¿El hambre le hace sentirse irritado? Es natural, encuentra un nuevo estudio

JUEVES, 7 de julio de 2022 (HealthDay News) -- El concepto de enojarse cuando tiene hambre ayuda a vender barras de dulce, y es una excusa conveniente para gritarle a alguien cuando está de mal humor.

¿Pero es verdad que el hambre provoca enojo? ¿Las personas de verdad se irritan más cuando quieren comer?

¿El hambre le hace sentirse irritado? Es natural, encuentra un nuevo estudio

"A veces, mi esposa me dice que estoy irritado porque tengo hambre. Y siempre pensé que no era algo real, que la irritación por el hambre no es una afección psicológica real", señaló Viren Swami, profesor de psicología social de la Universidad Anglia Ruskin, en East Anglia, Inglaterra.

Ahora, Swami admite que él mismo ha probado que se equivocaba, al publicar los resultados de un estudio que sugieren que, de hecho, la irritación por el hambre es real.

Unos mayores niveles de hambre reportados por los mismos participantes de un estudio de Europa Central se asociaron con unos sentimientos más fuertes de rabia e irritabilidad, reportaron Swami y sus colegas en la edición del 6 de julio de la revista PLOS ONE.

"Nuestro estudio sugiere que cuando alguien siente hambre, también es más probable que se sienta enojado", apuntó Swami. "Cuando se tiene hambre, es más probable que se sienta irritable y experimente menos placer".

En inglés, el término "hangry" (una combinación de las palabras "hambriento" y "enojado") es tan común que se ha incluido en el Diccionario Merriam-Webster.

Pero, hasta ahora, se ha dedicado poca investigación al fenómeno, anotó Swami.

En este estudio, su equipo reclutó a 64 europeos que reportaron sus niveles de hambre y respondieron a preguntas sobre su bienestar emocional a lo largo de un periodo de 21 días.

Los participantes utilizaron una aplicación de teléfono celular para reportar la sensación de hambre y su estado emocional cinco veces al día, lo que permitió a los investigadores recolectar datos durante la vida diaria de cada persona.

El estudio encontró que el hambre mostraba una fuerte asociación con los cambios en el estado de ánimo. El hambre se vinculó con un 37 por ciento de la variabilidad en la irritabilidad de una persona, con un 34 por ciento de la variabilidad en la rabia, y con un 38 por ciento en la variabilidad de las sensaciones de placer.

Unas emociones negativas (irritabilidad, rabia y molestia) también parecieron ser provocadas tanto por las fluctuaciones diarias en el hambre como por unos niveles continuos de hambre.

"Nuestro estudio es el primero que examina la irritabilidad por el hambre fuera de un laboratorio", aseguró Swami. "Al seguir a las personas en sus vidas cotidianas, encontramos que el hambre se relacionaba con los niveles de rabia, irritabilidad y placer".

Hay un par de explicaciones potenciales del fenómeno de la irritabilidad por el hambre.

Unos niveles bajos de azúcar en la sangre pueden tener un efecto directo en la función del cerebro, señaló Jennifer Cholewka, que revisó los hallazgos. Cholewka es coordinadora de nutrición clínica avanzada del Hospital Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

"Cuando el azúcar en la sangre comienza a bajar, nuestro cerebro comienza a funcionar más bien mal, y nos confundimos, nos irritamos", apuntó Cholewka. "Pero no sé si el hambre aguda puede provocar hipoglucemia hasta el punto en que observáramos una situación de lagunas mentales".

Otra teoría sostiene que cuando las personas tienen hambre, es más probable que interpreten las pistas del mundo que las rodea en una luz negativa, dijo Swami.

"Como un ejemplo muy sencillo, si tengo hambre ahora mismo, es mucho más probable que interprete a las personas que me rodean o el calor o cualquier tipo de estímulo del ambiente como un estímulo negativo", observó. "Y esto hace que me sienta enojado".

Es importante comprender que la irritación por el hambre es un estado emocional real, de forma que las personas puedan autogestionarse, anotó Swami.

"Una vez pueda comprender su estado emocional, una vez comprenda que está irritado porque tiene hambre, hay cosas que puede hacer al respecto", dijo Swami. "Cuando puedo etiquetar la emoción que estoy experimentando, esto hace que sea más fácil resolverla".

También puede ayudar a explicar por qué a los niños que tienen hambre les va peor en la escuela, y por qué algunos empleados quizá sean menos productivos si no han comido, aseguró.

Pero Cholewka dijo que piensa que se necesita más investigación para consolidar el estatus de la irritabilidad por el hambre como un estado emocional verdadero.

Los estudios futuros deben tomar medidas del azúcar en la sangre y las hormonas relacionadas con el hambre, como la grelina y la leptina, para establecer con firmeza que las personas de verdad tienen un hambre biológica, planteó Cholewka. Esto permitirá una correlación más firme entre el hambre y sus efectos en las emociones.

"Siento que hicieron un trabajo muy completo en términos de encontrar correlaciones entre nuestras emociones y el hambre, pero se debe realizar más investigaciones, algo que es usual", añadió Cholewka.

Más información

La Clínica Cleveland ofrece más información sobre la irritabilidad por el hambre.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Viren Swami, PhD, professor, social psychology, Anglia Ruskin University, East Anglia, England; Jennifer Cholewka, RD, CNSC, CDCES, CDN, clinically advanced nutrition coordinator, Mount Sinai Hospital, New York City; PLOS ONE, July 6, 2022

Comparte tu opinión