La obesidad ¿es una enfermedad?

Todo es según el cristal con que se mira, y la obesidad no es la excepción. En este caso hablamos de la actitud que tenemos frente a una de las grandes pandemias del mundo moderno que afecta a cerca del 31% de los adultos y hasta el 25% de los niños en E.E.UU.. ¿qué diferencia hace el cristal con que veamos la obesidad? ¿qué diferencia hace si es o no una enfermedad?


Si entras a algún buscador y escribes “cómo bajar de peso”, las páginas que te aparecen son de “trucos para bajar de peso sin hacer dieta”, “consejos fáciles para bajar de peso”, “dietas sencillas para perder kilos” y como esas millones de páginas que te dan algun tip para luchar contra la obesidad. La actitud que tengas hacia este padecimiento hace toda la diferencia sobre las medidas que tomes para poder combatirlo.

La fuerza de voluntad, la paciencia y la disciplina de las personas que padecen obesidad siguen siendo valores básicos para poder lograr un objetivo: una mejor calidad de vida. | Foto: GETTY IMAGES

Si consideras que la obesidad no es una enfermedad y más bien es una consecuencia de tus decisiones, de la decisión de comer una pieza más de pan, de tomar refresco, de no hacer ejercicio, entonces ¿qué sucede con las personas que no pueden bajar peso? ¿será que su fuerza de voluntad no es lo suficientemente fuerte para aguantar los antojos? ¿será que su rutina de ejercicio no es la adecuada? 


¿O será que existe algo en su organismo o en su metabolismo que no les permite lograr su objetivo a pesar de seguir hasta las más estrictas recomendaciones? Hay personas que, a pesar de seguir dietas rigurosas y rutinas de ejercicio extenuantes no pueden bajar de peso.


Por otro lado si ves la obesidad como una enfermedad puedes caer en la trampa de que se tiene que arreglar con medicamento o con cirugía y que las medidas como la dieta y el ejercicio no son más que “opciones extra”; por otro lado también ayuda a entender que hay un cambio dentro del organismo ocasiona que las medidas “usuales” no sean tan efectivas y que, para lograr el objetivo de llegar a un peso ideal, en ocasiones se requiere de más que solo voluntad.


Desde hace 2 años la American Association of Clinical Endocrinologists (AACE) y el American College of Endocrinology (ACE) han propuesto un cambio de nombre de este padecimiento de obesidad a enfermedad crónica basada en la adiposidad, esto con el fin de resaltar la importancia de entender este padecimiento teniendo como base los cambios que ocurren en el organismo y el metabolismo.


A pesar de que la obesidad es clasificada en la actualidad como una enfermedad, es importante no olvidar que el llevar una dieta equilibrada, el realizar actividad física y el llevar un control con un equipo integral de profesionales de la salud (médico, nutriólogo) sigue siendo la base fundamental para su manejo.


La fuerza de voluntad, la paciencia y la disciplina de las personas que padecen obesidad siguen siendo valores básicos para poder lograr un objetivo: una mejor calidad de vida.