Donar parte del hígado a alguien necesitado es seguro, y salva vidas, según un estudio

MARTES, 27 de septiembre de 2022 (HealthDay News) -- Cada año, miles de personas fallecen mientras esperan un trasplante de hígado. El trasplante con donante vivo tiene el potencial de salvar muchas de estas vidas, pero sigue sin usarse lo suficiente en estados Unidos.

Durante el procedimiento, se extirpa una parte el hígado del donante, y se trasplanta a la persona con enfermedad hepática. El hígado restante del donante vuelve a su tamaño y capacidad normales en unos meses.

Donar parte del hígado a alguien necesitado es seguro, y salva vidas, según un estudio

Estos trasplantes no han ganado popularidad en Estados Unidos de la misma forma que en Asia y otros países orientales, pero quizá haya llegado el momento de incrementar su uso, plantea un estudio que se publicó en la edición en línea del 25 de septiembre de la revista Journal of Hepatology.

Mostró que a las personas que se someten a trasplantes de hígado de donante vivo les va igual de bien que a las que reciben tejido de donantes fallecidos.

"El trasplante de hígado de donante vivo es una opción viable para todo tipo de pacientes si tienen un donante disponible", señaló el Dr. David Klassen, director médico de la Red Unida para la Compartición de Órganos (United Network for Organ Sharing, UNOS), en Richmond, Virginia.

Ahora, hay más de 11,000 personas en la lista de espera de hígados. En 2021, se realizaron 9,236 trasplantes de hígado: 8,667 de donantes fallecidos y 569 de donantes vivos, comentó Klassen, que no participó en el estudio.

"Es un problema de oferta y demanda", lamentó.

En el estudio, los investigadores observaron qué tan bien les fue a las personas tras casi 3,000 trasplantes de hígado de donante vivo en Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, y la supervivencia a largo plazo fue "excelente".

En Estados Unidos, las tasas de supervivencia a uno, cinco y 10 años fueron de casi un 93, un 83 y un 70 por ciento, respectivamente.

Hay un gran grupo de candidatos potenciales para los trasplantes de hígado de donante vivo.

"La mayoría de los receptores que son elegibles para los trasplantes de hígado de donante fallecido serían candidatos para los trasplantes de hígado de donante vivo", aseguró el autor del estudio, el Dr. Mark Cattral, director quirúrgico del Programa de Trasplante de Hígado de Donante Vivo del Hospital General de Toronto, en Canadá.

Los donantes deben tener entre 18 y 60 años, estar sanos, y poder proveer el consentimiento informado, señaló.

"Todos los donantes se someten a una evaluación exhaustiva, y en general, se encuentra que es adecuado proceder con alrededor de un tercio de ellos", dijo Cattral.

A diferencia de otros órganos, el hígado tiene el potencial de regenerarse. "El hígado crece tanto en el receptor como en el donante", aclaró.

Cattral dijo que hay motivos por los cuales los trasplantes de hígado de donante vivo han quedado rezagados en Estados Unidos, Canadá y Reino Unido.

"El trasplante de hígado de donante vivo requiere un equipo multidisciplinario dedicado y comprometido, experiencia y unas avanzadas... técnicas quirúrgicas", apuntó. "Muchos de los programas de trasplantes de hígado no cumplen estos requisitos con facilidad".

Los trasplantes de hígado de donante vivo plantean ciertos riesgos para el donante. Se relacionan en gran medida con la cirugía, e incluyen infecciones, coágulos sanguíneos, sangrado, escapes de bilis en el abdomen que provocan un dolor extremo y, en raras ocasiones, la muerte.

El rechazo del órgano es un riesgo conocido de todos los trasplantes, y es el motivo de que los pacientes tomen medicamentos durante el resto de sus vidas, para asegurar que sus cuerpos acepten al nuevo órgano o parte de órgano. "El riesgo de rechazo es similar con donantes fallecidos y vivos", dijo Cattral.

Pero las cosas podrían estar cambiando en la donación de hígado.

Ha habido un aumento modesto, pero constante, en los trasplantes de hígado de donante vivo en Estados Unidos. Se ha realizado al menos un trasplante de hígado de donante vivo en 56 centros de trasplante, y una mayoría se han realizado en cinco centro de trasplantes. La Universidad de Pittsburgh es la que más los realiza.

"Es importante que los pacientes conozcan el trasplante de hígado de donante vivo y que, si están interesados, se pongan en contacto con programas que tengan un firme historial de éxito", aconsejó Cattral.

El Dr. Shane Ottman, director quirúrgico de trasplantes de hígado de Johns Hopkins Medicine, en Baltimore, revisó los hallazgos.

"Mientras las personas estén falleciendo en las listas de trasplante, el trasplante de hígado de donante vivo tendrá un rol", enfatizó.

Pero no todo el mundo puede donar o recibir una parte de un hígado.

"Algunas personas están demasiado enfermas, y un donante no puede donar si no tienen un trozo de hígado del tamaño suficiente para el recipiente, basándose en la anatomía y el tamaño", explicó Ottman.

"La recuperación funcional tarda de dos a tres semanas, pero la anatomía del hígado tarda un poco más en recuperarse", añadió.

En general los donantes son seres queridos, pero a veces las personas donan un órgano sin especificar quién es el donante. Si está pensando en donar una parte de su hígado, hable con otros donantes, ya que son los que mejor pueden decirle qué anticipar respecto al dolor, la cicatriz y la calidad de vida tras el procedimiento, recomendó Ottman.

Más información

UNOS ofrece más información sobre la donación de órganos en vida, lo que incluye a los trasplantes de hígado de donante vivo.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: David Klassen, MD, chief medical officer, United Network for Organ Sharing, Richmond, Va.; Mark Cattral, MD, professor, surgery, University of Toronto, and surgical director, Living-Donor Liver Transplantation Program, Toronto General Hospital, Canada; Shane Ottman, MD, surgical director, liver transplantation, Johns Hopkins Medicine, Baltimore; Journal of Hepatology, Sept. 25, 2022, online

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