Por qué hacemos rechinar los dientes

Por qué hacemos rechinar los dientes
Este trastorno puede alterar el sueño de la pareja. | Foto: GETTY IMAGES

Muchas personas rechinan o aprietan los dientes al dormir -lo que en términos médicos se llama bruxismo- y no lo saben hasta que lo nota su pareja. Otras, se siente cansancio y dolor en la mandíbula al despertar, son signos comunes de este trastorno.

Es ese crujir de dientes en medio de la noche que se produce cuando la persona aprieta las piezas dentales superiores e inferiores y las hace deslizar o frotar de atrás hacia adelante, uno sobre el otro. Pero también puede ocurrir de día, es lo que se conoce como bruxismo diurno. 

¿Cuáles son las causas?

Las personas pueden apretar y rechinar los dientes inconscientemente. Esto puede suceder durante el día y la noche, siendo éste último el más difícil de detectar y controlar, según la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU.

Los factores que influyen, sea que el bruxismo cause o no dolor y otros problemas, varían de una persona a otra, pero pueden ser: la carga de estrés, los dientes desalineados, la postura, la capacidad de relajarse, la dieta y los malos hábitos al dormir. 

Por su parte, la Clínica Mayo informa que hay otros factores que influyen en el bruxismo, como la edad (en la niñez es más frecuente), el temperamento agresivo o hiperactivo, ciertos medicamentos como los antidepresivos, tener familiares que rechinan los dientes, y también puede estar relacionado con ciertos trastornos médicos y de salud mental, como la enfermedad de Parkinson, demencia, trastorno de reflujo gastroesofágico, epilepsia, terrores nocturnos, trastornos relacionados con el sueño, como apnea del sueño, y trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH). 

Síntomas comunes del bruxismo

  • Rechinar o apretar los dientes, con un sonido que puede ser tan fuerte como para despertar a la persona que duerme contigo

  • Dientes aplanados, fracturados, partidos o flojos
  • Esmalte dental desgastado, por lo que se ven las capas más profundas de los dientes
  • Mayor dolor o sensibilidad dental
  • Músculos de la mandíbula cansados o rígidos, o mandíbula trabada que no se puede abrir o cerrar por completo
  • Dolor o inflamación de mandíbula, cuello o rostro, dolor de oído
  • Dolor de cabeza sordo que comienza en las sienes
  • Lastimaduras por morder la parte interna de la mejilla
  • Alteración del sueño

Cómo prevenir este trastorno

Estos consejos de cuidado personal brindados por expertos de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) pueden ayudar a aliviar el dolor:

  • Aplicar hielo o calor húmedo en los músculos de la mandíbula inflamados. Cualquiera de las dos opciones puede aliviar.

  • Evitar comer alimentos duros como nueces, dulces o filete.
  • Evitar masticar goma de mascar.
  • Tomar mucha agua todos los días.
  • Dormir bien.
  • Aprender ejercicios de estiramiento fisioterapéuticos para ayudar a recuperar la acción de los músculos y articulaciones a cada lado de la cabeza para regresar a la normalidad.
  • Masajear los músculos del cuello, hombros y cara, y buscar cuidadosamente nódulos pequeños y dolorosos, denominados puntos desencadenantes, que pueden causar dolor a lo largo de la cabeza y la cara.
  • Relajar los músculos faciales y mandibulares durante todo el día. El objetivo es hacer de la relajación facial, un hábito.
  • Tratar de reducir el estrés diario y aprender técnicas de relajación.

Muchas veces los médicos recomiendan utilizar protectores bucales o aparatos (férulas) para el tratamiento del rechinamiento y apretamiento de los dientes; éstos pueden ayudar a proteger los dientes de la presión.

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