Niveles bajos de vitamina D ¿una vida más corta?

Niveles bajos de vitamina D ¿una vida más corta?
La principal causa de mortalidad se vinculada al déficit de vitamina D, fue la diabetes. | Foto: ISTOCK

Los beneficios de la vitamina D y las consecuencias que un déficit de ella puede generar se encuentra en el foco de muchas investigaciones. Ahora, un estudio analizó durante 20 años a más de 78 000 personas y encontró que los adultos jóvenes y de mediana edad con niveles bajos de vitamina D podrían tener vidas más cortas.

El doctor Rodrig Marculescu, autor del trabajo, señaló que sus hallazgos "fortalecen las razones por las que se debe intensificar la complementación con vitamina D, sobre todo durante la niñez y edades más tempranas".

Respecto a la causa de muerte, el déficit de vitamina D se vinculó de forma más clara con las complicaciones de la diabetes. Los autores señalaron que los participantes con niveles más bajos de la vitamina en sangre tenían casi tres veces más probabilidades de fallecer durante el período de seguimiento.

Esta investigación amplía las numerosas evidencias que vinculan los niveles bajos de vitamina D con varios efectos sobre la salud, más allá de unos huesos más delgados y débiles, que se reconoce desde hace tiempo. Otro ejemplo es el trabajo publicado en la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) en Chicago, el 3 de junio, que señaló, tras analizar a más de 79,000 personas, que esta vitamina sería capaz de ayudar a prolongar la vida de las personas que padecen cáncer.

Otros estudios también analizaron el vínculo con la diabetes, como el publicado en New England Journal of Medicine, aunque sus resultados no fueron prometedores. Sin embargo, Marculescu cree que esto podría deberse, en parte, a que tomar complementos de vitamina D en una etapa tardía de la vida quizá no sea suficiente para prevenir la enfermedad. Sus resultados se presentaron en la reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes, que tuvo lugar entre el 16 y 20 de septiembre en Barcelona.

Relación con la salud

Junto a su equipo, Marculescu encontró una relación clara entre los niveles de vitamina D en sangre y el riesgo de muerte prematura, sobre todo entre las personas menores de 60 años. Las que tenían unos niveles de 10 nmol/L (nanomoles por litro) o menos presentaban un riesgo casi tres veces más alto de fallecer durante el estudio, en comparación con las que tenían 50 nmol/L, considerado un nivel "adecuado" para la salud general, según los Institutos Nacionales de Salud (NIH).

En contraste, las personas de mediana edad y más jóvenes con unos niveles de vitamina D de 90 nmol/L o más altos presentaban un riesgo de fallecer más bajo que las que tenían 50 nmol/L.

Los suplementos de vitamina D son de los más consumidos en EE. UU. | Foto: IStock

Cuando los investigadores se enfocaron en las causas de muerte, hallaron que los niveles más bajos de vitamina D mostraban débiles conexiones con la enfermedad cardiaca y el cáncer. Pero, las personas con déficit tenían un riesgo cuatro veces más alto de fallecer por complicaciones de la diabetes, en comparación con las que tenían niveles adecuados.

Aunque el motivo no está claro, Marculescu cree que hay razones verosímiles por los que la vitamina D podría vincularse con la diabetes en particular. Esto se debe a que funciona como una hormona en el cuerpo, ayudando a regular al sistema inmunitario. Esto es relevante en la diabetes tipo 1, porque se trata de una enfermedad autoinmune.

La vitamina D también es importante para las células que producen la insulina, hormona que regula el azúcar en la sangre, y para la sensibilidad del cuerpo a la misma. "Esto es relevante para la diabetes tipo 2", apuntó Marculescu.

Por este motivo, los autores recomendaron seguir los consejos de la Sociedad Endocrina, que recomienda el siguiente consumo de vitamina D a diario:

  • En infantes de 0 a 12 meses: 10 gramos.
  • En niños de 1 a 18 años: 15 gramos.
  • En adultos hasta los 70 años: 15 gramos.
  • En mujeres embarazadas o en periodo de lactancia: 15 gramos.

Connie Diekman, dietista registrada que no participó en el estudio, estuvo de acuerdo con que "el rol de la vitamina D en el cuerpo parece ir más allá de simplemente ayudar con la absorción del calcio y la salud ósea". Sin embargo, consideró que esta investigación "todavía está en evolución". Eso significa que todavía no está claro si mejorar la ingesta de vitamina D, a través de alimentos o pastillas, prevendría varias enfermedades o alargaría la vida.

La vitamina D es un nutriente que se encuentra en alimentos, como atún, salmón, huevos, leches fortificadas o cereales, suplementos y que nuestro cuerpo puede utilizar gracias a la luz solar. Sin embargo, los climas fríos, y las preocupaciones sobre la exposición al sol, pueden limitar esa fuente. Por ello, Diekman sugirió que las personas revisen el nivel en sangre, y, en caso de que sea bajo, consulten con un médico para conocer cómo mejorarlo.

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