Una beba se tragó una pelota que se infló dentro de su cuerpo

La lista de objetos peligrosos para los bebés parece seguir creciendo: hace poco se sumaron las cápsulas de detergente y ahora se añade un juguete: unas pelotas que aumentan su tamaño al absorber agua, las cuales provocaron que una beba de ocho meses tuviera que ser operada de urgencia.

Estos juguetes, conocidos comercialmente como Water Balz, son del tamaño de una canica y están fabricados con un polímero superabsorbente y flexible que, al estar en contacto con agua o cualquier fluido, puede expandirse hasta alcanzar 30 veces su tamaño original (foto), aunque el fabricante asegura que puede expandirse hasta 400 veces.

Una beba se tragó una pelota que se infló dentro de su cuerpo
| Foto: UNIVISION

La pequeña, cuyo nombre es Aunraya, se encontraba bajo el cuidado de su abuela cuando se tragó la pelota; el juguete entonces empezó a expandirse dentro de la niña al absorber la humedad de su cuerpo. Poco menos de 12 horas después, la pelota era tan grande que había bloqueado el sistema digestivo de Aunraya.

Cuando su intestino quedó bloqueado, Aunraya empezó a vomitar bilis, su vientre se inflamó y empezó a padecer estreñimiento severo.

La niña fue llevada a urgencias y le tomaron rayos X. En las imágenes la pelota que se tragó no se veía, sin embargo, había algo raro en su intestino: éste aparecía inflado en unas áreas y contraído en otras.

De acuerdo con el Dr. Oluyinka Olutoye, pediatra del Texas Children's Hospital, "Cuando el intestino se tapa completamente, las cosas que llegan a él se acumulan, hinchándolo; por el contrario, las partes del intestino que siguen al bloqueo, al estar vacías, se contraen. Justo como pisar una manguera".

Aunraya fue sometida a una cirugía de emergencia para extraer la pelota de su intestino; cuando lograron retirarlo, el juguete medía poco más de 1.3 pulgadas (3.5 centímetros)

"Operamos a esta pequeña justo a tiempo: si la cirugía hubiera tardado más, su intestino hubiera podido perforarse, dando lugar a una peritonitis", comenta el Dr. Olutoye, quien atendió a la pequeña Aunraya.

El Dr. Olutoye, además, advierte que "Este tipo de juguetes se está volviendo cada vez más popular, así que habría que tomar este caso como una señal de alarma".

Asimismo, el especialista aconsejaría visitar al médico de inmediato en el caso de que un pequeño tragara algún objeto extraño: "Mucha gente tiende a esperar, para ver cómo evoluciona el problema, y retrasan la atención médica; sin embargo, al hacer esto sólo provocarían que las cosas empeoraran".

Por su parte, Grant Cleveland, CEO de Dunecraft, Inc., la compañía fabricante de las Water Balz, asegura que "Estos juguetes obviamente no están dirigidos a bebés de ocho meses, sino a niños mayores de cuatro años. Un bebé no tiene nada qué hacer cerca de un juguete como éste. Sería absurdo tratar de convertir las Water Balz en un peligro público por este caso".

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