Descubren por qué suenan los nudillos de los dedos

Descubren por qué suenan los nudillos de los dedos
El colapso de cientos de burbujas provoca ese ruido tan característico. | Foto: ISTOCK

Los científicos creen que finalmente descubrieron por qué nuestros nudillos emiten un sonido tan fuerte cuando los presionamos.

Un estudio de la Universidad de Stanford, California, utilizó un modelo matemático para hacer una proyección y halló que muchas burbujas diminutas colapsan al mismo tiempo dentro de nuestras manos, como si algo se rompiera.

Ese cambio en la presión -causado por el movimiento de las articulaciones- provoca el choque de las burbujas microscópicas. Y entonces se producen ondas de sonido, como de "agrietamiento", una acción que suele llamarse “tronar los dedos".

Lo que halló el estudio

La causa de ese notorio crujido en los nudillos y articulaciones ha desconcertado a los científicos desde principios del siglo XX.

Sin embargo, la teoría presentada en el documento de Stanford en realidad tiene casi 50 años. El primer informe que afirmaba que las pequeñas burbujas en la mano causaban el sonido fue contradicho posteriormente por los informes de que las burbujas permanecieron después de "agrietarse".

Pero el último estudio -publicado en Scientific Reports- muestra que las burbujas aún podrían ser la causa del sonido: descubrieron que se requeriría el colapso parcial de las burbujas. Según sus resultados, no todas las burbujas deben colapsar para producir algún sonido.

¿Tiene alguna consecuencia?

Estudios previos han demostrado que entre el 25 y el 54% de nosotros hacemos sonar los nudillos, y los hombres lo hacen más frecuentemente que las mujeres.

El sonido de agrietamiento ocurre porque cuando se extiende un dedo o una articulación, la presión dentro de la misma disminuye.

Y a pesar de la creencia común de que el hábito aumenta el riesgo de artritis, podría no ser cierto. Pero en este punto, todavía no hay consenso científico.

Las lecturas de ultrasonidos en personas mientras truenan los nudillos revelan un destello de luz brillante, "como si unos fuegos artificiales explotaran en la articulación", dijo al realizar un estudio en 2015 el Dr. Robert Boutin, de la Universidad de California, en Davis. Y la buena noticia, según su hallazgo, es que la fuente del ruido no daña la mano de forma inmediata.

En ese estudio, expertos ortopédicos examinaron las manos de los participantes y observaron que el tronar de los nudillos no provocó ningún daño aparente.

"No encontramos ninguna hinchazón o ninguna pérdida en la fuerza del agarre en las personas que tronaban sus nudillos con respecto a las que nunca lo habían hecho", señaló Boutin.

Además, los investigadores hallaron que los nudillos tendían a contar con un aumento significativo en el rango de movimiento después de haberlos tronado.

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