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Industria porno no quiere condones

Industria porno no quiere condones
| Foto: GETTY IMAGES

Mientras el ex actor porno Derrick Burts, quien fue diagnosticado con VIH en 2010, piensa que el uso de un condón habría cambiado su vida, otras estrellas del sexo explícito creen que los preservativos tienen que quedar fuera de los sets.

Eso considera Ron Jeremy, actor veterano del porno, quien dijo que la industria se mudará a otro estado si se concreta esa imposición.

"La obligatoriedad de realizarse cada 30 días un examen para detectar enfermedades de trasmisión sexual es más que adecuada para la industria", expresó Jeremy. Y dice que lo afirma con sólidos argumentos: es lo que él ha venido haciendo a lo largo de dos décadas en las que ha filmado más de 1,000 películas XXX. Y se ha mantenido sano.

En una votación que está a la espera de la firma del alcalde de la Ciudad, Antonio Villarraigosa, el Concejo de Los Angeles aprobó por 11 a 1 la ordenanza que refuerza el requerimiento del uso obligatorio del preservativo, asi como la obligatoriedad de que se realicen inspecciones en los sets de filmación.

La controversial decisión tomada el martes 10 llegó luego de una fuerte campaña de la AIDS Healthcare Foundation, que ha venido batallando desde hace tiempo para que las estrellas porno utilicen condones. La entidad juntó las firmas necesarias para forzar al Concejo ya sea a votar una ordenanza o a llevar el tema a referéndum.

Michael Weinstein, presidente de la fundación, dijo que esta votación era un gran paso adelante para regular lo que ellos denominan la "industria del sexo inseguro".

El 90 por ciento de la industria del cine XXX en el país se encuentra en el Valle de San Fernando, al norte de Los Angeles.

Para Nina Hartley, enfermera diplomada y actriz porno desde 1984, desde la perspectiva física, la medida es compleja. Ella explicó que las películas porno contienen entre 30 y 60 minutos de sexo explícito, y utilizar un preservativo todo ese tiempo podría causar heridas en la piel que en realidad abren la puerta a enfermedades de trasmisión sexual.

"No creo que esta medida proteja a nadie", expresó Hartley.

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