Partera recibe factura de $4,836 por usar gas de la risa en su parto

Partera recibe factura de $4,836 por usar gas de la risa en su parto
Karli-Rae y Christopher Kerrschneider con sus niños, Eleanor y Leviathan, en el frente de su casa en Baldwin, Wisconsin. (Ackerman + Gruber para KHN)

La enfermera y partera Karli-Rae Kerrschneider deseaba tener la misma experiencia de apoyo en el parto que ella misma les promete a sus pacientes, y eso incluyó el uso de óxido nitroso o gas de la risa, para calmar su malestar.

El uso de gas durante el parto ha vuelto a estar de moda en los Estados Unidos en los últimos años como una alternativa menos invasiva a una epidural administrada por un anestesiólogo.

Con un tanque en la habitación del hospital, una mujer en trabajo de parto puede respirar el gas cuando lo necesita.

“El gas nitroso no quita el dolor, sino que hace que no te importe”, dijo Kerrschneider, destacando su leve efecto eufórico.

Kerrschneider recibió una epidural cuando nació su hija en 2016, y no le gustó estar inmovilizada y confinada en su cama durante el parto. Para el nacimiento de su hijo en diciembre pasado, optó por el óxido nitroso en el Hospital Hudson, en Hudson, Wisconsin.

El parto fue largo, duró 11 horas, pero fue como ella lo había esperado: sin complicaciones y con una cuidadosa participación de la enfermera y la asistente de parto. Poder inhalar bocanadas de gas nitroso le dio poder, y redujo la intensidad del dolor mientras se movía y colgaba de la bañera durante sus contracciones. Calculó que respiró el gas nitroso de 10 a 15 veces por hora durante su trabajo de parto activo.

Ella y su esposo, Christopher, dieron la bienvenida a su hijo, Leviathan, el 19 de diciembre.

“Fue increíble”, dijo. “Lo haría todo de nuevo”.

Luego llegó la cuenta.

El óxido nitroso se usa como una forma no invasiva para aliviar el dolor del parto. Los pacientes respiran en una máscara para inhalar el gas, que es una mezcla de 50% de óxido nitroso y 50% de oxígeno. | Foto: (Cortesía de Kara Jo Prestrud, Birth Made Beautiful)

Paciente: Karli-Rae Kerrschneider, de 32 años, enfermera-partera certificada quien vive con su esposo y sus dos hijos en Baldwin, Wisconsin. Tiene seguro a través de Medica, que proporciona su trabajo en Western Wisconsin Health.

Factura total: $11,890 por la estadía en el hospital, incluyendo $4,836 por el óxido nitroso.

Proveedor de servicios: Hudson Hospital, un hospital de acceso crítico de 25 camas en Hudson, Wisconsin. Es parte de HealthPartners, un sistema regional de salud sin fines de lucro y aseguradora con sede en Bloomington, Minnesota.

Servicio médico: Kerrschneider tuvo un parto vaginal sin complicaciones con ayuda de una enfermera-partera y una asistente de parto. Luego del parto en agua estuvo dos días en el hospital con su recién nacido. Su único alivio para el dolor durante su trabajo de parto fue el gas de la risa, que es una mezcla de 50% de óxido nitroso y 50% de oxígeno.

Qué le pasó: A medida que los hospitales adoptan prácticas de facturación comunes en otros negocios, cada vez más de sus servicios se facturan por minuto, por ejemplo, el tiempo que un paciente pasa acostado en la sala de recuperación después de la cirugía, el tiempo que un paciente de cáncer pasa recibiendo una infusión de drogas o el momento en que un paciente está conectado para monitorear su corazón.

A Kerrschneider le cobraron por 39 unidades de óxido nitroso, o aproximadamente $124 por cada 15 minutos que el tanque estuvo en su habitación después que una enfermera le enseñó a usar el gas, ya sea que lo estuviera usando o no. Después de casi 10 horas, los cargos ascendieron a $4,836.

“Creo que es ridículo que hayan cobrado tanto”, dijo, señalando que ni siquiera recibió alivio del dolor por vía intravenosa. “Puedo comprar mi propia máquina para eso”.

Kerrschneider incluso bromeó con su esposo que por esa cantidad de dinero podría haber tenido al bebé en casa, comprar su propio tanque de óxido nitroso y alquilárselo a otras personas después. Bueno, estuvo cerca. Según CareStream America, una compañía que vende estos equipos, una máquina de óxido nitroso cuesta al público alrededor de $6,500, y reabastecer el tanque cuesta menos de $50.

Judith Rooks, enfermera-partera retirada y ex presidenta del Colegio Americano de Enfermeras-Parteras, ayudó a popularizar el uso de óxido nitroso durante el parto. Rooks dijo que, si bien se horrorizó al enterarse de la factura, no le sorprendió demasiado.

“No hay transparencia ni estandarización”, dijo Rooks, señalando que los costos del uso de óxido nitroso durante el parto pueden variar ampliamente.

Parte de ese problema se debe al reciente resurgimiento de la práctica en los Estados Unidos. En 2011, solo dos hospitales en el país ofrecían óxido nitroso para el parto. En la actualidad, lo ofrecen aproximadamente 1.000 hospitales y 300 centros de maternidad, dijo Michelle Collins, profesora y directora de la especialidad de enfermería del parto en la Escuela de Enfermería de la Universidad de Vanderbilt.

