Obesidad, una causa de muerte prevenible

Obesidad, una causa de muerte prevenible
La obesidad es una causa de muerte que se puede prevenir con algunos pocos cambios en la vida diaria | Foto: ISTOCK

Estamos bombardeados con anuncios de comida,  de fotos selfie perfectas y al mismo tiempo por temas preocupantes sobre la salud. Nuestro objetivo tiene que ser tener una buena autoestima y estar saludables.

Definimos la obesidad por un cálculo que se basa en la altura y el peso y se conoce como IMC o índice de masa corporal. Si este número es 30 o más, la persona se define como obesa. 

La obesidad, al igual que fumar, es una causa de muerte que se puede prevenir. Sabemos que la obesidad está relacionada con la hipertensión arterial, la diabetes, la depresión, el dolor crónico, el daño en las articulaciones, la apnea obstructiva del sueño y ciertos tipos de cáncer.

¿Cómo cambiar esta realidad?

Cuando usted se disponga a ser más saludable, ¿por dónde debe empezar?

Un importante primer paso debe ser consultar a un nutricionista y aprender a leer las etiquetas de los alimentos. Por ejemplo, la mayoría de las personas no saben la cantidad de gramos de grasa, carbohidratos o de azúcar que se necesitan por día. 

¡¿Sabe usted que si bebe una lata de refresco de 8 onzas ha excedido la cantidad de gramos de azúcar que necesita durante 2 días?!

Aprender a controlar las porciones es clave para perder peso. Queremos mostrar nuestro gusto por la comida, pero comer más no es lo mejor. Un buen sitio web de referencia es www.chosemyplate.gov. Este sitio web proporciona herramientas útiles, pruebas y consejos sobre los tipos de alimentos y la cantidad que debe comer por día.

Les digo a mis pacientes que cuando se decidan a perder peso no se saboteen a sí mismos. Deben saber qué alimentos son su debilidad, su kryptonita, por así decirlo, para no comprarlos. Si saben que van a comer un paquete de papas fritas, cierta marca de galletas o pasteles, no piensen que son lo suficientemente fuerte como para resistirse si las tienen en casa. 

No tomen refrescos o bebidas azucaradas. El agua es importante, una buena conversación a tener con su médico sería cuánta agua debe beber al día. La cantidad de agua que usted necesita depende de su nivel de actividad y de qué enfermedad padezca, como problemas renales o insuficiencia cardíaca.

 La dieta sola no alcanza

La dieta sola no va a funcionar para bajar de peso. Se necesita una actividad aeróbica moderada de al menos 75 minutos por semana. Constantemente oigo estas excusas: “Estoy muy activo en mi trabajo y eso me sirve de ejercicio” o “Estoy cansado y no tengo tiempo para ir al gimnasio”.

Si su vecindario es seguro, caminar enérgicamente le ayudará a perder peso. Existen excelentes aplicaciones móviles gratuitas que le enseñan cómo hacer ejercicio en la privacidad de su hogar. En el trabajo intente dar al menos 10.000 pasos al día. Busque el tipo de ejercicio que le entusiasme: bailar, hacer kickboxing, correr. También es divertido tener un compañero al ejercitarse. Los amigos o la familia le servirán de apoyo para cumplir sus metas.

Si ha seguido las recomendaciones anteriores y no obtiene resultados significativos, se pueden recetar medicamentos, pero no son píldoras mágicas. En algunos casos, también recomendamos la cirugía de bypass gástrico como una opción. 

Si su forma de comer es emotiva o compulsiva es importante ver un consejero. Nada funcionará si usa la comida como un escape. Somos humanos y necesitamos comer, pero nos merecemos estar saludables.

Dra. Leonor Osorio, Cleveland Clinic

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