Por qué es probable que se sienta peor tras su segunda dosis de la vacuna contra la COVID

MARTES, 9 de febrero de 2021 (HealthDay News) -- La segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19 dejó fuera de comisión al Dr. Greg Poland.

Poland, que tiene 65 años, sufrió cinco horas de escalofríos y temblores, fiebre de hasta 101 grados Fahrenheit (38 grados centígrados), un intenso dolor de cabeza, náuseas, pitido en los oídos y dolor en el brazo tras recibir la dosis de refuerzo de la vacuna de Moderna.

Por qué es probable que se sienta peor tras su segunda dosis de la vacuna contra la COVID

"Nunca he tenido una reacción así a una vacuna", dijo Poland, director del Grupo de Investigación en Vacunas de la Clínica Mayo. "Es irónico que me suceda a mí".

La segunda dosis de las dos vacunas contra la COVID-19 ha adquirido una reputación, inicialmente por los datos clínicos y ahora por la experiencia personal de millones, de que tiende a provocar unos efectos secundarios más duros que la primera dosis.

Esto se debe a que la segunda dosis amplifica las lecciones de la primera dosis, que enseñó al cuerpo a reconocer al coronavirus como un enemigo, explicó Poland.

"Debemos enfatizar que no significa que algo haya ido mal o que esté sucediendo algo malo. Es una reacción prevista a la vacuna, y será distinta entre distintas personas", dijo Poland.

"Es una evidencia de una respuesta inmunitaria muy vigorosa, lo que no significa que las personas que tienen una respuesta menor no desarrollen una respuesta inmunitaria. La desarrollan", añadió Poland. "Pero por algún motivo, en algunos de nosotros, nuestro sistema inmunitaria lo ve y de verdad reacciona".

Cuando recibe la segunda dosis, su cuerpo ya ha usado la primera dosis para preparar una hueste de células inmunitarias que están listas para reaccionar contra una infección con la COVID-19, aclaró Poland.

"Piense en esa primera dosis como una dosis de entrenamiento. Está entrenando a su cuerpo para que reconozca que esto es un invasor foráneo y que se parece al coronavirus", dijo Poland. "¿Qué sucede ahora? Recibe la segunda dosis, y el sistema inmunitario grita por el megáfono y dice '¡Ha llegado el invasor foráneo! ¡Está aquí! ¡Está aquí! ¡Mátenlo!".

'Me la pondría de nuevo'

En sus solicitudes de aprobación ante la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU., tanto Moderna como Pfizer notaron que sus voluntarios tuvieron una reacción más intensa a la segunda dosis. Moderna anotó específicamente que unos efectos secundarios de "grado 3" (inflamación, dolor, dolores corporales, dolor de cabeza y fiebre) se reportaron con una mayor frecuencia tras la segunda dosis que tras la primera.

Poland sabía muy bien lo que le esperaba, pero ese conocimiento no hizo que aguantar los efectos secundarios resultara más fácil.

"Uno se la pone sabiendo que hay probabilidades, basándose en lo que vemos en los ensayos clínicos en fase 3", apuntó Poland. "Conozco los datos al detalle, así que tomé la medida de precaución de no programar nada para la tarde de ayer, y casi nada para hoy excepto ver el correo electrónico".

Poland recibió la vacuna más o menos a las 10:30 a.m., y a las 10 p.m. ya estaba en la cama, donde permaneció hasta las 11 a.m. del día siguiente.

"Y entonces mejoré con mucha rapidez. Me levanté más o menos a las 11, me sentía débil, pero mejoré con mucha rapidez", contó Poland. "Y, por supuesto, me la pondría de nuevo".

La segunda dosis es necesaria porque provee una amplificación esencial de la respuesta inmunitaria provocada por la primera, enfatizó Poland.

"Al administrar una primera dosis y luego amplificarla con una segunda dosis, en esencia hemos reclutado a un ejército de soldados que están listos", aseguró Poland. "Cuando administramos la primera dosis de entrenamiento, es como el campo de entrenamiento. Entonces se administra la segunda dosis, que es como un juego de guerra. Así, está preparado cuando ocurre la invasión real".

Protección contra las nuevas variantes

Esta amplificación no solo hace que la respuesta inmunitaria sea más efectiva, sino que también ayuda a que dure más.

"Supongamos que se necesite un nivel de anticuerpos de 100 para combatirlo. Con algunas de estas vacunas, inducimos unos niveles de anticuerpos de 3,000 y 4,000. En realidad simplemente estamos desarrollando una inmensa respuesta de anticuerpos", apuntó Poland.

"Esto explica a algunos de esos efectos secundarios fuera de objetivo, pero también esto tiene su aspecto positivo", continuó. "Los anticuerpos menguan con el tiempo, de forma que mientras más numerosos son al principio, más tiempo existe un nivel protector de anticuerpos".

Al aumentar los niveles de anticuerpos, la dosis de refuerzo también hace que su cuerpo sea más capaz de responder a las mutaciones de la COVID-19, como las variantes de Reino Unido y Sudáfrica, afirmó el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU.

"Al llegar a ese nivel de anticuerpos, se obtiene una respuesta de mayor amplitud. Por amplitud de respuesta nos referimos a que cubre no solo a los virus de tipo silvestre que circulan ahora, sino también a las variantes que vemos en circulación", comentó Fauci el lunes durante una conferencia de prensa del Equipo de Respuesta a la COVID-19 de la Casa Blanca. "No se trata solo de la potencia. También se trata de la amplitud de lo que se cubre".

Un hecho interesante para tener en cuenta, dijo Poland, es que, como la respuesta inmunitaria de las personas tiende a reducirse con la edad, es más probable que las personas más jóvenes y de mediana edad tengan una respuesta intensa a la segunda dosis que los adultos mayores.

"En términos generales, mientras más viejo se es, la tendencia a ser tan inmunológicamente reactivo se reduce", añadió Poland.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre los efectos secundarios de las vacunas contra la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Greg Poland, MD, director, Mayo Clinic's Vaccine Research Group, Rochester, Minn.; Feb. 8, 2021, White House COVID-19 Response Team media briefing with: Anthony Fauci, MD, director, U.S. National Institute of Allergy and Infectious Diseases

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