Cómo estar seguros y calientes cuando hace mucho frío

Cómo estar seguros y calientes cuando hace mucho frío
Vigila a los niños. Pueden sufrir una congelación en cuestión de minutos | Foto: ISTOCK

La ola de frío que afecta gran parte de Norteamérica hace que volvamos a recordar algunas recomendaciones sobre cómo mantenerse caliente y seguro para no enfermarnos y correr riesgos de congelamiento, en especial los niños.

Lo más obvio: Mucha ropa, preferiblemente en capas. Vestirse con capas proporciona el mejor aislamiento para retener el calor corporal y el hecho de que la capa externa sea impermeable ayuda a protegerse de los fuertes vientos. Para las manos unas manoplas, porque son las que mantienen las manos más calientes, y también es una buena idea llevar puestos un par de calcetines extra.

La ropa interior térmica que puede conseguirse ahora a precios más reducidos en las tiendas está hecha de una combinación de fibras ideal para que no llegue el frío y la humedad a la piel. 

Los gorros y las bufandas ayudan a mantener calientes la cabeza, las orejas y el cuello, por supuesto, y todo el mundo debería llevar botas de invierno que encajen bien y aisladas de forma adecuada. Pero si las botas están demasiado apretadas, pueden limitar o cortar la circulación sanguínea en los pies y en los dedos de los pies. Las botas también deberían tener un diseño en las suelas que proporcione una tracción segura en el hielo y la nieve.

También es importante beber mucho líquido cuando se está al aire libre y hace frío para evitar la deshidratación.

Quiénes están en riesgo

Algunas personas son más vulnerables a las temperaturas gélidas que otras. Los que mayor riesgo tienen son las personas mayores, las que tienen diabetes, problemas cardiacos y circulatorios, y las que toman alcohol, cafeína y otras drogas que alteran la respuesta corporal al frío.

"Los niños también son un grupo de alto riesgo. Son más pequeños y por tanto pierden el calor corporal más rápidamente que los adultos", afirmó Dr. Barry Rosenthal, catedrático de medicina de emergencias del Hospital de la Universidad de Winthrop en Mineola, Nueva York.

"Asegúrese de que están vestidos adecuadamente, dígales que entren en casa cuando sus guantes se mojen y si no están activos y moviéndose para mantener el calor, entonces deberían volver a entrar. Vigile a los niños. Pueden sufrir una congelación en cuestión de minutos de exposición de la piel en un día muy frío o con mucho viento".

  • Viste al niño en capas. Si una capa se moja, el niño puede quitársela para mantener la humedad lejos de la piel.
  • Usa ropa de lana en lugar de algodón, que no es aislante si se moja.
  • Unas botas y unos guantes calientes son esenciales, porque las extremidades están en el mayor riesgo de congelamiento.
  •  Asegúrate de que los niños se cubran las orejas y la nariz, y usen un gorro para prevenir una pérdida significativa de calor por la cabeza.
  • Los niños deben entrar con frecuencia para limitar su exposición al frío, y deben cambiarse la ropa mojada de inmediato.El frío también puede conllevar peligros en interiores, debido a las estufas peligrosas de las casas.

No uses estufas de queroseno. Fácilmente pueden provocar un incendio. Y no uses el horno como fuente de calor. El gas puede producir monóxido de carbono, que es mortal.

Además, "asegúrate de que haya un detector de monóxido de carbono en casa y un detector de humo en cada nivel o habitación de la casa", dijo Rosenthal. 

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