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Preparación inadecuada de alimentos y poca higiene causan cisticercosis

Carne de cerdo mal cocinada puede contener decenas de pequeñas vesículas ovaladas y traslúcidas (visibles a simple vista si se mira fijamente) listas para liberar su peligroso contenido: la larva de un gusano parásito llamado Taenia solium. A esas larvas se les conoce como cisticercos, y se encuentran en animales infectados por T. solium.

Las larvas o cisticercos comienzan su recorrido por el cuerpo humano en la boca, cuando la persona come el alimento contaminado.

Al pasar por el estómago y llegar a la primera porción del intestino delgado, las enzimas gástricas e intestinales, así como las sales biliares, permiten al cisticerco deshacerse de su envoltura para poder fijarse en la pared del intestino delgado, usando para ello cuatro ventosas adhesivas y una corona de ganchillos que se encuentran en su cabeza o escólex, explican magistralmente en un artículo Laura Vargas Parada, doctora en Biomedicina y el biólogo Juan Pedro Laclette, ambos investigadores y profesores en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Eso le permite crecer y madurar hasta convertirse en un gusano adulto aplanado y segmentado llamado tenia o solitaria. La solitaria puede llegar a medir entre 1.5 y cuatro metros de longitud y tener más de 100 segmentos.

La infección intestinal, también conocida como teniasis, a veces produce síntomas leves como dolor estomacal, náusea, malestar general, pérdida de peso, dolor de cabeza y mareos.

Estas molestias normalmente se toleran sin mayor dificultad por lo que la solitaria puede sobrevivir durante años en el intestino del individuo. Sólo el ser humano puede alojar al gusano adulto de T. solium. 

Como la solitaria es hermafrodita, posee tanto órganos sexuales masculinos como femeninos, una vez que madura se autofecunda para producir huevecillos que serán liberados en las heces fecales de la persona que comió la carne mal tratada. Una tenia adulta puede liberar varias decenas de miles de huevecillos diariamente.

Portadores sin saberlo

Vargas y Laclette explican que como la solitaria, en sí misma, no causa grandes problemas médicos, el portador del gusano adulto, la persona que ingirió el cerdo, ignora por completo el hecho de que está infectada. 

Sin embargo, los portadores de solitarias adultas son extremadamente peligrosos puesto que pueden causar en otros individuos o incluso en sí mismos una enfermedad severa y peligrosa llamada cisticercosis, una infección ocasionada por un parásito llamado Taenia solium (T. solium), la solitaria del cerdo, que produce quistes en diferentes áreas del cuerpo.

La cisticercosis se adquiere por la ingestión de huevecillos de T. solium excretados en las heces de los portadores de la solitaria (parásito adulto), y al ser ingeridos, cada huevecillo tiene el potencial de convertirse en un cisticerco.

En comunidades rurales carentes de servicios sanitarios básicos, a veces la materia fecal se mantiene expuesta al aire libre y los cerdos engullen las heces fecales que encuentran en el exterior como parte de su alimentación, y así se completa el ciclo de vida del parásito.

En el cerdo, los huevecillos viajan por el tracto digestivo y al llegar al estómago son liberados de su capa protectora llamada oncosfera, por las mismas enzimas y sales biliares que hicieron lo suyo con el cisticerco.

Sin embargo, en esta ocasión el embrión que sale del huevecillo no se alojará en el intestino, por el contrario, penetrará a través del intestino en el torrente sanguíneo, iniciando un viaje sin retorno hacia algún tejido del huésped. Durante este viaje madurará y se convertirá en cisticerco.

Otros alimentos

Los huevecillos pueden llegar a ser ingeridos por los seres humanos. Además, la materia fecal puede ser transportada por el aire o por las moscas y contamina los alimentos y agua que se crucen en su camino.

Los alimentos también pueden contaminarse con huevecillos cuando los sembradíos (berros, lechuga, cilantro, papas, zanahorias, fresas) se riegan con aguas negras o cuando heces fecales humanas son utilizadas como fertilizantes directos. 

Otra forma de infectarse es la convivencia con un individuo teniásico. Si la persona olvida lavarse las manos después de ir al baño, pueden quedarle partículas microscópicas de heces fecales con huevecillos, entre sus uñas y manos. Si saluda a alguien o prepara comida puede enfermar a otra persona. 

