Vacuna de meningocócica conjugada (MCV)

Vacuna de meningocócica conjugada (MCV)

La meningitis ocurre cuando la bacteria infecta el líquido que rodea el cerebro y la columna vertebral.

Los síntomas más comunes de la meningitis incluyen:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza intenso y persistente.
  • Cuello tieso y dolorido
  • Vómito.
  • Confusión
  • Convulsiones.
  • Dolor y debilidad musculares
  • Sensibilidad y dolor en los ojos
  • Salpullido.
  • Mareo

Edad y dosis

Cualquier persona expuesta a la bacteria puede contagiarse, pero es aún más común en bebés menores de un año y personas con ciertas condiciones médicas. Adolescentes y estudiantes universitarios que conviven en dormitorios escolares también tienen un mayor riesgo de contagio.

Personas desde los dos a los 55 años pueden recibir la vacuna, pero se recomienda a partir de los 11 años especialmente durante la adolescencia. Una dosis es lo recomendado, pero recientemente han encontrado que niños que recibieron la vacuna a una edad temprana, deberían recibir un resfuerzo en la adolescencia.

Ayuda a prevenir cuatro tipos de meningocócica, pero no protege contra todas sus variaciones.

Efectos secundarios

No causa efectos secundarios graves, pero puede tener los mismos efectos de cualquier otra vacuna

  • Reacción alérgica
  • Dolor en el lugar de administración
  • Fiebre
  • Diarrea
  • Disminución del apetito
  • Somnolencia

* Un trastorno del sistema nerviosos (Síndrome Guillain Barré, GBS) se ha reportado en pocos casos, pero son tan escasos que aún no se puede comprobar si están relacionados a la vacuna.

Entre 1,000 y 2,600 personas se contagian de meningocócica conjugada en los EE.UU. cada año y uno de cada 10 muere aún después de haber sido tratado con antibióticos. Hasta un 19 por ciento de pacientes que logran vencer la enfermedad terminan perdiendo brazos o piernas, padeciendo de retraso mental, sordera, y problemas con el sistema nervioso.

Más información:

Las vacunas son esenciales para prevenir enfermedades, tanto en los niños como en los adultos. Actúan sobre el sistema inmunológico, protegiendo al organismo del contagio de una gran cantidad de enfermedades, la mayoría de las veces en forma permanente. La inmunización es esencial para tener niños y comunidades más saludables.

Fuentes: CDC, Inmunization Action Coalition

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