AHA News: ¿Crear vecindarios verdes para la salud del corazón? Es una idea echando raíz

AHA News: ¿Crear vecindarios verdes para la salud del corazón? Es una idea echando raíz

MARTES, 1 de octubre de 2019 (American Heart Association) -- Los vecindarios repletos de árboles, césped y vegetación no solo mejoran el aire y despejan la mente, también pueden reducir el riesgo de padecer enfermedades del corazón, sugieren los estudios recientes.

Los investigadores dicen que eso podría ser aún más vital en zonas de bajos ingresos, trátese de un vecindario urbano rodeado de concreto y metal, o de un suburbio con áreas de estacionamiento y patios pavimentados.

Los espacios verdes a menudo ofrecen lugares para actividades físicas, elemento esencial para un estilo de vida saludable para el corazón.

Sin embargo, de acuerdo con un estudio de 2018 en el Journal of the American Heart Association el hecho en sí de vivir en un vecindario con gran densidad de árboles, arbustos y otros tipos de vegetación, podría reducir el riesgo que enfrentan las personas de tener un ataque del corazón, un ataque cerebral o algún otro evento cardiovascular. Los habitantes de ese tipo de lugares tuvieron niveles más bajos de estrés y mejor salud en los vasos sanguíneos, lo cual redujo el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

La conexión entre el estrés y la salud cardiovascular no se entiende tan bien como la conexión entre esta y el ejercicio, dijo el Dr. John Balmes, profesor de medicina de la Universidad de California en San Francisco. "Sin embargo, existen buenos (estudios) que muestran que el estrés no es bueno para el sistema cardiovascular", agregó.

El estrés aporta a los malos hábitos de salud y también se cree que dispara la inflamación que podría elevar la presión sanguínea y las hormonas que hacen que aumente la acumulación de grasa en las paredes arteriales.

Los espacios verdes también ayudan a aliviar el impacto del cambio climático, dijo Balmes, profesor de salud medioambiental en la Universidad de California, Berkeley.

"La vegetación, y en especial los árboles, son sumideros de carbono, lo cual hace que absorban el dióxido de carbono de la atmósfera. Los árboles también ayudan a controlar el efecto de las islas de calor en áreas urbanas. Este es el efecto que ocurre cuando las zonas aledañas a parques se vuelven más calientes por no tener sombra, aunque la temperatura ambiente sea la misma", señaló.

Los espacios verdes captan el calor, y, en zonas urbanas de alta densidad, eso puede ayudar a reducir las enfermedades relacionadas con el calor que afectan a personas con padecimientos del corazón, sobre todo los ancianos o gente que no puede comprar aire acondicionado, dijo Balmes.

Existe una disparidad racial y socioeconómica cuando hablamos del acceso a los espacios verdes, siendo esta la misma que se refleja en las discrepancias que notamos en personas con enfermedades cardiovasculares, dijo Rachel Banner, directora de acceso a parques de la Asociación Nacional de Recreación y Parques. Contar con acceso a parques es más difícil en vecindarios de bajos ingresos y comunidades de color.

"O bien, podría haber un parque cerca, pero este podría ser un lugar inseguro o no estar conectado físicamente a la comunidad, quizás por tener bardas que bloquean la entrada", agregó.

La organización de Banner es parte de la campaña de la "caminata de 10 minutos", la cual tiene como meta asegurar que, para el año 2050, todo el mundo tenga acceso seguro a un parque de calidad o a un espacio verde cerca de su casa. Agregó que no solo se trata de un problema urbano. Muchas comunidades suburbanas y rurales en todo el país también carecen de espacios verdes.

Banner recordó haber viajado a una pequeña ciudad de Carolina del Norte en la cual los chicos de un campamento de verano salieron a jugar pero regresaron rápidamente.

"No había árboles en los alrededores, solo un gran patio pavimentado. Hacía mucho calor y los chicos se acaloraron rápidamente", mencionó.

Los investigadores siguen estudiando el vínculo entre los espacios verdes y la salud del corazón, así como la conexión que a menudo existe entre estos y el nivel socioeconómico de un lugar.

Un estudio de 2016 que investigó vecindarios en el Condado de Miami-Dade, sugiere que las zonas de pobreza podrían obtener los mayores beneficios para la salud cardiovascular si tuvieran espacios verdes, dijo Scott Brown. Él es investigador principal del estudio y profesor asociado de investigación de ciencias de la salud pública de la Escuela de Medicina de la Universidad de Miami.

En un estudio relacionado y publicado a principios de este año, Brown y sus colegas encontraron que los beneficiarios de Medicare que viven en las secciones más verdes del Condado de Miami-Dade, tuvieron una probabilidad 25% menor de tener un ataque del corazón en un periodo de dos años, comparados con las personas que viven en vecindarios menos verdes.

En investigaciones llevadas a cabo actualmente, Brown evalúa cómo se ve afectada la salud cardiovascular en residentes de bajos ingresos, cuando se siembran árboles.

Brown dijo que, aunque la evidencia muestra que los beneficios de la vegetación parecen aumentar a los residentes de bajos ingresos en particular, "el hilo común es que los espacios verdes van relacionados con resultados de salud mejores en todos los grupos que hemos identificado".

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