Apenas un 7 por ciento de los adultos estadounidenses tienen una buena salud cardiometabólica

MARTES, 5 de julio de 2022 (HealthDay News) -- Menos de un 7 por ciento de los adultos de EE. UU. están en buenas condiciones cardiometabólicas, y una nueva investigación advierte que la tendencia solo está empeorando.

La salud cardiometabólica es un término general que incluye la presión arterial, el azúcar en la sangre, el colesterol en la sangre, el peso o la presencia de enfermedad cardiaca.

Apenas un 7 por ciento de los adultos estadounidenses tienen una buena salud cardiometabólica

"Aunque sabemos que la salud cardiometabólica entre los estadounidenses es un problema significativo, nos sorprendió la magnitud de la crisis", señaló la autora del estudio, Meghan O'Hearn, candidata doctoral de la Facultad de Ciencias y Políticas de la Nutrición Friedman de la Universidad de Tufts, en Boston. "La falta de una buena salud y bienestar en general es de verdad devastadora, y solo ha estado empeorando".

Los investigadores encontraron los declives más marcados en el porcentaje de estadounidenses con unos pesos y unos niveles de azúcar (glucosa) en sangre saludables.

En 1999, 1 de cada 3 adultos mantenía un peso normal, en comparación con 1 de cada 4 en 2018. Seis de cada 10 adultos estaban libres de prediabetes o diabetes en 1999, en comparación con menos de 4 de cada 10 en 2018, mostró el estudio. Las personas con prediabetes tienen niveles de azúcar en la sangre que son más altos de lo normal, pero todavía no tienen diabetes en toda regla.

Hoy en día, los estadounidenses también son menos activos y más sedentarios, otro contribuyente probable a las tendencias, señaló O'Hearn.

En el estudio, los investigadores observaron las medidas de la salud cardiometabólica entre 55,000 adultos que participaron en una encuesta nacional de salud y nutrición entre 1999 y 2018.

Encontraron diferencias significativas según el sexo, la edad, la raza, la etnia y el nivel educativo respecto a la presencia de unos factores de una buena salud cardiometabólica.

Los adultos con un nivel educativo más bajo tenían la mitad de probabilidades de presentar una salud óptima, en comparación con los adultos con un nivel educativo más alto. Además, el porcentaje de adultos con una buena salud cardiometabólica se redujo entre las personas hispanas, los negros no hispanos, y los adultos de otras razas, mientras que mostró solo un aumento modesto entre las personas blancas.

"Los determinantes sociales de la salud, como la seguridad alimentaria y nutritiva, el contexto social y comunitario, la estabilidad económica y el racismo estructural, podrían poner a los individuos de distintos niveles educativos, razas y etnias en un mayor riesgo de problemas de la salud", apuntó O'Hearn.

Revertir estas tendencias no será fácil, apuntó, pero es posible. Significaría mejorar los programas de ayuda alimentaria de EE. UU. y proveer subsidios e incentivos agrícolas, apuntó.

"Una mayor educación del paciente y el consumidor sobre cómo lograr una dieta saludable también podría ayudar, al igual que trabajar con las industrias de la comida y la atención de la salud en soluciones innovadoras", indicó O'Hearn.

La necesidad es urgente, añadió.

"Si no resolvemos esta crisis de salud cardiometabólica nefasta y que empeora, observaremos una mayor carga de enfermedad, un aumento en el gasto de la atención de la salud, y unas mayores disparidades en la población de EE. UU.", apuntó.

El estudio se publicará en la edición del 12 de julio de la revista Journal of the American College of Cardiology.

Marion Nestle, profesora jubilada de nutrición, estudios de los alimentos y salud pública de la Universidad de Nueva York, revisó los hallazgos.

"Lo que es noticia de esto es lo mala que es la tendencia", advirtió.

"Tanto la obesidad como la diabetes tipo 2 son factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular", añadió Nestle. "Este trabajo provee más evidencias de la necesidad de tomarse la prevención de la obesidad en serio".

Más información

La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) provee consejos sobre cómo perder peso y no recuperarlo.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Meghan O'Hearn, MS, doctoral candidate, Friedman School of Nutrition Science and Policy, Tufts University, Boston; Marion Nestle, PhD, MPH, professor emerita, nutrition, food studies and public health, New York University, New York City; Journal of the American College of Cardiology, July 12, 2022

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