Al igual que en el cerdo, los huevecillos de la solitaria viajan por el tracto digestivo y una vez en el estómago penetran a través de la pared intestinal hacia el torrente sanguíneo. Los síntomas en el ser humano pueden aparecer en un tiempo variable, inclusive años después de la ingestión de los huevecillos.

Las manifestaciones clínicas son muy diversas y varían dependiendo de dónde se localice la larva (músculos, ojos, corazón, cerebro).

Hay individuos que no presentan síntomas, mientras que otros sufren problemas neurológicos (cuando el cisticerco se aloja en el cerebro), como dolor de cabeza, convulsiones, epilepsia, hipertensión, encefalitis o meningitis.

La cisticercosis es una enfermedad frecuente en países de Latinoamérica, África y Asia, donde el consumo de carne de cerdo es habitual y los hábitos higiénicos son deficientes.
La cisticercosis es una infección causada por los estados larvarios de la tenia Taenia solium, después de que una persona ingiere los huevos de la tenia.

Las larvas se adhieren a tejidos como los músculos y el cerebro, formando cisticercos (quistes). Cuando se localizan en el cerebro, la infección se llama neurocisticercosis.

Los factores de riesgo incluyen el consumo de carne de cerdo, frutas y verduras contaminadas con T solium, como resultado de la cocción insuficiente o la preparación inadecuada de alimentos.

La enfermedad también se puede diseminar por contacto con materia fecal infectada.

Los exámenes que se pueden realizar para confirmar el diagnóstico de una infección incluyen:

Conteo sanguíneo completo, incluso fórmula leucocitaria
Examen coprológico para buscar huevos de T. solium o T. saginata, o cuerpos del parásito

Las tenias se tratan con medicinas orales generalmente en una dosis única. El medicamento referido para estas infecciones es el praziquantel. También se puede utilizar la niclosamida.

Con tratamiento, la infección por tenia desaparece, pero en casos raros, las lombrices pueden causar un bloqueo en el intestino.

Con mucha frecuencia, los parásitos permanecen en los músculos y no causan síntomas. Cuando sí se presentan síntomas, dependen del lugar donde se encuentra la infección.

Las lesiones cerebrales (neurocisticercosis) pueden ocasionar convulsiones o síntomas similares a un tumor cerebral. Las lesiones oculares pueden ocasionar una disminución en la visión o ceguera.

Las lesiones en el corazón pueden llevar a que se presente ritmo cardíaco anormal o insuficiencia cardíaca (poco común).

Las lesiones en la columna vertebral pueden llevar a que se presente debilidad o cambios en la marcha
En Estados Unidos, las leyes que regulan las prácticas alimentarias y la inspección de los alimentos provenientes de animales domésticos prácticamente han eliminado las tenias.

Cómo prevenir

Centros para el control y prevención de enfermedades recomienda tomar las siguientes medidas para evitar una infección con tenias: 

  • No comer carne cruda. Cocer los cortes de carne a 145º F (63º C) y la carne molida a 160° F (71° C). Utiliza un termómetro para alimentos para medir la sección más gruesa de la carne. Congelar la carne no es confiable pues puede no eliminar todos los huevos.
  •  Lavarse bien las manos después de usar el inodoro, en especial luego de una deposición. Debes lavar las manos con agua tibia y jabón después de ir al baño, cambiar pañales y antes de manipular o servir alimentos. 
  • Educa a los niños sobre la importancia de lavarse las manos para prevenir infecciones. 
  • Lava y pela todas las frutas y legumbres crudas antes de comerlas. Evita los alimentos que puedan estar contaminados con heces. 
  • Bebe sólo agua embotellada o hervida (por 1 minuto) o gaseosas (con burbujas) en latas o botellas. No tomes bebidas dispensadas por fuentes ni bebidas con cubitos de hielo. 
  • Otra forma de hacer inocua el agua es filtrándola a través de un filtro de “1 micrón absoluto o menos” Y disolviendo pastillas de yodo en el agua filtrada. Estos filtros se pueden conseguir en tiendas de artículos para acampar o para realizar actividades al aire libre.

 

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