Día nacional de la pizza: las buenas y las malas

La pizza es un alimento tan popular en Estados Unidos que tiene hasta un día propio: el 12 de noviembre. En esta fecha, se "conmemoran" todo tipo de variedades, excepto las que llevan anchoas. Hay otra fecha, el 9 de febrero, que también está dedicada a la pizza. Cualquiera de las dos que sea la "verdadera", esta comida lo vale por su delicioso sabor. 

La doctora argentina Mónica Katz, experta en nutrición y obesidad, explica que las nuevas tendencias de alimentación sugieren comer de todo un poquito, para lograr que la dieta sea un placer y no un castigo. Y cuando se dice "dieta" se refiere a una forma saludable de alimentarse, y no a un cúmulo de privaciones que solo te hacen sufrir y volver a engordar al poco tiempo. Por eso una porción de deliciosa pizza estaría permitida...pero solo una. Y hay alternativas con menos calorías que no necesariamente atentan contra tu figura.

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En sus orígenes, en Italia y Grecia, la pizza era un alimento nutritivo y sano, que solo contenía harina, aceite de oliva y tomate. Pero con el tiempo se le fueron agregando combinaciones de ingredientes que la convirtieron en una verdadera bomba de tiempo.

En estos días, una sola porción de pizza puede llegar a superar las 300 calorías, que representan alrededor de 1/8 de las calorías totales diarias que se deben ingerir para tener un peso adecuado. Tambièn pueden contener hasta 800 mg de sodio, que representa un tercio de lo recomendable por día, según aconsejan las Guías Dietarias para Americanos. 

Pero no hay que hacer de la pizza un alimento maldito, ya que su contenido nutricional puede llegar a ser nutritivo, según dependa de los ingredientes que lleve. Y si eliges prepararla en casa tendrás un mayor control e incluso utilizar ingredientes más sanos, nutritivos y menos cargados de calorías, sodio y grasa. 

Por ejemplo, puedes reemplazar la mozzarella y el jamón por variedades más magras o reducidas en sodio y calorías. Y utilizar ingredientes que aporten fibra y vitaminas, como tomate natural, cebolla, pimientos, champiñones o alcachofas. Si la haces a la parrilla podrás lograr la textura crujiente de las pizzerías, e incluso versiones más delgadas, con menos harina. 

Pero si la cocina no es lo tuyo o no tienes ni tiempo ni ganas de preparar pizza casera y decides comprarla hecha, recuerda estas reglas de oro que te ayudarán a hacer una buena elección:

  • pide la que tenga uno solo ingrediente y una salsa simple
  • ordena la más delgada, tipo “thin crust”
  • no te tientes con las ofertas “2 x 1” o “te damos una mediana gratis si compras una grande”. Con la tentación de gastar menos, ahorrarás dinero pero ganaràs calorías, libras y malhumor. 
  • separa dos porciones y reparte el resto, y evita que queden “sobras” en el refrigerador. 
  • el día que comes pizza, dile NO a otros excesos como sodas o postre. Elige sodas dietéticas y una fruta.

Las cadenas de pizza ofrecen variedades con distintos porcentajes de grasa, sodio y calorías, Por ejemplo, una porción de una pizza con queso de 12” de diámetro (30 cm) de Pizza Hut, aporta 240 calorías, 20 mg de colesterol y 500 mg de sodio. Si eliges la “pepperoni lovers”, subirá a 310 calorías por porción, 35 mg de colesterol y 780 mg de sodio. Pero si optas por la de vegetales, consumirás 220 calorías por porción, 15 mg de colesterol y 460 mg de sodio. Consultando la información nutricional podrás comer algo sabroso pero cuidando las calorías, las grasas y el sodio.

Según un estudio realizado en la Universidad de Illiniois, en Chicago, uno de cada cinco niños pequeños y casi uno de cada cuatro adolescentes come pizza como comida o refrigerio. Lisa Powell, profesora de políticas y administración de la salud y autora de la investigación, informa que dado que la pizza sigue estando muy presente en las dietas de los niños, debemos hacer que la norma sea consumir las opciones más saludables. Por eso sugiere que los fabricantes de alimentos se esfuercen por reducir su contenido de grasa saturada y sodio y aumentar su contenido de harinas de grano entero. 

En la investigación el equipo de Powell analizó datos de cuatro Encuestas nacionales de examen de salud y nutrición de EE.UU. de 2003 a 2010. Las familias de casi 14,000 niños y adolescentes de 2 a 19 años de edad reportaron lo que sus hijos habían comido en las 24 horas anteriores. Los días que los niños comían pizza, consumían 84 calorías más, 3 gramos más de grasa saturada y 134 miligramos más de sodio que el promedio, hallaron los investigadores. En esos días, los adolescentes ingirieron 230 calorías, 5 gramos de grasa saturada y 484 mg de sodio adicionales.

El estudio demostró que comer pizza representa más del 20 % de la ingesta de calorías del día. Y los malos hábitos de alimentación (demasiadas calorías, sal y grasa) aumentan el riesgo de los niños de enfermedades relacionadas con la nutrición, como la diabetes tipo 2, la hipertensión y la obesidad, 

Para que la pizza sea más saludable, Powell sugirió usar harinas de grano entero para la masa, incluir más frutas y verduras en lugar de carne, y usar menos queso o quesos con sabores menos concentrados. Si no se incluye carne y se usa mozzarella de leche semidesnatada, albahaca, cebolla y ajo, una pizza puede tener menos de 200 calorías por porción, aconsejan los expertos. 

HolaDoctor tiene algunas versiones de pizza con menos calorías que te pueden servir para este día nacional, si es que decides respetar las efemérides. ¡Enciende el horno!