Cuando un ACV daña un lado del cerebro de un recién nacido, el otro lado se hace cargo

MARTES, 11 de octubre de 2022 (HealthDay News) -- Muchas habilidades lingüísticas son del "cerebro izquierdo", pero un nuevo estudio muestra que, cuando un recién nacido sufre un accidente cerebrovascular (ACV) en esa región, el cerebro es capaz de cambiar esos deberes lingüísticos al lado derecho.

Los investigadores señalaron que los hallazgos resaltan la maleabilidad del cerebro infantil, y podrían potencialmente apuntar a formas de tratar a los adultos que sufren unos ACV similares.

Cuando un ACV daña un lado del cerebro de un recién nacido, el otro lado se hace cargo

Los accidente cerebrovasculares ocurren cuando se interrumpe el suministro sanguíneo a una parte del cerebro, lo que priva al tejido en ese lugar. Dependiendo de la ubicación y el alcance del daño, los ACV pueden dejar a las personas con discapacidades físicas o problemas de memoria, pensamiento o comunicación.

Aunque la mayoría de los ACV ocurren entre los adultos mayores, pueden ocurrir en adultos más jóvenes, en los niños e incluso en los bebés.

Los ACV perinatales (los que ocurren cerca del momento del nacimiento) afectan a más o menos uno de cada 4,000 recién nacidos, según la Alianza Internacional de ACV Pediátrico (International Alliance for Pediatric Stroke).

El nuevo estudio, que se publicó en la edición del 10 de octubre de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, incluyó a 15 adolescentes que sufrieron un ACV isquémico perinatal. Se trata del tipo más común de ACV perinatal, y ocurre cuando una arteria cerebral es bloqueada por un coágulo sanguíneo.

En estos casos, el ACV había dañado las áreas que rigen al lenguaje en el hemisferio izquierdo del cerebro.

A pesar de esto, los 15 jóvenes tuvieron unas puntuaciones normales en las pruebas de las habilidades del lenguaje, lo que incluye a la capacidad de procesar las palabras y oraciones habladas e interpretar las emociones vocales.

Unas IRM especializadas revelaron cómo esto era posible: sus cerebros habían trasladado la responsabilidad de todas las habilidades lingüísticas a áreas específicas del hemisferio derecho del cerebro. El "cerebro derecho" en general maneja la parte de la emoción vocal, pero no el procesamiento delas palabras.

Los resultados demuestran la notable "plasticidad" del cerebro a principios de la vida, aseguró la investigadora principal, Elissa Newport, profesora de neurología en el Centro Médico de la Universidad de Georgetown, en Washington, D.C.

Se sabía que las personas que sufrían este tipo de ACV cuando acababan de nacer pueden tener unas habilidades lingüísticas típicas más adelante. Pero es importante comprender qué sucede en el cerebro que lo permite, según Newport.

Ese conocimiento podría resultar útil para desarrollar tratamientos para los ACV que ocurren en un momento posterior de la vida, anotó.

Los investigadores han tenido distintas ideas sobre cómo se recuperan las habilidades lingüísticas tras un ACV perinatal. Una es que las partes sin lesiones del hemisferio izquierdo se hacen cargo, y otra es que el cerebro de recién nacido es tan maleable que los deberes lingüísticos pueden ser asumidos por áreas que en general no tienen nada que ver con el lenguaje.

Una tercera hipótesis, comentó Newport, sostiene que las habilidades lingüísticas de la parte izquierda del cerebro se transfieren a una parte específica del hemisferio derecho: la corteza frontotemporal, que en general se encarga de interpretar la parte emocional de la comunicación.

Esto es lo que Newport y su equipo observaron en los participantes del estudio.

Su recuperación del lenguaje fue notable, aseguró Newport, dado que las lesiones que sufrieron en el hemisferio izquierdo habrían arrasado con las habilidades de comunicación en un adulto.

"Pensamos que les va tan bien porque, en los niños pequeños, el cerebro no está tan lateralizado", planteó Newport. Esto significa que las distintas funciones del cerebro no están fijas en un hemisferio, como sucede con los adultos.

Según el Dr. Solomon Moshé, neurólogo y profesor del Centro Médico Montefiore/Colegio de Medicina Albert Einstein, en la ciudad de Nueva York, "el cerebro en desarrollo cuenta con la capacidad de compensar una lesión muy grave".

Moshé, que no participó en el nuevo estudio, apuntó que "hemos visto a bebés que se recuperan de lesiones que los adultos no pueden tolerar".

Dijo que el mensaje de estos hallazgos para los padres es que "sean optimistas". Si un recién nacido sufre este tipo de accidente cerebrovascular, de cualquier formas hay muchas probabilidades de que tenga un desarrollo normal del lenguaje, añadió Moshé.

Newport dijo que aunque los cerebros de más edad no tienen la capacidad innata de este tipo de plasticidad, una pregunta es si se puede animar a que vaya en esa dirección. Por ejemplo, ¿podría una estimulación no invasiva de las estructuras del hemisferio derecho, junto con la terapia del habla estándar, ayudar a los sobrevivientes a un ACV con los impedimentos del habla?

Por supuesto, un ACV de gran tamaño en el hemisferio izquierdo puede afectar a funciones más allá del lenguaje. Y no se puede recuperar todo, anotó Moshé.

Los 15 jóvenes del estudio sí tuvieron algunos efectos duraderos de su ACV al principio de la vida, entre ellos parálisis de la mano derecha, y problemas leves con la memoria a corto plazo y la velocidad de procesamiento de la información.

Pero, en general, les iba muy bien, apuntó Newport, y muchos estaban estudiando para conseguir un diploma de educación superior, o ya lo habían conseguido.

Más información

Aprenda más sobre el accidente cerebrovascular en los recién nacidos en la Alianza Internacional de ACV Pediátrico.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Elissa Newport, PhD, professor, neurology, director, Center for Brain Plasticity and Recovery, Georgetown University Medical Center, Washington, D.C.; Solomon L. Moshé, MD, chair, neurosurgery and neurology, Montefiore Medical Center, professor, neurology, neuroscience & pediatrics, Albert Einstein College of Medicine, Bronx, N.Y.; Proceedings of the National Academy of Sciences, Oct. 10, 2022, online

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