Hispanos en EE.UU., ¿cómo promover una mejor alimentación?

Hispanos en EE.UU., ¿cómo promover una mejor alimentación?
La población hispana de Estados Unidos creció un 2% entre 2015 y 2016, hasta llegar a más de 57 millones de personas | Foto: ISTOCK

Los hispanos nacidos fuera de Estados Unidos tienen una mejor salud y menores riesgos que los nacidos en el país para algunos de los indicadores de salud como el cáncer, las enfermedades cardíacas, la obesidad, la presión arterial alta y el tabaquismo, según un informede los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

La obesidad, en particular, es común entre los hispanos de EE.UU. y es especialmente grave entre los jóvenes, según una investigación publicada en el Journal of the American Heart Association (JAHA).

El riesgo de obesidad entre los hispanos refleja una tendencia más amplia que los expertos en salud pública han denominado la "paradoja de la aculturación dietética".

"La paradoja proviene de los hallazgos epidemiológicos de los últimos 50 años que muestran que una mayor aculturación en la cultura dominante de los EE. UU. es mala para la salud. Si nos fijamos en los inmigrantes nacidos y criados en otros países que llegaron a Estados Unidos como adultos, tienden a ser más saludables que sus hijos estadounidenses", señaló Susana Ramirez, profesora de salud pública de la Universidad de California en Merced.

Gran parte del problema proviene de los hijos de inmigrantes que adoptan dietas estadounidenses. Estas dietas tienden a ser altamente procesadas y altas en ingredientes no saludables como grasa, sodio  y azúcar. También son bajas en ingredientes saludables como fibra, carbohidratos complejos y frutas y verduras frescas, explicó Ramirez.

Este tema es de particular interés, si tomamos en cuenta que la población hispana de Estados Unidos creció un 2% entre 2015 y 2016, hasta llegar a más de 57 millones de personas. Esto significa que cerca de 1 de cada 6 personas en el país son hispanas y para el año 2035 podrían ser casi 1 de cada 4, según cifras  de los CDC.

Dieta y valores culturales

Ramírez y sus colaboradores llevaron adelante una investigación sobre la dieta y los valores culturales.  Encuestaron a mujeres jóvenes y biculturales, de entre 18 y 29 años, de ascendencia mexicana que hablan inglés con fluidez.

Los resultados señalaron que las participantes estaban orgullosos de su herencia mexicana, que asociaron con el tiempo de la familia, la cocina tradicional mexicana y el idioma español. Aunque muchas admitieron tener un conocimiento limitado de las técnicas culinarias tradicionales, y sólo una fracción hablaba español con fluidez, los tres aspectos de la cultura tradicional tuvieron una enorme importancia personal.

También informaron un deseo de comer saludablemente.  Las participantes enumeraron el control de las porciones, las comidas balanceadas y las frutas y verduras como parte de una dieta saludable; los alimentos fritos y los alimentos con alto contenido de grasas y azúcar fueron vistos como no saludables. Además, pudieron identificar las consecuencias específicas de una alimentación poco saludable, incluida la obesidad y la diabetes.

En general, el mensaje sobre los aspectos globales de una dieta saludable había llegado al grupo, pero no tenía el efecto deseado.

Las encuestadas consideraron la cocina tradicional mexicana como esencial para mantener su identidad étnica, pero la mayoría describió la comida mexicana como insalubre e incompatible con una dieta saludable.

Comunicación

Si bien investigaciones anteriores sugirieron que los mexicanos adoptan dietas poco saludables en Estados Unidos, este estudio encontró evidencia de que lo hacen, al menos en parte, debido a la percepción de que las dietas estadounidenses son más saludables que las mexicanas.

La solución, según Ramirez, es un nuevo enfoque para la comunicación de la salud: un enfoque que se basa en la importancia de la cultura hispana.

"Los mensajes de vida saludable a menudo no tienen en cuenta la cultura. Para mí, eso sugiere un enfoque bastante radical para la comunicación de la salud, un enfoque basado en el empoderamiento", dijo Ramírez.

Según la especialista, las intervenciones para mejorar las dietas de los hispanos deberían incluir un énfasis en la familia y en el uso de las claves lingüísticas en español.

"Es necesario hablar sobre la alimentación y la nutrición como derechos que pueden defender en su comunidad. Hablar acerca de cómo las poblaciones hispanas se enfocan de manera desproporcionada en la comercialización de comida chatarra en sus comunidades. Es un enfoque que permitiría a las jóvenes hispanas descolonizar su dieta", resumió Ramirez.

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