Miles de pacientes de EE. UU. recibieron unos tratamientos para la COVID que la FDA rechazó por inútiles

LUNES, 29 de agosto de 2022 (HealthDay News) -- Los médicos de EE. UU. administraron más de 150,000 dosis de tratamientos de anticuerpos monoclonales inútiles a pacientes con COVID-19 a principios del año, gastando mucho dinero en terapias que se ha demostrado que no tienen ningún beneficio, encontró un nuevo estudio.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. desautorizó el uso de dos tratamientos monoclonales contra la COVID en enero, después de que se encontrara que las terapias no funcionaban contra la variante ómicron del SARS-CoV-2.

Miles de pacientes de EE. UU. recibieron unos tratamientos para la COVID que la FDA rechazó por inútiles

A pesar de esto, los pacientes con COVID-19 recibieron más de 158,000 dosis de bamlanivimab/etesevimab y casirivimab/imdevimab ya bien entrado 2022, lo que costó potencialmente millones de dólares y ofreció poco alivio, según el estudio de investigadores del Centro Médico Beth Israel Deaconess (BIDMC), en Boston.

La proporción de casos de COVID para los cuales se desplegaron tratamientos no autorizados no llegó a su punto máximo hasta finales de marzo, semanas después de que la FDA indicara que no debían usarse, encontraron los investigadores.

"El uso continuado de estos tratamientos representa un valor bajo y podría reflejar a la orientación contradictoria del gobierno estatal, o una falta de concienciación sobre la desautorización en los hospitales", señaló el investigador, el Dr. Timothy Anderson, del Centro de Ciencias de la Administración de la Atención de la Salud del BIDMC.

"Aunque la FDA declaró de forma clara que el uso de estos tratamientos ya no estaba autorizado, la FDA no revocó del todo sus autorizaciones de uso de emergencia, basándose en la posibilidad de que podrían funcionar contra futuras variantes de la COVID-19", añadió en un comunicado de prensa del BIDMC. "Esto podría haber conducido a confusión y malinterpretaciones".

Los anticuerpos monoclonales son diseñados en el laboratorio, y se producen de forma individualizada para que ataquen a virus específicos. Si el virus evoluciona lo suficiente, los tratamientos se pueden volver inefectivos.

A principios de 2021, la FDA emitió una autorización de uso de emergencia para las dos terapias de anticuerpos monoclonales, dirigidos a evitar la COVID-19 grave en los pacientes infectados que tenían un riesgo alto de hospitalización y muerte.

Pero cuando la ómicron apareció en Estados Unidos el diciembre pasado, provocó un aumento de COVID que rompió récords, y se averiguó rápidamente que era inmune a los tratamientos de anticuerpos monoclonales existentes.

En el estudio, Anderson y sus colaboradores rastrearon la administración de anticuerpos monoclonales mediante el uso de reportes públicos que los hospitales proveen al Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU.

El uso de los anticuerpos monoclonales tras la desautorización varío mucho entre los estados, y Florida y Nueva York, respectivamente, conformaron un 24 y un 20 por ciento de las dosis administradas.

Once estados administraron más de la mitad de sus suministros restantes tras la desautorización, mientras que 14 estados usaron menos de un 10 por ciento de sus suministros restantes, encontraron los investigadores.

No se sabe si la FDA tomará alguna medida contra los hospitales que violaron su directriz, comentaron los investigadores.

"Creemos que estos hallazgos son bastante sorprendentes, e indican la necesidad de que la FDA investigue el uso continuado de tratamientos que se ha encontrado que no son efectivos para la COVID-19", planteó la investigadora sénior, la Dra. Jennifer Stevens, directora del Centro de Ciencias de la Administración de la Atención de la Salud del BIDMC.

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 29 de agosto de la revista JAMA Network Open.

Más información

La Clínica Cleveland ofrece más información sobre los anticuerpos monoclonales.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: Beth Israel Deaconess Medical Center, news release, Aug. 29, 2022

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