Selladores dentales para niños, ¿sí o no?

Selladores dentales para niños, ¿sí o no?
La higiene bucal puede resultar difícil en los molares traseros, donde se acumulan restos de comida. | Foto: GETTY IMAGES

Si un niño se cepilla los dientes tres veces al día, usa hilo dental y evita comer dulces, se supone que la salud de sus dientes debería estar asegurada. Entonces, ¿por qué algunos odontólogos pediatras recomiendan el uso de selladores dentales? ¿De verdad, son necesarios?

“Si quieres proteger los dientes de tu niño y no preocuparte por caries dentales dolorosas o por tener que faltar a la escuela para ir al dentista para la colocación de empastes dentales, entonces sí, ¡los selladores dentales son necesarios!”, explica la especialista en odontología pediátrica Patricia Braun, quien también es parte de la Academia Americana de Pediatría (AAP).

¿El hilo dental puede ser dañino?

Un sellador dental es una simple capa protectora de resina, muy delgada, que se aplica en la superficie de los dientes traseros del niño. La experta explica en la web de la AAP que esta capa evita que se formen caries en los cavidades profundas de los dientes traseros y puede protegerlos por muchos años y previenen 80% de las caries de las muelas traseras.

La Asociación Dental Americana (ADA) también apoya el uso de selladores en los pequeños, ya que, aunque haya una buena higiene dental, no siempre es fácil limpiar cada rincón y hendidura de sus dientes, más aún en el caso de los molares. Por estar en la parte de atrás de la boca y ser ásperos y desiguales, son el lugar ideal para que se acumulen restos de comida y bacterias que causan caries. Los selladores reducen el riesgo de descomposición en casi el 80% de los molares.

Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) publicaron un informe en 2016 sobre la importancia de los selladores para los niños. Entre otros puntos decían que a solo el 43% de los niños de 6 a 11 años le aplican selladores y que los pequeños en edad escolar que no los usan tienen casi tres veces más caries que los que sí llevan selladores.

Los selladores no son un sustituto del cepillado, pero sí pueden evitar que se formen cavidades. La ADA los describe como “impermeables para tus dientes” que no dejan penetrar bacterias.

El proceso para aplicar los selladores es sencillo y no causa dolor, se puede hacer a niños y también a adultos y su efecto puede durar por años. Para aprovechar la protección al máximo, lo ideal es sellar los dientes apenas estos salgan, pero un especialista en odontología pediátrica te puede indicar cuál es el momento más apropiado.

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