea potencialmente infieles.

El hallazgo final, apuntó la autora Michelle Drouin, es que aunque "el sexting podría relacionarse con una [mayor] satisfacción sexual, también se relaciona con aspectos negativos del funcionamiento de la relación".

Las relaciones de las personas que hacen un sexting semanal frecuente y las que hacen un "híper" sexting a diario al final podrían verse socavadas por un mayor conflicto, una mayor inseguridad y un menor compromiso, advirtió.

La práctica también podría convertirse en una dinámica conocida como "tecnoferencia", añadió Drouin, en que el uso de tecnología de un miembro de la pareja (por ejemplo, mientras cenan o simplemente están juntos) es percibido por el otro miembro como algo malo para la relación.

Drouin es psicóloga del desarrollo en la Universidad de Purdue, en Fort Wayne, Indiana.

La investigación se enfocó inicialmente en un conjunto de 615 adultos de Estados Unidos y Canadá. Tres cuartas partes eran mujeres, y tres cuartas partes eran blancos. Todos estaban en una relación estable. Nadie tenía más de 66 años de edad, y las parejas habían estado juntas durante un promedio de 19 años.

Drouin anotó que "las probabilidades de que las parejas adultas hagan sexting se reducen con la edad", probablemente debido a "diferencias relacionadas con la edad en el uso de la tecnología, la conducta sexual o la etapa de la relación".

Entonces, los investigadores se enfocaron en un subgrupo de 365 participantes menores de 50 años.

El grupo luego se dividió en cuatro categorías distintas: los que nunca hacían sexting (un 57 por ciento); los que solo hacían sexting con palabras, que enviaban ocasionalmente mensajes de sexting no visuales (un 21 por ciento); los que hacían un sexting frecuente, que enviaban imágenes y textos explícitos de forma semanal (un 13 por ciento); y los que hacían híper sexting, que enviaban tanto imágenes como textos explícitos a diario, a veces varias veces al día (un 9 por ciento).

Los que nunca hacían sexting reportaron el mismo nivel de satisfacción en la relación que los que sí lo hacían, pero las personas que hacían sexting semanalmente y a diario reportaron una mayor satisfacción sexual con sus parejas.

Pero el sexting semanal y/o diario también se vinculó con un debilitamiento de los vínculos que los unían, sugirió la encuesta, y el equipo de investigación concluyó que "el sexting entre los miembros de parejas en relaciones estables no parece asociarse con unas características ni unos resultados positivos en la relación".

Los investigadores anotaron que "un mayor porcentaje de personas en relaciones homosexuales hacían un sexting frecuente o un híper sexting".

Según Joseph Currin, profesor asistente de consejería psicológica en la Universidad Tecnológica de Texas, en Lubbock, "el sexting sigue siendo una conducta más o menos compleja que apenas comienza a comprenderse un poco".

Anotó que "el sexting puede variar desde enviar mensajes más o menos sexualmente sugerentes (que a veces se perciben como 'coqueteo') hasta videos sexualmente explícitos. Como con todas las conductas, tiene aspectos positivos y negativos".

Pero en última instancia "el sexting es una actividad sexual" en la cual "el consentimiento es una parte importante, igual que con cualquier otra actividad sexual", explicó Currin.

"Si ambas partes que participan en el sexting lo desean, puede mejorar la relación", sugirió. "Pero si alguien no lo desea, puede dañarla".

Drouin y sus colaboradores, Adam Galovan de la Universidad de Alberta en Canadá y Brandon McDaniel de la Universidad Estatal de Illinois, presentaron los hallazgos el jueves en una reunión de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association), en San Francisco. Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Más información

Para más información sobre cómo fomentar una relación saludable, visite el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU.

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