Consejos para eliminar el sarro dental

Foto: ISTOCK

Cuando descuidamos nuestra higiene bucal nos exponemos a muchas condiciones peligrosas. Entre ellas se destaca el sarro, una acumulación de sales que puede atrapar y elevar la concentración de bacterias dañinas aumentando el riesgo de enfermedad periodontal. Aquí te explicamos cómo puedes prevenir esta situación:

Qué peligros esconden las encías

Qué es el sarro

El sarro está compuesto por sales minerales, restos de alimentos y otros desechos que, con el tiempo, se va acumulando en los dientes. Este depósito convierte al esmalte en una superficie rugosa que favorece la adherencia de más partículas, provocando un ciclo sin fin de formación y acumulación de sarro.

Hábitos que pueden arruinan tus dientes
Rugoso y amarillo
Foto: GETTY IMAGES

Rugoso y amarillo

A la vista, el sarro tiene una coloración amarillenta y al tacto es rugoso. Cuando se combina con determinados alimentos desprende un ácido que es perjudicial para los dientes y promueve la formación de caries.

Qué comer para tener dientes más blancos

No abandonar el dentista

Los especialistas insisten en recordar que debemos visitar al dentista o higienista oral al menos una vez cada 6 meses, para hacer una limpieza completa de los dientes y exámenes oral. Algunas personas que tienen enfermedad periodontal pueden requerir limpiezas más frecuentes. Mientras tanto, existen soluciones caseras que pueden ayudarte a disminuir el sarro de tus dientes:

1. Manzanas

Comer manzanas te ayudará a limpiar los dientes en forma natural, en especial en los intersticios (pequeños espacios entre los dientes). Esto evita la acumulación de sarro y también ayuda a mejorar la salud de las encías. Recuerda, para este y otros usos, siempre es mejor consumirla con cáscara para potenciar sus bondades.

Tentadoras propiedades de la manzana
2. Cítricos
Foto: GETTY IMAGES

2. Cítricos

Las naranjas, toronjas, mandarinas o limones son cítricos con gran contenido de vitamina C, que ayuda a repeler la formación de microorganismos en la superficie de los dientes. También puedes frotar sus cáscaras sobre la cara externa de los dientes. Tras consumir cítricos conviene no comer alimentos azucarados ya el esmalte pierde dureza en forma temporal y el azúcar lo daña.

Razones médicas para comer cítricos

3. Tomates y fresas

Puedes aprovechar sus propiedades cortándolos en trozos y frotándolos en la superficie de los dientes. Luego de 5 minutos, enjuágalos con agua limpia o una solución de bicarbonato de sodio y agua. Según la evidencia científica, por su rico contenido de vitamina C y compuestos antioxidantes, limpiarían y mantendrían saludables los tejidos bucales.

Conoce las propiedades del tomate

4. Bicarbonato de sodio

Es uno de los remedios naturales más antiguos para limpiar los dientes. Puedes hacer el "tratamiento" dos veces al mes, para ello moja el cepillo y apóyalo sobre una pequeña cantidad de bicarbonato o polvo de hornear. Cepíllate los dientes en la forma habitual para que su efecto abrasivo vaya actuando sobre el sarro. Luego enjuaga con normalidad.

Usos del bicarbonato de sodio
5. Semillas de lino o ajonjolí
Foto: ISTOCK

5. Semillas de lino o ajonjolí

Si masticas una cucharada de semillas de lino o sésamo, sin tragarlas, actuarán como un pulido natural. Luego utiliza un cepillo de dientes seco para "lavarte" los dientes como si estas semillas fueran una pasta dental. De esta forma podrás eliminar la presencia de sarro y realizarás un pulido natural en tus dientes.

Por qué incorporar el lino a tu dieta

6. Apio y zanahorias

Al igual que las manzanas, masticar apio o zanahoria estimula la salivación y ayuda a remover los restos de alimentos y neutraliza la formación de placa dental que produce ácidos que afectan el esmalte.

Beneficios de comer zanahorias

Importancia del cepillado

Los expertos aconsejan cepillarse los dientes al menos dos veces por día con un cepillo que no sea demasiado grande o duro. La pasta dental no debe ser abrasiva, y si quieres optimizar los resultados, quedó demostrado que el cepillo eléctrico es más efectivo y limpia mejor que el manual. Hay que usar hilo dental al menos una vez al día.

Cómo hacerlo

Debes colocar el cepillo de dientes formando un ángulo de aproximadamente 45° con las encías, y luego realizar movimiento cortos y suaves hacia atrás y adelante. Procura cubrir todas las superficies de los dientes, y no olvides cepillar tu lengua, esto ayudará a eliminar muchas bacterias dañinas y a mantener un aliento fresco.

Alimentos amigos y enemigos

Para cuidar tus dientes evita ante todo el azúcar, que favorece la formación de caries. No olvides consumir a diario alimentos que contengan calcio, como yogur, leche o frutos secos, y ten en cuenta las infusiones, especialmente la de té verde que, gracias a su composición rica en antioxidantes, puede funcionar como un protector natural para la salud de tu organismo, y, especialmente, de tu boca.

Fuentes consultadas

Asociación Dental Americana, Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., Clínica Mayo.

Comparte tu opinión