Es más probable que las mujeres con discapacidades pasen hambre y tengan una mala dieta

VIERNES, 9 de septiembre de 2022 (HealthDay News) -- Unos investigadores que trabajaban para comprender mejor las dietas de las mujeres más jóvenes con discapacidades encontraron que este grupo era más propensos a reportar una mala dieta e inseguridad alimentaria.

"Comer una dieta nutritiva es esencial para prevenir muchas enfermedades crónicas. Para las mujeres en edad reproductiva, una dieta saludable puede también respaldar unos buenos resultados durante y después del embarazo", señaló la autora del estudio, Andrea Deierlein, profesora asociada de nutrición en salud pública de la Facultad de Salud Pública Global de la Universidad de Nueva York.

Es más probable que las mujeres con discapacidades pasen hambre y tengan una mala dieta

"Pero una dieta saludable requiere acceso a unos alimentos saludables, y los recursos o la capacidad de prepararlos, y las mujeres con discapacidades quizá se enfrenten a obstáculos debido a afecciones médicas o limitaciones físicas", comentó en un comunicado de prensa de la universidad.

Los investigadores analizaron datos de las Encuestas nacionales de examen de salud y nutrición, realizadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. de 2013 a 2018.

En estas encuestas, se preguntó a casi 3,600 mujeres de 18 a 44 años sobre su consumo de comida en un día dado. También les preguntaron sobre la seguridad alimentaria y la participación en los programas gubernamentales de asistencia alimentaria.

También se preguntó a las mujeres si tenían alguna dificultad grave para escuchar, ver, concentrarse, caminar, vestirse o hacer recados debido a afecciones físicas, mentales o emocionales. Alrededor de un 16 por ciento de las encuestadas reportaron que tenían una discapacidad. Más o menos un 6 por ciento tenían dos o más tipos de discapacidades.

Los investigadores encontraron que las mujeres con discapacidades fueron más propensas a calificar su dieta de mala y que su seguridad alimentaria era baja o muy baja. Fue más probable que comieran comida congelada y que participaran en programas de asistencia nutricional, al mismo tiempo que era menos probable que fueran la persona de la familia responsable de planificar, preparar y comprar la comida.

Cuando analizaron las puntuaciones de calidad de la dieta, los investigadores encontraron pocas diferencias según el estatus de discapacidad, pero las mujeres con dos o más discapacidades tenían unas puntuaciones de calidad de la dieta un poco más bajas en cuanto a las frutas y los alimentos ricos en proteína, como la carne, los frutos secos y el marisco.

Cerca de 1 de cada 5 mujeres estadounidenses de 18 a 4 años tiene al menos una discapacidad relacionada con el oído, la vista, la cognición, la movilidad, el autocuidado o la vida independiente.

"Aprender más sobre las dietas de las mujeres con discapacidades nos ayudará a evaluar mejor la calidad de la dieta y la ingesta de nutrientes de esta población, a identificar las barreras para mejorar la dieta, y a desarrollar unos programas y unas políticas adaptados, con la meta de reducir las disparidades de salud", planteó Deierlein.

Estudios adicionales que examinen la intersección entre el estatus de discapacidad y los determinantes sociales de la salud, como el ambiente alimentario, las condiciones de vivienda y el respaldo social, que afectan al almacenamiento y la preparación de la comida, ayudarían a identificar áreas potenciales de intervención entre todos los individuos con discapacidades, aseguraron los autores.

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente de la revista Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics.

Más información

El Departamento de Agricultura de EE. UU. ofrece más información sobre una alimentación saludable.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: New York University, news release, Sept. 6, 2022

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