Toe-besity: la obsesión por tener pies "obesos"

Sonrisa rusa
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Sonrisa rusa

La tenista rusa Maria Sharapova exhibe el trofeo obtenido en la final del Abierto de Francia, en junio de 2014. Luce unos elegantes zapatos de taco altísimo, y a juzgar por su sonrisa, les resultan tan cómodos como las zapatillas de tenis. Pero no todas pueden hacer como ella…

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Cada vez son más los que acuden al cirujano plástico para "solucionar" el problema de los pies gordos. La obsesión por eliminar la gordura de los dedos de los pies se denomina “toe-besity”, y hay especialistas que se dedican a afinarlos con liposucción. En 2013 se realizaron 1,000 intervenciones en EE.U.U. y la tendencia ya llegó a Europa.

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Oliver Zong, podólogo de moda en Manhattan, fue quien bautizó “toe-besity” al hecho de tener los dedos de los pies demasiado rellenitos como para lucir sandalias. Tras diez años de experiencia en este tipo de cirugías, afirma que cada vez se tiene más en cuenta el aspecto de los pies y el ancho de los dedos.

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La voz de los expertos

La Asociación Médica Americana de Podólogos sostiene que la cirugía de pies debería realizarse únicamente por razones médicas. “Los procedimientos quirúrgicos en tobillos y pies son generalmente para aliviar el dolor, restablecer la función y reconstruir deformidades. Pueden tener el beneficio adicional de mejorar la apariencia”, declaró la institución.

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Pese a los comentarios, el doctor Zong no ve inconvenientes en la operación siempre que sea segura. "Es como cualquier otro tipo de cirugía cosmética. Hay personas acomplejadas con su aspecto que luego ganan autoestima y se sienten más confiadas. Hay gente que nunca ha mostrado los pies a su pareja”, justifica.

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Otros expertos dicen...

El doctor Michael Fiorillo, de la ciudad de Nueva York, admite que no le agrada este tipo de cirugías y no la practica entre sus pacientes. No está de acuerdo con las técnicas que se utilizan y cree que están en el límite de la falta de ética. Según dice, es una intervención riesgosa que puede causar daños permanentes en los pies.

Sólo operar cuando hay dolor

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La doctora Hillary Brenner es podóloga en Nueva York y vocera de la Asociación Médica Americana de Podiatría. No considera ética la cirugía para corregir los dedos gordos de los pies; la única viable es en caso de dolores agudos que no se puedan aliviar con métodos tradicionales como zapatos ortopédicos, parches, etc.

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Las geishas como precursoras
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La obsesión con el tamaño de los pies no es novedad. Entre los siglos 10 y 20, los chinos tenían la costumbre de vendar los pies de las niñas desde de los 6 años, para que se mantuvieran pequeños. Las tiras de seda o algodón se ajustaban a diario y al tiempo los pies no medían más de 4 o 6 pulgadas (10 a 15 cm).

Pero la tortura china no termina ahí
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Pero la tortura china no termina ahí

En este terrible ritual de belleza se masajeaba los pies de las niñas con un ungüento de sangre de animal y hierbas. Luego les rompían los huesos de los dedos y los envolvían hacia abajo. Las mujeres dueñas de un pie de 7 cm, o “Loto dorado”, se sentían muy orgullosas ya que representaba erotismo puro.

Los riesgos de buscar la belleza

La doctora Brenner sólo justifica esta cirugía para restablecer funciones de marcha o corregir deformidades. Hay riesgos con la anestesia, de contraer infecciones y eventual deformidad si no se realiza correctamente. "No es como una cirugía estética: hay cambios drásticos en la estructura del pie", asegura la experta.

Loub Jobs, el arte de pensar con los pies

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No siempre manda el sentido común y la moda pone sus reglas. En el Reino Unido se realiza una operación para poder soportar los tacos de 7 pulgadas (unos 18 centímetros) que usan las celebridades.Se la llama “Loub Jobs” en alusión al diseñador de calzado Christian Louboutin.

Unos se sacan, otros se ponen
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Victoria Bechkam, Gwyneth Paltrow y Katy Perry son adictas a los tacones que le dan una posición antinatural al pie. Para poder usarlos sin sufrir, la intervención infiltra material de relleno en los dedos gordos del pie, los talones y los metatarsos para hacer la superficie del pie más acolchada.

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Pisando... o gastando fuerte

El costo de este tipo de cirugías, tanto la que intenta corregir la “toe-besity” como la de relleno para acolchar la superficie del pie, no está cubierto por las compañías aseguradoras. Consideran que son “cosméticas” y no una necesidad médica; pese a esto son muchos los pacientes que llegan a gastar 2.500 dólares en ellas.

El sueño de mostrar...¡los pies!

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Esta cirugía tienen pros y contras. Un paciente declaró con alegría que ahora no tendría que esconder nunca más sus pies. Dijo adiós a los zapatos o zapatillas cerradas en el verano, y confesó, con algo de pudor: "El sueño de mi vida era usar flip-flop o chanclas", ahora lo podré hacer. ¿Valdrá la pena correr el riesgo?

¿Por qué es la adicción al quirófano?

El cirujano plástico Tony Nakhla no opera la “toe-besity” pero explica que hay personas obsesionadas con pequeñas imperfecciones de su cuerpo. Sufren de dismorfia corporal e incapacidad de sentirse conformes consigo mismos. Un cirujano responsable debe detectar a estos individuos que ven en su apariencia un problema que no existe.

La maestra ahora enseña...sus pies

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Según la Sociedad Inglesa de Quiropedistas y Podólogos, cada vez son más los que quieren pies con dedos delgados. Como ejemplo, una maestra gastó 2,000 libras en una operación cosmética y confiesa sentirse “encantada” ya que nunca había podido usar sandalias: sus dedos eran tan feos que la hacían sentir avergonzada.

Sentirse hinchada es común

Según los Institutos Nacionales de la Salud ,las mujeres embarazadas experimentan hinchazón en los tobillos por un aumento en la acumulación de líquidos, e incluso deben usar una talla de calzado mayor. El de talón abierto puede resultar más cómodo, especialmente en el verano.

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No sólo en el embarazo

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Las mujeres que esperan un bebé rara vez pueden llevar calzado muy abierto o con tacos altos. Pero hay otros miles de mujeres que si estar embarazadas, tampoco usan sandalias debido ya que tienen el complejo de "dedos gordos".

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