El uso de óxido nitroso durante el parto ha sido habitual por mucho tiempo en el Reino Unido y Canadá, en parte debido a su bajo costo. Muchas personas en los Estados Unidos han aprendido sobre la práctica viendo el popular drama británico “Call the Midwife”, ambientado en la década de 1950. En los años 70, la anestesia epidural desplazó en gran medida el óxido nitroso en los Estados Unidos.

Kerrschneider tuvo a su hijo, Leviathan, sin haber visto nunca a un anestesiólogo. Por el óxido nitroso por el que optó en lugar de una epidural le cobraron $4,836. | Foto: (ACKERMAN + GRUBER FOR KHN)

Por lo general, supervisado por las enfermeras (y administrado de manera segura), el óxido nitroso generalmente se factura con una tarifa fija, de $100 a $500 por el acceso a la máquina y al gas. Algunas veces los hospitales cobran por la máscara, típicamente $25, dijo Collins. El gas de la risa en sí es muy barato: cuesta alrededor de 50 centavos por hora durante el parto, agregó. A veces los hospitales no cobran nada en absoluto.

Pero la facturación puede cambiar si el óxido nitroso es administrado o supervisado por un anestesista, lo que significa que a la intervención se le puede asignar un código de facturación como si fuera una anestesia.

A Kerrschneider le cobraron de esta manera, lo que contribuyó al alto costo de la factura. Pero fue una señal de alerta porque no hubo un anestesiólogo presente en ningún momento de su trabajo de parto en el hospital, lo que la decidió a cuestionar la factura.

El Hudson Hospital le dijo a Kaiser Health News en un comunicado que la categoría de anestesia es la que utiliza para facturar ese servicio, y señaló que “la categoría de facturación es amplia y no indica necesariamente que un anestesiólogo o una enfermera anestesista certificada haya prestado un servicio”. Sin embargo, en comparación, el Hudson Hospital cobra, en promedio, solo $1,495 por una epidural, según la oficina de comunicaciones. Eso es menos de un tercio del costo del óxido nitroso.

“He visto estas facturas ridículas para los partos, no puedo creer que alguien las pague”, dijo Rooks. “Eso está completamente fuera de sintonía con cualquier tipo de costo real, pero también lo está casi cualquier factura que se recibe”.

Resolución: Cuando Kerrschneider vio que le habían facturado por anestesia, llamó al hospital repetidas veces preguntando por el código usado para la cuenta, preguntándose también si el hospital le había cobrado accidentalmente por una epidural. Ella protestó aún más cuando descubrió que el alto costo era simplemente por el óxido nitroso. Sabía que el hospital donde trabaja cobra una tarifa fija de alrededor de $100 por lo mismo.

La aseguradora Medica le dijo a Kaiser Health News que se negó a pagar los $4,836 que le facturaron a Kerrschneider por el óxido nitroso, citando la “responsabilidad del proveedor”. Eso significa que Medica no juzgó específicamente que el cargo por el gas fuera demasiado alto, pero que tenía una tasa acordada para el parto con Hudson Hospital, y los cargos totales no pueden exceder esa cantidad.

El hospital redujo el costo por el uso de óxido nitroso a la tarifa de una hora de $496, todavía casi cinco veces más de lo que hubiera cobrado su propio hospital.

Kerrschneider finalmente se rindió y aceptó la reducción de la factura, ya que no quería antagonizar aún más con las personas en la región donde también trabaja como enfermera-partera. En total, por la atención que ella y su hijo recibieron la cuenta fue de $3,635. La pagó.

“Estaba cansada de lidiar con eso”, dijo. “Tenía un recién nacido que estaba amamantando, y ya no quería tener más ese tema en mi cabeza”. Sin embargo, se horrorizó que un parto con tan pocas intervenciones pudiera terminar costando tanto. “¿Cuántas personas han dado a luz en este hospital y han pagado en efectivo o de la forma que sea simplemente porque no tuvieron información?”, se preguntó.

La moraleja: el óxido nitroso utilizado durante el trabajo de parto y el parto no tiene un código o carga estandarizados, lo cual es sorprendente, ya que existen códigos de costos médicos para casi todo, incluida la picadura de un pollo o si eres aspirado por el motor de un avión.

Los precios y los métodos de facturación para el parto pueden variar ampliamente entre hospitales. Algunos pueden ofrecer un precio que incluye artículos como una epidural, el uso de una bañera de parto, educación sobre lactancia materna y gas nitroso, si lo deseas y lo necesitas. Otros cobran por cada artículo, a veces mucho y, a veces, por minuto.

Kerrschneider dijo que no pensó en preguntar por los cargos por óxido nitroso, considerando que su propio hospital cobraba tan poco por el servicio.

Antes de decidir dónde tener a su bebé, antes de cualquier hospitalización programada, pide un presupuesto con todo incluido y un desglose de precios, y asegúrate de entender cómo el hospital calcula sus facturas.

Una vez que hayas salido del hospital, pide una factura detallada y analízala cuidadosamente. Kerrschneider es una profesional médica bien informada que trabaja en el campo del parto, lo que la ayudó a darse cuenta de los sobrecargos. Pero si, por ejemplo, recibes un gasto excesivo por anestesia cuando nunca viste a un anestesiólogo, haz preguntas, arma un escándalo.

Solo tú puedes detectar algunos tipos de facturación sin escrúpulos: tú estuviste en la sala de partos. Tu aseguradora no.

NPR produjo y editó la entrevista con Elisabeth Rosenthal de Kaiser Health News para su emisión. Mark Zdechlik de Minnesota Public Radio proporcionó informes de audio.

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