¿Es un problema comer chile si tengo hígado graso?

Una dieta alta en fibra y que incluya alimentos con un índice glucémico bajo es benéfico para aquellos que padecen Hígado graso debido a que se propician bajos niveles de insulina.

Las hierbas y especias, ampliamente empleadas para sazonar platillos contribuyen significativamente al gusto y sabor de los platillos.

Las personas con hígado graso por lo general son asintomáticas, pero algunas pueden presentar dolor en la parte superior derecha del abdomen. | Foto: GETTY IMAGES

En las últimas décadas investigaciones han mostrado varios efectos potenciales para la salud de los efectos de las especias, entre ellos la cúrcuma, la canela, el ajo y el chile.

Especialmente efectos relacionados con el metabolismo de los lípidos, control de la diabetes, funciones digestivas y su potencial antioxidante.

Una cucharada de chile es buena para el hígado

Se ha visto en un estudio publicado por la revista American Journal Clinical Nutrition en 2006 que 30 g de chile cayena o pimienta roja podría reducir los niveles de insulina después de una comida.  

Este efecto es mayor en personas con sobrepeso, lo cual favorece a la pérdida de peso, aunado a otras medidas. 

La explicación más probable es que el consumo de chile influye en los receptores de las células del hígado, lo que permite que el exceso de insulina se elimine más rápidamente.

Si no te gusta el chile, puedes utilizar otras hierbas como la canela y la cúrcuma para contribuir a la reducción de los niveles de azúcar e insulina en sangre. Esto debería ayudar a quienes padecen hígado graso.

¿Qué es el hígado graso no alcohólico?

El hígado graso no alcohólico, se refiere a una variedad de afecciones hepáticas que afectan a las personas que beben poco alcohol o incluso no lo ingieren. Como característica principal es el exceso de grasa almacenada en las células hepáticas.

Suele no haber síntomas, en ocasiones puede haber fatiga o dolor en la parte superior  derecha del abdomen.

Factores relacionados con la enfermedad del hígado graso no alcohólico 

-Sobrepeso u obesidad, en especial exceso de grasa abdominal.

- Resistencia a la Insulina.

-Diabetes y Prediabetes.

-Niveles altos de grasas en sangre (colesterol y triglicéridos).

-Síndrome metabólico.

-Hipotiroidismo.

Estos indicadores de salud, entre otros combinados entre sí parecen propiciar el depósito de grasa en el hígado.

Prevención, la clave para evitar el Hígado graso no alcohólico

-Mantén una dieta saludable

Elige una dieta saludable que sea rica en frutas, vegetales, cereales integrales y grasas saludables.

-Mantén un peso saludable

Si tienes sobrepeso, reduce las calorías ingeridas al día. Si tienes un peso adecuado, trata de mantenerlo eligiendo una dieta saludable.

En MiDieta podrás encontrar planes de alimentación y ejercicio adecuados para ti. Podrás bajar o mantener tu peso en forma gradual y segura.

-Haz ejercicio

Haz ejercicio la mayoría de los días de la semana. Empieza gradual. En MiDieta podrás encontrar una calculadora de ejercicios y rutinas sugeridas. Antes de empezar cualquier rutina de ejercicio consulta con tu entrenador o médico deportivo.

Así mismo, consulta a tu médico sobre el diagnóstico y tratamiento del hígado graso.

Fuente: Mayo Clinic