Julio es el mes con más enfermedades por heces en las piscinas

Julio es el mes con más enfermedades por heces en las piscinas
En las albercas también nadan gérmenes microscópicos como la E. coli y la cryptosporidium, | Foto: GETTY IMAGES

¿Es seguro ir a la piscina este verano? No, si en la piscina están nadando con usted gérmenes microscópicos como la bacteria E. coli y la cryptosporidium, según las autoridades de salud de EE. UU.

"Estos gérmenes hacen que las personas enfermen cuando tragan agua contaminada con heces", señalaron sinceramente los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. en un comunicado de prensa el jueves.

Esta declaración vino acompañada por un nuevo informe sobre 140 brotes de "agua recreativa que no había sido tratada" que enfermó a casi 5,000 personas y acabó con la vida de 2 entre 2000 y 2014 en Estados Unidos.

Se descubrió que muchos de estos casos fueron provocados por la materia fecal liberada en las piscinas por niños o adultos que no siguieron las precauciones higiénicas adecuadas, dijo un equipo dirigido por Michele Hlavsa, investigadora de medicina preventiva de la Universidad de Emory, en Atlanta.

Aproximadamente un tercio de los casos se produjeron en parques acuáticos públicos, y otro tercio en playas públicas, encontró el informe. Y julio fue el mes con el mayor número de casos: el 58 por ciento empezaron ese mes.

El modo en que una piscina o una playa local normalmente se contamina no es agradable.

"Las personas que nadan pueden ser una fuente de contaminación fecal si tienen un incidente fecal en el agua o si se desprende materia fecal de su cuerpo", explicaron los investigadores.

El Dr. Robert Glatter es un médico de emergencias del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, que ha visto los efectos de las enfermedades gastrointestinales graves de primera mano.

"Si uno desarrolla una fiebre, diarrea, dolor abdominal o vómitos después de ir a nadar a un lago o un lugar con agua que no ha sido tratada, es importante ir al médico o recibir tratamiento en el departamento de emergencias", afirmó. En el nuevo informe, se encontró que el 87 por ciento de las enfermedades se debieron a gérmenes como la E. coli, la cryptosporidium, el norovirus y la Shigella, todos los cuales pueden estar presentes en las heces.

"El agua que entra por la nariz cuando se nada en un agua dulce templada puede ponerle en riesgo no solo de diarrea y enteritis, sino de infecciones parasitarias y fúngicas que pueden propagarse al cerebro y los senos paranasales", advirtió Glatter.

De hecho, las dos muertes indicadas en el informe se asociaron con la Naegleria fowleri, que se conoce como la "ameba comecerebros" y que puede crecer en el agua dulce templada. Los casos son muy raros, pero la enfermedad con frecuencia es letal rápidamente.

"Ponerse una pinza nasal o simplemente mantener la cabeza por encima del agua puede ser útil si nada en lagos, ríos o zonas con agua que no ha sido tratada", dijo Glatter. "Evite tragar agua, porque esto podría llevar a sufrir infecciones bacterianas, virales y parasitarias. El único modo seguro de prevenir una infección con la Naegleria fowleri al nadar es evitar las actividades acuáticas en ríos o lagos con agua dulce templada".

Una pequeña fracción de los brotes indicados en el nuevo informe fueron motivados por "toxinas o sustancias químicas", normalmente toxinas emitidas por una proliferación nociva de algas. Pero las personas que deseen nadar con frecuencia pueden recibir avisos sobre estas cuestiones.

"Es vital seguir las indicaciones de cualquier advertencia publicada sobre qué playas están cerradas a los bañistas", dijo Glatter. Además manténgase alejado de cualquier agua que tenga un color extraño, que tenga espuma o que huela mal.

Por supuesto, el mejor modo de que todo el mundo pueda contribuir a que el agua siga siendo segura este verano es colaborando en la prevención.

"Si usted está enfermo con diarrea, no entre en el agua, dado que el agua que uno traga podría contener patógenos entéricos que pueden resultar en náuseas, vómitos y diarreas", dijo Glatter.

Según el equipo de estudio, los padres deber estar especialmente vigilantes.

Eso se debe a que era más probable que los brotes se produjeran en las piscinas o en las playas "frecuentadas por niños menores de 5 años sin un control de esfínteres o limitado [y] sin unas instalaciones higiénicas adecuadas, fácilmente accesibles y bien provistas", como por ejemplo con baños o estaciones para cambiar pañales.

La Dra. Nicole Berwald es catedrática interina de medicina de emergencias en el Hospital Universitario de Staten Island, en la ciudad de Nueva York. Enfatizó que para los millones de estadounidenses que vayan a las playas y a las piscinas este verano, el agua está bien.

"Estas actividades recreativas normalmente se realizan sin unos resultados peligrosos", dijo. "Una vez dicho eso, los nadadores deberían ser conscientes de los riesgos potenciales para su salud para que puedan disfrutar de los meses veraniegos al tiempo que se protegen a sí mismos".

El nuevo informe aparece en la edición del 29 de junio de la revista Morbidity and Mortality Weekly Report de los CDC.

Más información

Hay más consejos para evitar los gérmenes trasmitidos por el agua en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.

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