Mundial de fútbol, ¿Qué jugadores tienen riesgo de muerte súbita?

En abril de 2015, Gregory Mertens, de Bélgica, un jugador de 24 años aparentemente sano y en la plenitud de su carrera, colapsó y entró en coma durante un partido de fútbol. Tras pasar internado en grave estado durante 3 días, falleció, dejando consternados a millones de espectadores y a la comunidad deportiva mundial; la causa de muerte declarada fue una insuficiencia cardíaca.

Resultan inexplicables estas muertes: si los médicos recomiendan hacer ejercicio, entre otros hábitos saludables, para mantener un corazón a salvo, entonces la lógica indicaría que los deportistas deben tener un corazón sano. Eso es cierto, pero a veces, paradójicamente, el ejercicio físico intenso actúa como desencadenante de una enfermedad coronaria preexistente. 

Gregory Mertens, de Bélgica, tenía 24 años cuando colapsó y murió de un ataque cardíaco mientras jugaba. | Foto: GETTY IMAGES

En los últimos 20 años, la muerte súbita de atletas famosos ha encendido la alarma. Y con el comienzo del Mundial de Fútbol Rusia 2018, en muchos clubes alrededor del mundo se recuerda a los jugadores de fútbol que perdieron la vida en un campo de juego, la mayoría, atléticos y jóvenes.

Las muertes más recientes y conocidas de futbolistas en el campo de juego por problemas cardíacos súbitos son: Marc Vivien, de Camerún, (2003), se desplomó en pleno partido tras sufrir un paro cardíaco; Paulo Sergio Oliverira Da Silva de Brasil (2004) más conocido como Sergio Serginho, colapsó en un evento y murió por un ataque cardíaco a la media hora de ser trasladado a un hospital; Antonio Puerta, de España (2007) no pudo resistir los paros cardíacos en cadena que le provocó una anomalía ventricular; Phill O’Donnell, de Escocia (2007) tuvo una apoplejía fatal (infarto cerebral) y colapsó en el campo de juego; Pierre Mario Morosini, de Italia (2012) cayó en el césped e intentó levantarse pero volvió a caer: ni los masajes de reanimación pudieron salvarlo de un ataque cardíaco y a los pocos minutos falleció. Pero son muchos más los casos similares, suman varios cientos de fallecimientos.

¿Se podrían haber evitado algunas tragedias? Los deportistas murieron debido a paros cardíacos durante los partidos porque sus compañeros de equipo, los entrenadores y otros, no realizaron Reanimación Cardiopulmonar (RCP) de inmediato en 3 de cada 5 casos, halló un estudio de 2018 de Universidad de Tel Aviv, en Israel. En cambio, se esforzaron en evitar que el deportista se tragara su lengua, basándose en una idea errónea de que eso es lo que se debe hacer para prevenir que una persona con un paro cardíaco muera asfixiada. 

El Dr. Angel D Romero Galicia, especialista en Medicina del Deporte e integrante del equipo HolaDoctor Consultas, coincide: “El abordaje a través de la RCP es fundamental para el manejo inicial del paciente que estamos identificando con un probable fallo cardiaco” explica. 

“Además del RCP, la FIFA recomienda tener en cada lugar donde se disputa un partido de fútbol, un Desfibrilador Automático Externo (DAE). Con un adecuado y rápido uso del DAE, podríamos aumentar la tasa de supervivencia hasta en un 60%” agrega el Dr. Romero.

¿Qué es la muerte cardíaca súbita?

La muerte cardíaca súbita (SCD por su sigla en inglés) de un atleta es un evento raro, pero trágico. La Facultad de Cardiología de Estados Unidos define a la SCD como una ''muerte súbita no traumática e inesperada que puede ocurrir a partir de un paro cardíaco, dentro de las 6 horas de un estado de salud previamente normal''. 

Muchos jugadores de fútbol o de otros deportes de competencia estaban sanos antes de ingresar al campo de juego, pero colapsaron durante la competencia. ¿El corazón no dio señales, no hubo síntomas? El Dr. Romero cree que “Lamentablemente no hay sintomatología especifica previa que nos ayude a identificar este tipo de padecimiento como un estándar, sin embargo, en algunas ocasiones el jugador puede presentar una conducta errante, dolor torácico o simplemente, podemos ver como se desploma en el campo de juego, y como su nombre lo dice, es súbito”. 

