Medicare y la planificación al final de la vida

Medicare y la planificación al final de la vida
| Foto: GETTY IMAGES

Aproximadamente ocho de cada 10 de las cerca de 2.6 millones de personas que mueren en los Estados Unidos en un año regular son beneficiarias de Medicare, lo que convierte al programa de salud federal para los adultos mayores en la aseguradora que brinda más atención médica durante el último año de vida.

El alto costo general de la atención médica recibida en el último año de vida no es sorprendente dado que muchos de los fallecidos padecían múltiples condiciones graves y complejas. 

Pero un costo adicional que ya cumple cinco años ha ayudado a los pacientes y a las familias a transitar este doloroso proceso: las controversiales consultas al final de la vida.

Definición y datos:

  • Las consultas al final de la vida brindan a los beneficiarios de Medicare y, a menudo, a sus familiares la oportunidad de discutir las preferencias de tratamiento y otros temas relacionados con la planificación anticipada de la atención con los proveedores.
  • Los proveedores de atención médica pudieron facturar por primera vez las consultas al final de la vida a partir de 2016, luego que los Centros de Servicios de Medicare & Medicaid (CMS) aprobaran esta nueva facturación.
  • Ese año, 574,621 beneficiarios de Medicare participaron en consultas al final de la vida y casi 23,000 proveedores presentaron aproximadamente $ 93 millones en cargos, según el informe, que cita nuevos datos federales. Medicare cubrió más de $ 43 millones.

"Para ser consistentes con las recomendaciones de la American Medical Association (AMA) y un amplio grupo de interesados, CMS propone establecer un pago separado y una tarifa para dos servicios de planificación de cuidado avanzado", dijo la entidad en 2015.

La "planificación del cuidado avanzado" es un servicio que incluye conversaciones entre los pacientes y sus médicos antes de que una enfermedad terminal o deteriorante progrese, para decidir qué tipo de cuidado el paciente desea recibir durante los últimos días de su vida.

Los CMS advirtieron que este servicio le da al paciente el control sobre el cuidado que quiere recibir y cuándo recibirlo, pero es optativo. 

La polémica por la consulta del fin de la vida

Cuando el tema de la consulta por el fin de la vida surgió hacia 2010, las críticas también brotaron bajo acusaciones de que dichas consultas no eran otra cosa que "eutanasia encubierta" y que era un regreso a los "paneles de la muerte", como lo planteó entonces la candidata a la vicepresidencia republicana Sarah Palin.

Sin embargo, sus defensores dicen que la discusión sobre cómo un paciente quiere pasar el final de sus días de vida responde a necesidades humanitarias y también económicas.

En un estudio de Health Care Financing Review de 2006, publicado por los CMS, se analizó el costo de la atención de personas con doble cobertura (Medicaid y Medicare) al final de sus vidas, en 10 estados y durante el período 1995 y 1996. 

El estudio halló que aquellas personas que murieron en un hospital tuvieron gastos más altos que el promedio.

También el estudio encontró que los costos de Medicare de las personas a punto de morir fueron aproximadamente cinco veces mayores que los beneficiarios de Medicare que no murieron en el mismo año. 

Las consultas sobre el final de la vida son básicamente charlas que el médico tiene con un paciente y sus familiares donde se revisa el desarrollo y las consecuencias esperadas de la enfermedad, el tratamiento de los síntomas y los servicios disponibles. 

Se conversa sobre los valores y cuidados preferidos de manera de estar todos de acuerdo. Las decisiones tomadas por el paciente y su familia serán posteriormente comunicada con cualquier otro equipo médico y deberán ser respetadas por los hospitales también.

Las evidencias de varios estudios demuestran que la planificación del cuidado avanzado y la consulta por los últimos días de vida reducen el estrés, la ansiedad y la depresión de los familiares que sobreviven a un enfermo terminal y del propio paciente.

Fuentes: KFF, CMS, Medicare.gov.

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