Este contenido ha sido archivado y puede no estar actualizado

10 mitos de la abuela sobre la “buena alimentación”

Los que nos enseñaron

Pocos temas se prestan a tantos mitos y creencias como la alimentación, el “qué y cómo” comer se ha transmitido de generación en generación como una “verdad universal” que muchos escuchamos de voz de nuestras abuelas, sin embargo, hay prácticas que pueden poner en riesgo la salud actual y futura de tu hijo. Veamos algunas:
Crédito:Shutterstock

1. “Gordito” significa sanito

Nadie podría negar que un bebé gordito es hermoso, para nuestras abuelas una señal de que el niño está bien, fuerte, y lleno de salud. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que “los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares”.
Descubren genes de obesidad
Crédito:Shutterstock

No pases por alto el sobrepeso

El sobrepeso, de acuerdo con la OMS, se define como “una acumulación anormal o excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud”. Si tu hijo sufre de éste debes consultar a tu doctor para que te indique que alimentos son adecuados para él y cuánto puede comer.
Cuántas calorías consume un niño
Crédito:Shutterstock

2. “Que coma todo lo que quiera”

Los niños están en constante crecimiento y desarrollo de sus huesos, músculos, dientes y sistema sanguíneo, por lo que la calidad nutricional de los alimentos que ingieren requiere mucha atención. Si come sin parar o ‘pica’ de más entre comidas, con el tiempo seguramente ganará peso.
Niños no llevan una vida saludable
Crédito:Shutterstock

Una sana relación con la comida

Para crear una relación saludable con la comida y controlar el peso de forma positiva, la Organización Mundial de Salud (OMS) recomienda aumentar el consumo de frutas y hortalizas, legumbres, cereales integrales y frutos secos, disminuir la ingesta de grasas y azúcares, y aumentar la actividad física.
Niños con enfermedades de adulto
Crédito:Shutterstock

3. “Si no comes, no me quieres”

El apetito, es decir, el equilibrio entre la sensación de hambre y la saciedad, está regido por el cerebro, a través de una compleja red de circuitos que emiten distintos tipos de señales. Si interfieres con la habilidad natural de reconocer dichas señales y obligas a tu hijo con la máxima de “plato limpio”, “comételo todo”, estarás creando hábitos poco saludables de por vida.
Crédito:Shutterstock

Qué hábitos enseñar a tus hijos

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), el control del apetito es un pilar fundamental para prevenir el exceso de peso y la obesidad. Ayuda a tu hijo a comer cuando tiene hambre y parar de comer cuando está satisfecho. La mejor forma de enseñar buenos hábitos a tu hijo es comer bien.
Crédito:Shutterstock

4. “Desayuna o no aprenderás nada”

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), una correcta alimentación comienza con un desayuno saludable, pues constituye la primera ingesta del día y debe entregar al cuerpo la energía y los nutrimentos necesarios para comenzar las actividades físicas diarias.
Crédito:Shutterstock

Calidad del desayuno

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan incluir en el desayuno alimentos como granos enteros, leche y algo de fruta para que este balanceado. Un buen desayuno está profundamente ligado al rendimiento físico e intelectual, ya que, permitirá a tus hijos estar más alertas y listos para el proceso de aprendizaje, serán mejores estudiantes y obtendrán mejores calificaciones.
Crédito:Shutterstock

5. “No ‘piques’ entre comidas”

Si cuando eras niño escuchabas el regaño de tu abuela por “picar” entre comidas y la típica frase de que dañaría tu apetito, debes saber que esta idea ha cambiado. Las ahora llamadas colaciones o refrigerios pueden ser saludables, siempre que las elijas sabiamente.
Almuerzos escolares saludables
Crédito:Shutterstock

La importancia de una colación

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que tales refrigerios sean de moderado aporte energético, cercano al 10% de la energía total de la dieta. Una buena colación debe ser rica en fibra y baja en grasas, por ejemplo, una fruta, verduras frescas, barras de cereal integral o frutos secos.
Crédito:Shutterstock

6. “Que tome su juguito de naranja”

Nuestras abuelas creían y creen firmemente en el mito de la vitamina C y la cura del catarro o resfriado. Si bien es cierto que el jugo de naranja aumenta las defensas de nuestro organismo por las propiedades que posee y sus efectos positivos en el sistema inmunológico, éste se debe tomar recién exprimido para que no pierda sus aportes antioxidantes y se aprovechen todas sus bondades.
Crédito:Shutterstock

Una naranja gajo a gajo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir 3 frutas al día para cubrir los requerimientos diarios de vitaminas y minerales, sin embargo, ten en cuenta que el jugo no sustituye a la fruta y aunque parezca no son lo mismo ni aporta la misma cantidad de vitaminas y fibra.
Crédito:Shutterstock

7. “Para crecer fuerte y sano...”

Con una cucharadita de aceite de hígado de bacalao o tiburón todos los días crecerá fuerte y sano, sin duda, un remedio casero que nunca faltaba entre las frases de nuestra abuela. Si bien, las vitaminas son sustancias esenciales para el buen funcionamiento celular, crecimiento y desarrollo, hoy en día hay una gran cantidad de alimentos que aportan vitaminas y minerales de forma natural.
Expuestos a la comida chatarra
Crédito:Shutterstock

Lo que tú necesitas saber

Organizaciones como la Asociación Médica Estadounidense (American Medical Association) y la Asociación Dietética Estadounidense (American Dietetic Association) recomiendan que los niños saludables obtengan los nutrientes de los alimentos, en lugar de los suplementos vitamínicos o complejos vitamínicos a menos el médico lo indique para casos concretos.
Salud y desarrollo de recién nacidos
Crédito:Shutterstock

8. “Come espinaca te hará más fuerte”

Muchos de nosotros crecimos viendo a Popeye y creyendo en el poder nutritivo de las espinacas, para nuestras abuelas el personaje debilucho que se volvía musculoso cuando comía espinacas, cada vez que se veía en problemas era un ejemplo a seguir.
Crédito:Shutterstock

Un alimento muy saludable

De acuerdo con la Tabla de Composición de Alimentos elaborada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), las hortalizas de hoja verde como la espinaca y las frutas constituyen una parte importante de una dieta sana y equilibrada.
Comer y dormir bien es vital
Crédito:Shutterstock

9. “Te van a salir lombrices”

La creencia popular es que el pan contiene levadura, y esta ofrece un excelente hábitat para que se críen lombrices dentro del organismo. Lo cierto es que los parásitos intestinales se adquieren al ingerir agua o alimentos contaminados con sus quistes o huevos; otros penetran a través de la piel, cuando el niño camina descalzo sobre la tierra o se lleva objetos a la boca.
Crédito:Shutterstock

10. “El agua te quitará el hambre”

Para los padres no hay nada más frustrante y preocupante que sus hijos no quieran comer o rechacen los alimentos. Beber agua antes de la comida aumenta el volumen en el estómago y hace que tu hijo se sienta satisfecho, sin embargo, es muy importante que estén bien hidratados, ya que por su actividad física pierden mucha agua durante el día.
Crédito:Shutterstock