La compensación de los trabajadores es una vía de entrada al abuso de los opioides

La compensación de los trabajadores es una vía de entrada al abuso de los opioides
| Foto: ISTOCK

Muchos trabajadores lesionados recurren a los analgésicos opioides para encontrar alivio del dolor, y casi un 30% de ellos los siguen tomando tres meses tras su lesión, lo que aumenta las probabilidades de adicción, sugiere un estudio reciente.

"El aumento en las probabilidades de un uso persistente de opioides para lesiones por esguinces y torceduras es potencialmente preocupante, sobre todo dadas las evidencias limitadas que respaldan la terapia con opioides para esas lesiones", señaló el autor principal del estudio, Nathan O'Hara, asociado de investigación en el departamento de ortopedia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland, en Baltimore.

Las lesiones comunes para las cuales las personas que reclamaron compensación de los trabajadores recibieron opioides incluyeron aplastamientos, esguinces y torceduras, discapacidad permanente y dolor articular crónico, reportaron los investigadores.

Como muchos trabajadores utilizan opioides para las lesiones relacionadas con el trabajo, y dado el peligro de la adicción, O'Hara cree que se trata de un problema importante, y quizá en aumento. OxyContin y Vicodin son opioides comunes.

"Dado que el uso persistente de los opioides no se correlaciona bien con la gravedad de las lesiones, se debería pensar en no iniciar el uso de los opioides para lesiones que no sean graves", planteó.

La principal preocupación que los médicos comparten es el uso de opioides para el dolor no agudo, dijo el investigador sénior, el Dr. Gerard Slobogean, profesor asistente de ortopedia en la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland. "La fisioterapia, otras terapias complementarias y alternativas, además de las terapias médicas no opioides, se deben tomar en cuenta para muchos trabajadores lesionados", dijo.

En el estudio, los investigadores recolectaron datos sobre casi 9,600 trabajadores lesionados que presentaron reclamaciones de compensación de los trabajadores en Maryland entre 2008 y 2016. Todos los pacientes fueron tratados inicialmente con opioides.

Otros factores vinculados con el uso persistente de opioides incluían una mayor edad y tener ingresos anuales de más de 60,000 dólares, encontraron los investigadores.

Lindsey Vuolo es directora asociada de derecho y políticas de la salud en el Centro de la Adicción. "La tasa alta de uso persistente de opioides entre los trabajadores lesionados de este estudio es preocupante, porque ese uso podría implicar un mal uso, un factor de riesgo del trastorno por uso de opioides", advirtió.

La progresión del mal uso al uso de opioides ilícitos, como la heroína y el fentanilo, es una característica de la crisis de opioides en EE. UU., apuntó Vuolo, que no participó en el estudio. En 2016, más de 11.5 millones de estadounidenses reportaron un mal uso de opioides recetados, y más de 14,000 personas fallecieron de sobredosis en que estuvieron implicados los opioides recetados, anotaron los investigadores.

Además, con frecuencia los opioides no son efectivos para la gestión del dolor a largo plazo, indicó Vuolo. Unas opciones más seguras de tratamiento, por ejemplo analgésicos no opioides y fisioterapia, se deben probar primero para gestionar el dolor crónico, afirmó.

El Dr. Jianguo Cheng, director del programa de becas de medicina multidisciplinaria del dolor de la Clínica Cleveland, y presidente de la Academia Americana de Medicina del Dolor (American Academy of Pain Medicine), se mostró de acuerdo.

Los médicos deben renunciar al hábito de recetar opioides como la primera opción para tratar el dolor, enfatizó Cheng, que no participó en el estudio.

"Minimicen la exposición y el uso en términos de la dosis y la frecuencia", recomendó. "Pero, para ciertos pacientes en que otros tratamientos han fracasado, los opioides siguen siendo una opción, y pueden ser efectivos. Esta opción de tratamiento no se debe negar a los pacientes".

El informe aparece en la edición en línea del 26 de octubre de la revista JAMA Network Open.

Más información

Para más información sobre los opioides, visite el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EE. UU.

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