El daño que causa rascarse la piel de manera obsesiva

El daño que causa rascarse la piel de manera obsesiva
La acción de rascarse se suele circunscribir a un área específica que con frecuencia es una zona de la piel donde el paciente percibe alguna irregularidad. | Foto: ISTOCK

¿Conoces a alguien que ante una pequeña irregularidad en la piel, le aparezca una necesidad o impulso difícil de controlar por rascarse, o frotarse la lesión? En muchos casos, rascarse puede producir lesiones ulcerosas y cicatrices. 

Conocido desde hace más de 140 años en la literatura científica como excoriación neurótica, el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders de la American Psychiatric Association (APA) lo denomina como trastorno de excoriación y está clasificado dentro de los trastornos del espectro obsesivo compulsivo. 

Se caracteriza entre otras cosas por: dañarse la piel, por ejemplo a través del rascado de forma repetida, tanto que se producen lesiones cutáneas. La persona ha realizado intentos de dejar de rascarse la piel. Esta situación le causa malestar y genera un impacto en distintas esferas de funcionamiento de la persona, por ejemplo la pareja, el trabajo, o la vida social.

Un aspecto importante es que el daño de la piel no se puede atribuir a otro problema médico (p. ej., sarna o dermatitis) y que el acto de rascarse la piel, no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental (p. ej., delirios o alucinaciones táctiles).

La prevalencia de esta afección se estima que puede estar entre el 1.4% al 5.4% de la población. Es más frecuente en mujeres. Hay 2 picos de aparición: la adolescencia, que algunos autores lo relacionan con el acné y las lesiones por rascado que aparecen a partir de este momento, y la edad comprendida entre los 30 a 45 años.

Las lesiones producto del rascado suelen ubicarse en las zonas de la piel que son de más fácil acceso, como por ejemplo los brazos, piernas, hombros, espalda y cuero cabelludo. 

En general la acción del rascado se suele circunscribir a un área en específico que con frecuencia es una zona de la piel donde el paciente percibe alguna irregularidad. Quien lo experimenta suele sentir ansiedad, estrés y un estado de tensión que precede el acto de rascarse. 

No es frecuente que los pacientes acudan a consulta por este problema a pesar que las lesiones que se ocasionan muchas veces se infectan. Terminan la mayoría de las veces yendo al médico de atención primaria o a un dermatólogo. El manejo del trastorno es multidisciplinario. Desde el punto de vista terapéutico la psicoterapia cognitiva conductual y el uso de fármacos como los ISRS son los tratamientos más usados.

Más sobre este trastorno

Cómo aliviar la picazón sin rascarse

La picazón (prurito) es el cosquilleo o la irritación en la piel que despierta la necesidad de rascarse esa área. Es un síntoma de muchas afecciones, informa la Biblioteca Nacional de Medicina. Las causas más comunes son:

Reacciones alérgicas

Eccema
Piel reseca
Picaduras de insectos
Sustancias químicas irritantes
Parásitos, tales como los oxiuros, la sarna y los piojos
Embarazo
Sarpullido
Reacciones a medicamentos

Para mejorar el área de piel que pica, se pueden aplicar compresas frías, lociones y baños tibios. Evite rascarse, vestir con telas irritantes y el calor excesivo o la humedad.

La mayoría de los episodios de picazón no tienen un origen serio. Sin embargo, si sientes picazón en todo el cuerpo, tienes ronchas que vuelven a aparecer o tienes picazón sin una causa aparente, podrías necesitar atención médica.

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