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Hombres comparten con simios... la crisis de los 50

Al parecer, la mitad de la vida es crítica tanto para los seres humanos como para los primates, demuestra una investigación publicada en la última edición de la revista  “Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America” (PNAS).

Científicos de la Universidad de Warwick, en el Reino Unido, coordinados por Andrew Oswald, analizaron el comportamiento de 508 simios, entre ellos chimpancés y orangutanes, y comprobaron que tanto en los monos como en los humanos existe lo que se llama la “curva U”: mayor bienestar en la juventud, menor en la edad media, es decir los 40-50 años, y mayor nuevamente en el otoño de la vida.

| Foto: HOLADOCTOR

Puntos clave

El análisis fue realmente exhaustivo, los investigadores trabajaron durante varios años con 155 chimpancés de zoológicos japoneses, 181 de zoos de Estados Unidos y Australia, y 172 orangutanes de Estados Unidos, Canadá, Australia y Singapur. Observaron sus conductas, cómo cambiaban cuando entraban en la edad media de sus vidas. La curiosa “curva U” era idéntica a la de los seres humanos. 

Pero... ¿por qué la similitud? Los monos, como los hombres, mostraban la misma alegría y esperanza de la juventud, la misma decepción por las metas no logradas (por ejemplo no conseguir alimento para el grupo), por el paso del tiempo o las estaciones, o por la lejanía de las crías. Y finalmente adquirían “la sabiduría que da la edad”, indica el artículo científico, para dejar de lamentarse, ponerse más allá de las frustaciones, y disfrutar del resto de la vida.

El equipo de Oswald comparó la información recogida a lo largo de la vida de estos primates, con los parámetros conocidos de bienestar en el ser humano —como la medida de la felicidad, el ingreso, la salud mental, etc— y se encontró con el hallazgo. Ya sea en la selva, el hábitat del zoo o el vecindario, monos y hombres tenían la misma “curva U” de alegrías, esperanzas y decepciones en las mismas etapas de la vida.

Y esa curva irremediable, al parecer marcada por la biología, como diría Darwin, se presenta tanto en hombres como en mujeres, en machos como en hembras, concluyeron los científicos. Ellos aseguran en su artículo que este nuevo conocimiento ayudará a poder investigar con los monos, en laboratorio, nuevas formas de mejorar el bienestar del ser humano cuando llega la edad crítica de la mitad de la vida.