Lamentablemente, los atletas están más expuestos: el ejercicio actúa como desencadenante de la muerte súbita cardíaca en personas con enfermedad cardiovascular. El riesgo de muerte súbita en atletas jóvenes con enfermedad cardiovascular preexistente es 2,5 veces mayor que en los que no son atletas. Más del 90% de los casos de muerte súbita cardíaca ocurren durante o inmediatamente después de una sesión de entrenamiento o competición deportiva, informa una revisión publicada en la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. 

Según el Centro Nacional para la Investigación de Lesiones Deportivas Catastróficas de EE. UU., la tasa de SCD es cinco veces mayor en atletas masculinos que en femeninos (0,75 Vs. 0,13 por cada 100,000 atletas cada año).

Principales causas de muerte cardíaca súbita

Una variedad de problemas cardiovasculares representan las causas más comunes de muerte súbita en atletas competitivos. 

Por ejemplo, en los deportistas jóvenes (menores de 35 años), la gran mayoría se deben a anomalías cardiovasculares subyacentes, como la miocardiopatía hipertrófica, las anomalías coronarias congénitas y la displasia arritmogénica del ventrículo derecho (DAVD).

Estas muertes ocurren más comúnmente en deportes de equipo como el baloncesto y el fútbol, que tienen los niveles más altos de participación. 

Hay otras anomalías cardíacas menos comunes como fallas eléctricas que también pueden provocar la muerte súbita. Además, algunas sustancias prohibidas, especialmente los esteroides anabólicos o estimulantes, pueden causar arritmias cardíacas letales, incluso en atletas sanos sin antecedentes de enfermedades cardíacas, según informa la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. 

La importancia de la prevención 

Actualmente hay 2 tipos de recomendaciones, diseñadas por países americanos y europeos respectivamente, similares en sus componentes que constan de 12 ítems a tener en cuenta (estudios, pruebas y antecedentes familiares) para considerar a los jugadores como aptos para la competencia deportiva. Y se han centrado en identificar a los atletas con riesgo cardiovascular potencial de muerte súbita. 

Si estas reglamentaciones existen ¿Por qué los controles médicos obligatorios no pueden prevenir las muertes cardíacas súbitas? “El problema se ha detectado en la falta de apego en las sugerencias que otorgan las  instituciones médicas internacionales por parte de los equipos, inclusive, la FIFA ha solicitado de manera obligatoria realizar los mínimos estudios para descartar una patología estructural o de conducción del corazón (para prevenir más muertes súbitas), en este caso sería una historia clínica familiar y personal, exploración física con especial atención en el sistema cardiovascular y un electrocardiograma de reposo. Y si en alguno de estos procedimientos saliera algún resultado anormal, existen más estudios para profundizar, como la Prueba de Esfuerzo (vital para ver cómo funciona el corazón en tiempo real), la Resonancia Magnética y Ecocardiografía, entre otros” explica el Dr. Romero.

Muchas tragedias han ocurrido por evadir los controles necesarios o por no reanimar apropiadamente, entonces, las instituciones y los profesionales deben estar capacitados y darle importancia a este tema, de gran relevancia y de alto impacto.

Al respetar estrictamente las pruebas recomendadas, muchos atletas pueden no ser declarados aptos, pero pueden salvar su vida, explica el Dr. Romero. “Durante mi preparación como especialista, hice evaluaciones morfo-funcionales en las que se incluía historia clínica, examen físico, electrocardiograma de reposo y pruebas de esfuerzo a varios tipos de deportistas, desde jugadores de futbol de la primera división de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) hasta atletas olímpicos nacionales; afortunadamente para la vida de algunos atletas, se detectaron oportunamente enfermedades que eran potencialmente generadoras de una probable muerte súbita” concluye el experto.

¿Tienes más preguntas sobre este tema? Consulta con nuestros especialistas, sin costo, en HolaDoctor Consultas.


Más para leer sobre enfermedades cardíacas